Taira y Piera Sedini, las hermanas detrás de una librería que solo tiene obras escritas por mujeres

Tras darse cuenta de que habían leído más obras de hombres que de mujeres, decidieron fundar Autoras, una tienda digital con la que buscan aportar en un rubro que tiene una desigualdad de género muy relevante. Aquí cuentan su historia.

La diseñadora gráfica Taira Sedini (31) tenía ganas de emprender desde hacía tiempo y terminó contagiando a su hermana menor, la ingeniera comercial Piera (27).

En una comida familiar, las dos empezaron a conversar sobre libros que les encantaban. Hablaron de El clan del oso cavernario (Jean Marie Auel); Orgullo y Prejuicio (Jane Austen); Todos deberíamos ser feministas (Chimamanda Ngozi Adichie) y Harry Potter (J. K. Rowling). Pronto se dieron cuenta que todos habían sido escritos por mujeres.   

Sin embargo, cuando hicieron el recuento de cuántas mujeres habían leído en sus vidas, también se percataron de que no le hacían justicia. Habían consumido muchísimos más libros escritos por hombres.

Se acordaron de la época del colegio. Solo habían leído en esos años a Isabel Allende. Pensaron en las librerías que conocían. En las vitrinas solo un tercio de los libros eran de mujeres. Recordaron las obras escritas por dos o más personas: en general los coautores eran hombres.

Investigaron. Pronto se dieron cuenta de que desde que se creó el Premio Nacional de Literatura en 1942, solo cinco mujeres han recibido el galardón: Gabriela Mistral (1951), Marta Brunet (1961), Marcela Paz (1982), Isabel Allende (2010) y Diamela Eltit (2018). Los 50 restantes han sido hombres. Pensaron que, si las mujeres no ganan premios, se genera un efecto dominó: se habla menos de sus libros, son menos invitadas a conformar jurados y así sucesivamente.

“Por eso nos pusimos a pensar que sería lindo fomentar libros escritos por mujeres con diversidad de temáticas y acceso a todas las regiones. Nos surgió el afán de que todo el mundo pueda leer a más mujeres, porque son tremendas escritoras y los libros con que más rayamos y esos libros que releemos y que más recomendamos son precisamente libros escritos por mujeres”, recuerda Piera.

“Eso también va de la mano con una ola feminista muy importante, nos consideramos feministas, y mi hermana está haciendo un diplomado de literatura crítica. Entonces quisimos unir nuestras ganas de emprender con el feminismo y la literatura”, agrega Taira.

Lo lograron.

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En medio de la pandemia, las dos hermanas sabían que una buena opción era crear una tienda digital. Pero tenían un problema: no conocían a nadie del mundo de las editoriales y las librerías.

Empezaron a buscar. Se contactaron con editoriales, libreros y expertos y armaron un catálogo con un total de cien títulos escritos por mujeres. Taira creó la página web, escribieron una descripción en la que expresaron que tenían “una gran oportunidad de aportar en un rubro que tiene una desigualdad de género muy relevante” y decidieron ver qué pasaba. Nacía así, en junio, Autoras Librería.

Les fue muy bien.

Los libros se dividen en varias categorías: novelas y poesía, mente y cuerpo, infantil y juvenil, feminismo, autoras chilenas, disciplinas creativas, humanidades y ciencias sociales, periodismo literario, ecología y ciencias naturales y tecnología.

En tan solo tres meses vendieron más de 200 obras de todos los géneros. Los más solicitados han sido Gallinas urbanas (Erica Westman); Todos deberíamos ser feministas (Chimamanda Ngozi Adichie); La revolución reflexiva (Humberto Maturana y Ximena Dávila); Querida Ijeawele: Cómo educar en el feminismo (Chimamanda Ngozi Adichie); Una habitación propia (Virginia Woolf); Género en disputa (Judith Butler); El segundo sexo (Simone de Beauvoir); Fuerzas especiales (Diamela Eltit) y El universo según Carlota (Teresa Paneque). Eso, sin contar los packs literarios de obras clásicas y de mujeres que cambiaron Chile.

“Nos dimos cuenta de que la recepción era increíble y que había una necesidad muy grande de leer a mujeres, que había mucha gente que estaba interesada en eso”, comenta Taira, añadiendo que “ha sido un gusto darse cuenta de todo lo que se está produciendo y de lo que la gente está interesada en leer, que va desde las gallinas hasta el feminismo”.

Las hermanas sostienen que han tenido una recepción particularmente positiva en regiones, donde, plantean, los libros que suelen estar en las librerías son best sellers. Pero los clientes de Autoras han optado por comprar obras de otras temáticas.

“Incluso nos han hablado de otros países preguntándonos si exportamos libros… Ojalá el día de mañana se pueda”, añade Piera.

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Ninguna de las dos hermanas se considera experta en literatura. Por eso han calificado su librería como “un gran descubrimiento”. A través de la solicitud de consumidores han podido llegar a obras distintas que no conocían. De chilenas y extranjeras. De ficción y no ficción.

“Siempre tratamos de tener a las autoras que nos recomiendan o que nos piden. Sentimos que Autoras es una comunidad. La Taira y yo somos buenas lectoras, sin dudas, pero todavía nos falta mucho terreno”, cuenta Piera.

En ese sentido, añade que una autora que conocieron gracias a la librería ha sido la japonesa Banana Yoshimoto, responsable de ensayos, novelas como N.P., Amrita y Tsugumi, y los libros de relatos Sueño profundo, Recuerdos de un callejón sin salida y Lagartija.

También han podido explorar en novelas gráficas y mangas.

Sin embargo, plantean que libros “hay millones” y que los que están en Autoras siempre serán seleccionados y pasarán por el filtro de si ellas quieren leerlo o no. “Si es que hay algo que nos incomoda o que haya alguien hablando de cosas que no nos identifiquen en ese propósito de romper la desigualdad de género entre hombres y mujeres, entonces probablemente no lo vamos a tener. Porque creemos que hay un entendimiento del feminismo que es necesario y es un valor que debiese ser lo más transversal posible en nuestro catálogo”, sostiene Taira.

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Ahora que Autoras está más consolidada, las hermanas Sedini tienen tres objetivos.

Primero, lograr que buenos lectores recomienden libros y crear en su página web un mayor sentido de comunidad.

Segundo, lograr implementar más atributos en relación a sus libros que las meras descripciones. “Ninguna librería tiene videos, por ejemplo. Transferir a quien visita tu página web esa sensación de que entras a una librería y puedes tomar el libro en tus manos, pesarlo, etc.”, relata Piera.

Y, por último, poder producir algún contenido propio. Editar por cuenta propia. “Hay grandes, grandes, mujeres haciendo cosas muy muy importantes al respecto y que editarlas sería maravilloso”, sostiene Taira.

Por ahora, no piensan difundir otros formatos, como series o películas hechas por mujeres. Lo explican: “creemos que el mundo mismo de los libros escritos por mujeres es gigante y que hay mucho que explorar por ahí”.

Sí que lo es.

Sí que lo hay.

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