La imagen muestra a las tres personas detrás de la idea de batas médicas hechas con algas con los brazos cruzados

¡No más plásticos! Los jóvenes temucanos que crearon una bata médica a base de algas

Ante la pregunta sobre cómo reducir la cantidad de desechos plásticos de un hospital -especialmente tras la pandemia del Covid-19-, la joven estudiante de enfermería Elizabeth Pilquiman resolvió actuar: postuló junto a una profesora y a un compañero a un concurso de innovación y ahora representará a Chile a nivel mundial con sus BatAlgs, que demorarían pocos meses en degradarse.

Era algo que todos los días se preguntaba Elizabeth Pilquiman: ¿cómo disminuir la cantidad de plástico de un hospital?

No era un cuestionamiento cualquiera. Ella, además de estudiar Enfermería en la Universidad Mayor de Temuco, vive justo al frente del Hospital Regional de Temuco.

Cada vez que miraba el recinto hospitalario, pensaba en todos los aparatos desechables, las batas médicas, las mascarillas, los protectores faciales, las jeringas de policarbonato, los tubos médicos de PVC, las bolsas de sangre… Al salir y al volver a su departamento, ese pensamiento volvía a su mente. No podía quitarse la idea de la cabeza.

Y menos durante la pandemia del Covid-19 que, según diferentes instituciones internacionales ha generado cuatro veces más de residuos que antes de la crisis sanitaria. De acuerdo con la ONU, en Wuhan, China, los desechos médicos aumentaron seis veces durante la pandemia, sobrecargando la capacidad de incineración de la ciudad. Asimismo, un solo hospital en Jordania produjo diez veces más desechos médicos por día, de lo que normalmente producía. En Teherán, la capital iraní, los desechos médicos de los hospitales aumentaron entre el 17,6% y el 61,9% durante los primeros meses de la pandemia.

La situación es preocupante: el aumento de desechos médicos ha sido tal que los sistemas de reciclaje han colapsado en algunos países. Si no se toman medidas, ha advertido la ONU, más del 70% de este plástico terminará tirado en océanos y vertederos, y hasta un 12% será quemado causando contaminación y enfermedades en las zonas más vulnerables del planeta.

Cada vez que miraba el recinto hospitalario, pensaba en todos los aparatos desechables, las batas médicas, las mascarillas, los protectores faciales, las jeringas de policarbonato, los tubos médicos de PVC, las bolsas de sangre…

Una solución posible

Teniendo en cuenta todo lo anterior, cuando Red Bull Basement hizo un llamado a estudiantes y docentes universitarios a presentar ideas innovadoras tecnológicas que impulsen un cambio social positivo para el presente y futuro, Elizabeth no dudó en hacer algo relacionado con los desechos plásticos.

Junto a la profesora Aylinne Castro y la asesoría técnica de Matías Oñate, estudiante de Veterinaria, diseñó “BatAlgs”, batas biodegradables en base a algas que demorarían pocos meses en degradarse. Fueron tres meses en los que los jóvenes perfilaron la idea, utilizando metodologías como el Design Thinking, Lean Startup y diversas herramientas, recibiendo, además, el apoyo de La Red de Mentores, una iniciativa de la Universidad Mayor de Temuco donde docentes voluntarios ponen su conocimiento a disposición de los emprendedores.

“Las BatAlgs implicarían un gran cambio a nivel medioambiental, porque una bata desechable, común, actualmente tarda aproximadamente 420 años en desagradarse. Y en un servicio clínico del Hospital Regional de Temuco se utilizan aproximadamente 600 batas diarias”, detalla Elizabeth.

De acuerdo con los expertos, el plástico afecta a la tierra, el agua y el aire y su largo tiempo de degradación provoca múltiples daños en los ecosistemas: se estima que al menos 10% de la contaminación en el mundo es por el plástico; 13 millones de toneladas de ese material terminan en los océanos y alrededor de 100.000 especies mueren al año por el mismo.

Junto a la profesora Aylinne Castro y la asesoría técnica de Matías Oñate, estudiante de Veterinaria, diseñó “BatAlgs”, batas biodegradables en base a algas que demorarían pocos meses en degradarse.

“Es imposible no tomar consciencia frente al daño ambiental que produce el plástico. Por eso, que el área de salud utilice algo como las BatAlgas sería súper bueno, porque así cuidamos más al medioambiente”, dice Elizabeth.

Finalmente, las BatAlgs fueron la idea ganadora de esta edición de Red Bull Basement, en la que participaron otros 84 proyectos. “Fue súper emocionante y sorprendente”, cuenta Elizabeth, añadiendo que ahora, junto a sus compañeros, representarán a Chile en un workshop internacional de Red Bull Basement en Estambul, Turquía, en el que participarán proyectos de más de 40 países.

Red Bull Basement. Crédito: Alexander Schwarz / Red Bull Content Pool

Los próximos pasos del equipo tienen que ver con el testeo de materiales y la confección de las batas. “Hemos avanzado bastante en las tecnologías para desarrollar la bata”, comenta Aylinne.

Tras su presentación en Turquía los jóvenes buscarán insertar su idea en el mercado nacional y más adelante, comercializarlas a nivel internacional.

El plástico afecta a la tierra, el agua y el aire y su largo tiempo de degradación provoca múltiples daños en los ecosistemas: se estima que al menos 10% de la contaminación en el mundo es por el plástico; 13 millones de toneladas de ese material terminan en los océanos y alrededor de 100.000 especies mueren al año por el mismo.

“Nos encantaría que pronto estas batas se utilicen en nuestra universidad, en nuestro centro de simulación clínica, y luego llevarlas a todos los centros de salud de la región, del país y del mundo”, comenta Aylinne, agregando que está orgullosa de que su región represente a Chile y que, además, en el proyecto participen dos mujeres.

Ahora, cada vez que mira el Hospital Regional de Temuco, Elizabeth ya no solo tiene dudas. También piensa en soluciones.

Las preguntas de ayer son, hoy, una esperanza.

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