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Política

11 de marzo de 2022

Gabriel Boric: el “Presidente de los pueblos” que jubiló la Transición en un cambio de mando cargado de símbolos

Gabriel Boric

Desde las 8:30 AM de este histórico 11 de Marzo que la asunción de Gabriel Boric ya evidenciaba gestos simbólicos, al desayunar en Cerro Castillo con dirigentas sociales de Viña del Mar. De ahí en adelante, la jornada tuvo cruzada por momentos icónicos, con generosos gestos al feminismo y la emoción del nuevo Presidente -sonrisa pegada y un evidente suspiro- que apenas pudo contener.

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La trayectoria de Gabriel Boric desde su elección como Presidente de la República ha estado llena de simbolismos y su ceremonia de cambio de mando no fue la excepción.

A primera hora de este viernes 11 de marzo, a eso de las 8:30 AM, el flamante Presidente ya se encontraba en la entrada del palacio presidencial de Cerro Castillo en Viña del Mar. A su lado, la alcaldesa de la ciudad, Macarena Ripamonti, le fue presentando una por una a las distintas dirigentas sociales de la llamada “Ciudad Jardín” que tenían agendado un desayuno junto al nuevo Mandatario.

Una actividad protocolar, pero con el objetivo de remarcar los lazos con la ciudadanía que impone el relato del nuevo gobierno, que daba inicio a una jornada colmada de signos, considerando que el palacio de Cerro Castillo ha sido históricamente utilizado para la visita de autoridades ilustres, mas no para la visita de ciudadanos de a pie.

El primer símbolo de la jornada de cambio de mando de Boric fue reunirse con dirigentas sociales de Viña del Mar en el palacio Castillo, acompañado de la alcaldesa Macarea Ripamonti

En el desayuno estuvo presente también la nueva Primera Dama, Irina Karamanos. La escena mostraba cuatro mesas dispuestas en forma cuadrada con todas las dirigentas sentadas. Sobre el mantel blanco que las cubría, los equipos del nuevo Presidente dispusieron de varias frutas -piñas, plátanos, sandías, naranjas y melones- y jugo de naranja servido en copas, además de pequeños pasteles.

Este acto se sumaba a otro que rompe con otra tradición de los presidentes que han asumido en nuestro país. Tal como se preveía, el traje utilizado por Boric, de un tono azul marino sobre una camisa blanca, prescindió de la corbata, prenda de formalidad que nunca convenció al Mandatario.

Además, el pin utilizado por los equipos del nuevo Presidente también tenía una particularidad: se trata de la figura de un árbol -símbolo de su campaña presidencial- con una banda presidencial cruzando en diagonal por la copa del mismo.

Paralelamente, en la ciudad de Santiago, el Presidente saliente, Sebastián Piñera, realizaba sus últimas actividades como máxima autoridad del país y mostrando cierto optimismo respecto de su cuestionada gestión: “Hoy es un día de la fiesta de la democracia, porque en la vida el hombre propone y Dios dispone. En la política, el político propone y la gente dispone”.

Pero en el gobierno saliente no todo eran sonrisas. El día previo al cambio de mando, los ministerios de Interior y de Justicia de Gabriel Boric anunciaron que retirarán las querellas por Ley de Seguridad interior de Estado en 139 causas de presos del Estallido Social.

Si bien Piñera, enfrentado a los micrófonos, prefirió omitir las preguntas al respecto, quien no aguantó las ganas de hablar fue su portavoz, Jaime Bellolio, quien le dedicó algunos segundos al tema: “debemos rechazar absolutamente la violencia como método de expresión política, pero bueno, ellos tendrán que ver cómo sigue eso”, dijo en lo que fue su última vocería.

“El pueblo de Chile es protagónico en este proceso”: La histórica jornada que cerró Gabriel Boric con su emotivo primer discurso como Presidente

Fotografía oficial con predominancia del simbólico morado

Luego del desayuno con las dirigentas sociales, le seguían los hitos republicanos. La próxima actividad fueron dos fotos oficiales desde el mismo Cerro Castillo: a las 10:30 con el nuevo gabinete, y a las 10:40 con los gobernadores regionales.

Sin embargo, debido al alto tráfico vehicular, los jefes de las carteras de Salud y Educación, María Begoña Yarza y Marco Antonio Ávila respectivamente, tuvieron un retraso que obligó a aplazar algunos minutos la toma de fotografías, invirtiendo el orden de las mismas: primero foto con los gobernadores, luego con sus ministros y ministras.

Por un retraso de los ministros de Educación y Salud, la foto protocolar con el gabinete tuvo que ser invertida con la fotografía con los gobernadores regionales.

Entonces, a eso de las 10:40, el nuevo Presidente salió al patio del palacio acompañado de su jefa de protocolo, Manahi Pakarati, quien siguiendo la tónica de los simbolismos, estaba vestida con un traje de gala típico de la Isla Rapa Nui de donde es originaria, conformado por un vestido blanco y un sombrero de plumas.

A su salida, Boric comenzó de inmediato con los abrazos, un saludo que pasaría a ser el oficial del Mandatario en la ceremonia de cambio de mando. El primer apretón al Presidente vino del gobernador de Valparaíso y dirigente de Modatima, Rodrigo Mundaca. Luego, Boric fue abrazando uno a uno a los 15 gobernadores que asistieron a la ceremonia, exceptuando a la autoridad de la RM, Claudio Orrego, quien tuvo que excusar su asistencia por problemas médicos que lo mantienen hospitalizado por un diagnóstico de pancreatitis.

En tanto, pocos minutos después, cuando los gobernadores ya habían salido de escena, fue el momento de que los nuevos ministros y ministras se inmortalizaran -abrazos mediante- con Gabriel Boric.

A diferencia del mandatario, los ministros Montes, Marcel, Huepe y Salazar, asistieron con corbata a la foto oficial, mientras que Antonia Orellana y Javiera Toro portaron pañuelos verdes en sus atuendos.

Aquella fotografía tenía varios detalles. A diferencia del Mandatario, los ministros de Hacienda, Energía, Vivienda y Ciencias -Mario Marcel, Claudio Huepe, Carlos Montes y Flavio Salazar, respectivamente- optaron por mantener las formalidades: asistieron con corbata para la foto oficial.

La imagen ministerial, en todo caso, volvió a evidenciar otro quiebre de esquemas: por primera vez las mujeres eran el sexo mayoritario de la ceremonia, remarcando el asumido feminismo del nuevo Gobierno.

Una tendencia que, además, estuvo reflejada en que la mayoría de los trajes de las ministras entrantes eran de una tonalidad cercana al morado, color representativo de las primeras luchas -sufragio, estudios- del movimiento feminista. Ejemplos: Camila Vallejo, que asistió con un enterito lila, o Izkia Siches, cuyo vestido era de un color similar, limitando con el burdeo.

A esto se suma que la nueva ministra de la Mujer, Antonia Orellana, venía con un pañuelo verde en el bolsillo de su chaqueta de tono rosado claro -simbolismo mundial para el aborto libre-, junto a la ministra de Bienes Nacionales, Javiera Toro, que lucía un pañuelo similar amarrado en su brazo izquierdo.

Mientras, las nuevas ministras Segegob y Trabajo, Camila Vallejo y Jeanette Jara -ambas de militancia comunista-, levantaron sus puños, clásica señal de rebeldía.

Boric llega al Congreso previo a un acuerdo de emergencia en el Senado

A las 11:18 de la mañana, con tres minutos de retraso de acuerdo a la estricta agenda de cambio de mando, Gabriel Boric e Irina Karamanos salieron desde el palacio Cerro Castillo hasta la Avenida Pedro Montt, donde se ubica el Congreso Nacional en Valparaíso.

Menos de 10 minutos antes de que Boric se dirigiera al Congreso, aún era una duda quién le pondría la banda presidencial al magallánico. Esto, debido a que el acuerdo que había en el Senado para que Álvaro Elizalde presidiera la corporación, estuvo apunto de caerse. Finalmente, el presidente del PS se quedó con la testera a las 11:09 AM, luego de una seguidilla de peleas internas en la Cámara Alta, que incluso fueron transmitidas en vivo por los canales de TV.

Menos de 10 minutos antes de que Boric llegara al Congreso para la ceremonia de cambio de mando, el Senado aún no definía quién asumiría la presidencia de la testera y le pondría la banda presidencial al magallánico.

Así, a eso de las 11:20 ya estaban presentes la mayoría de las figuras ilustres en el Congreso. Como los presidentes Eduardo Frei y Ricardo Lagos, figuras insignes de la hasta hace no mucho criticada Concertación, quienes entraron juntos por la alfombra roja dispuesta fuera del Parlamento.

Entre las 11:35 y las 11:40, los miembros del gabinete de Boric también llegaban hasta hasta el edificio del Poder Legislativo.

Minutos después, el Presidente saliente, Sebastián Piñera, llegó hasta el Congreso, a pie dentro del Ford Galaxie presidencial, acompañado de su ministro del Interior, Rodrigo Delgado, quien iba sentado a su lado.

Y a eso de las 11:55 AM, el Congreso estaba repleto en su aforo sanitario, con la mayoría de los 500 invitados prestos a presenciar el cambio de mando. Fue a esa hora que Gabriel Boric e Irina Karamanos arribaron al edificio, secundados por la jefa de protocolo.

En ese momento, apenas descendió del auto, se terminaron los saludos de abrazo y el nuevo Presidente comenzó a saludar de mano a los presentes.

Al mismo tiempo que Gabriel Boric, hicieron su ingreso al Congreso los jefes de Estado de los países invitados, como el presidente de Argentina, Alberto Fernández, quien llegó a Chile esta misma jornada, viernes 11 de Marzo, y que al ingresar al Parlamento, lo primero que hizo fue sostener una conversación de pasillo con las ministras Vallejo y Orellana.

Tanto Boric como Piñera tuvieron que esperar unos minutos en los salones del Congreso a que el Rey de España llegara al cambio de mando, ya que venía con un retraso.

De todos modos, tanto Piñera como Boric tuvieron que quedarse esperando en los salones del Congreso, debido a que no todos los jefes de Estado llegaron a la hora. Como fue el caso del Rey Felipe VI de España, quien llegó a las 12:08 a una ceremonia que estaba planificada para comenzar al mediodía.

A esa misma hora, a las 12:08, la voz en off del Congreso llamó a los asistentes a tomar asiento. Era el comienzo oficial del evento que pondría fin a la administración de Sebastián Piñera, para dar comienzo a la del Presidente Gabriel Boric.

Tenidas que la rompieron en la ceremonia del cambio de mando

“¿Firmo yo primero?”

A las 12:11, el Presidente saliente, Sebastián Piñera, ingresó al salón junto a su Primera Dama, Cecilia Morel, bajo los aplausos de los asistentes. Ahí caminó por la alfombra roja saludando a los demás mandatarios antes de instalarse en la testera del salón junto a Álvaro Elizalde y Raúl Soto, los nuevos presidentes del Senado y la Cámara, respectivamente.

Luego del ingreso de Piñera a la testera, la voz en off señaló que los ministros salientes y entrantes de Salud autorizaron a quienes estuvieran en la mesa a estar sin mascarilla.

Ahí, la voz en off del salón anunció que los ministros de Salud -saliente y entrante- autorizaron a quienes estuvieran en la mesa para ubicarse sin la mascarilla de rigor.

Sin más, Álvaro Elizalde abrió la sesión y el secretario de la Cámara Alta, Raúl Guzmán, comenzó las lecturas rituales de la ocasión: con sólo mencionar el nombre del nuevo Presidente, el salón estalló en los aplausos de los asistentes. Terminada la lectura, el secretario del Senado bajó de la testera para ir en búsqueda de Gabriel Boric.

Tras un largo silencio de casi cinco minutos, a las 12:17 los aplausos volvieron a retumbar en el Salón de Honor del Senado. Ahí, junto al secretario de la corporación, Raúl Guzmán, Gabriel Boric subió hasta la testera y cruzó su mano con la de Piñera, a la vez que se quitaba la mascarilla.

También Boric saludó con la mano a los funcionarios de las Fuerzas Armadas presentes y se dio un abrazo apretado con Miguel Landeros, secretario de la Cámara con quien compartió por ocho años consecutivos. Previo a que Elizalde tomara juramento al Presidente, algunas voces gritaron consignas indescifrables desde la señal televisiva.

Cuando Elizalde le tomó el juramento a Boric, la respuesta del nuevo mandatario también fue simbólica: «ante el pueblo y los pueblos de Chile; sí, prometo”.

Hasta que llegó el momento cúlmine del rito: “Juráis o prometéis desempeñar fielmente el cargo del Presidente de la República….”, preguntó Elizalde. La respuesta de Boric, por cierto, también fue simbólica: “ante el pueblo y los pueblos de Chile; sí, prometo”.

Con esto, a las 12:24 minutos, Gabriel Boric procedió a firmar el acta de la sesión. Ahí, se le podía observar con cierto grado de nerviosismo, sobre todo cuando le pregunto a Elizalde “¿firmo yo primero?”, antes de poner su marca personal en la hoja del documento. Luego lo hizo Elizalde, Raúl Soto y, finalmente, Sebastián Piñera, con lo que se oficializaba su salida del mando y la entrada de Apruebo Dignidad -y el socialismo democrático- al gobierno.

Durante todo este proceso de firmas, Boric tuvo muchas expresiones en su rostro. Pero la más constante de todas, fue una sonrisa que, pese a su esfuerzo por contenerla, no podía lograrlo. Entre medio de este proceso, miró hacia su lado derecho y sonrió, golpeándose el pecho con su puño.

A las 12:28 procedió el acto republicano por excelencia: la entrega de la piocha de Bernardo O’Higgins que ha pasado por las manos de todos los presidentes. En ese momento, Piñera se sacó su banda presidencial.

Siendo las 12:29, Álvaro Elizalde se levantó de su silla con la nueva banda presidencial en su mano y Gabrel Boric se levantó de su asiento. Ahí, Elizalde le cruzó la banda a Boric y este infló el pecho con un suspiro profundo que nunca se sabrá si fue de alivio o congoja.

Cuando Elizalde le cruzó la banda presidencial a Gabriel Boric, este infló el pecho con un suspiro profundo que nunca se sabrá si fue de alivio o congoja

Luego, Boric puso su mano en su pecho mientras Piñera colocaba la Piocha de O’Higgins en su banda presidencial. Al terminar, Boric le ofreció la mano a Piñera, pero este se lanzó con un abrazo para despedirse de su cargo, para luego comenzar a entonar el Himno Nacional que Boric cantó con el pecho en alto y una imborrable sonrisa en su rictus.

Durante el himno, Boric no sacó la mano de su pecho ni paró de sonreír; su performance era como si estuviera en un partido inaugural de un mundial de fútbol, su deporte favorito. Asimismo, quedó en evidencia su íntima pelea ante un llanto que amenazaba con asomar. Entre medio, se pudo ver cómo lanzó una mirada cómplice a Irina Karamanos, mientras resplandecían sus ojos.

Al finalizar el himno, Boric levantó su mano izquierda para saludar a los asistentes: se despidió de Piñera manteniendo su sonrisa, mientras este último salía del Congreso para buscar su lugar en libros de Historia.

Selfies, abrazos y mención al “movimiento feminista”

Ya con la salida de Piñera, con la banda presidencial terciada sobre su traje y la piocha de O’Higgins en su poder, comenzó la designación oficial de ministros que lideró la jefa de Interior, Izkia Siches, siendo aplaudida con los brazos en alto por -ahora con todas las de la ley- el Presidente Boric.

Ahí, a las 12:37, Boric tomó juramento de Siches y, posteriormente el futuro subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, comenzó a nombrar uno a uno al nuevo gabinete para tomar el juramento del conjunto del equipo ministerial.

La lista liderada por Siches la continuó la canciller Antonia Urrejola, seguida de la ministra de Defensa, Maya Fernández; el titular de Hacienda, Mario Marcel; el ministro Segpres y amigo personal, Giorgio Jackson; su par de la Segegob, Camila Vallejo. De a poco, se fueron sumando las demás nuevas autoridades.

Y una vez que todas las nuevas autoridades estaban frente a la testera, Boric dijo estar “orgulloso” de la alta presencia de mujeres, previo a tomarles el juramento. “Estoy profundamente orgulloso que sean más mujeres que hombres, y eso es gracias al movimiento feminista”, dijo, en un gesto directo a su base de apoyo.

“Habiéndose cumplido su objetivo, se levanta esta sesión de Congreso Pleno”, añadió ante el micrófono Álvaro Elizalde a las 12:47, con lo que la ceremonia de cambio de mando se dio por finalizada y Boric comenzó a despedirse de los invitados ubicados en la testera.

Así, el nuevo Presidente comenzó a bajar por la alfombra roja y a quién primero se acercó fue a Fabiola Campillay, quien recién había asumido como senadora. Luego se despidió de la Primera Dama con falso beso de mascarillas, algo propio de estos tiempos pandémicos.

Después, el Presidente fue dando la mano uno a uno con sus invitados, cual futbolista saludando a sus rivales al inicio de un partido, para así comenzar su retirada del congreso.

En ese transcurso, Boric se dio tiempo de saludar a la gran mayoría de sus invitados. Los parlamentarios Iván Flores (DC) y Tomás Hirsh (Acción Humanista) le pidieron una selfie y, luego, se dio un intenso y largo abrazo con la ex mandataria de Brasil, Dilma Rousseff.

Luego llegó el turno del Rey de España, con quien sólo se dio la mano y, en contraste, vino el turno de la diputada comunista Carmen Hertz, con un abrazo intenso. Tras eso, Boric se dio la mano con Gustavo Gatica, uno de sus invitados especiales.

Ya fuera del Salón de Honor, de la mano de Irina Karamanos y con los presidentes de las ambas cámaras -Elizalde y Soto- a cada lado, Boric comenzó su camino de retorno hacia Cerro Castillo, para así almorzar con delegaciones extranjeras.

Pero antes, Boric paró brevemente en el podio dispuesto para los puntos de prensa, agradeciendo la ceremonia de cambio de mando y anunciando que dará palabras más extensas ya estando en la Plaza de la Constitución. Además, al salir, hizo una saludable mención al rol definitorio del Periodismo: “agradecimientos a la prensa que cumple su función de siempre cuestionar al poder”.

A las 12:59, Boric ya estaba dentro y de pie en el Ford Galaxie descapotable -conducido por la suboficial Loren Cid, rompiendo otra vez la tradición masculina de los choferes del vehículo-, saludando a la distancia a los curiosos vecinos del Puerto y acompañado de la ministra Izkia Siches a su lado. Pero el fervor, los primeros minutos de la luna de miel que todo gobernante tiene en el inicio de su mandato, Boric se bajó del auto presidencial para ir a saludar a los asistentes que, tras las vallas papales, lo esperaban para presenciar al nuevo Presidente.


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