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17 de mayo de 2022

Carlos Correa, experto en comunicación política: “Antiguamente, un caso como el de la ministra Vega estaría ya con la renuncia firmada»

Carlos Correa es académico especializado en comunicación política.

El académico repasa el episodio que protagonizó la ministra Jeannette Vega en el programa Tolerancia Cero, donde aseguró que en Chile “existen los presos políticos”, debiendo desmentirse a sí misma minutos después. Para el experto, sin embargo, el tema ya está superado con las excusas correspondientes. Y si bien reconoce la dificultad del gobierno para liderar la agenda, descarta una crisis comunicacional e incluso considera que “a veces se juzga con demasiada dureza al gobierno”.

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La semana del gobierno comenzó la noche del domingo 15 de Mayo, cuando en el programa Tolerancia Cero de CNN, la ministra de Desarrollo Social, Jeannette Vega, abrió una herida que el gobierno intentaba cerrar, al asegurar que en Chile “existen los presos políticos, sin duda”.

La convicción de la ministra no duró mucho más tiempo después de que abandonó el edificio del programa televisivo, pues reculó a través de su cuenta de Twitter: “Hay personas presas por delitos cometidos en contexto político, pero eso no es lo mismo que haya personas presas por sus ideas. En ese sentido no cabe hoy hablar de presos políticos”.

La temática de las prisiones políticas en Chile, a propósito del Estallido Social y los presos mapuches, ya había sido tocado en las primeras semanas de gobierno, cuando la ministra del Interior, Izkia Siches, había asegurado su existencia, siendo posteriormente corregida por el subsecretario de su cartera, Manuel Monsalve, y la ministra Vocera de gobierno, Camila Vallejo.

El tema refleja la complejidad para que el relato de gobierno articulado por la Secretaría de Comunicaciones de La Moneda, penetre en las autoridades de gobierno, evitando así que las declaraciones fuera del mensaje oficial, tengan que ser desdichas por sus autores.

Sobre esto, el académico y experto en Comunicación Estratégica, Carlos Correa Bau, conversa con The Clinic para abordar el desacierto de la ministra, que ahora persiste en una entrevista en la revista Ya de El Mercurio, donde aparece profundizando en su negativa al Estado de Excepción, figura que La Moneda anunció que aplicaría para la buena parte de la Macrozona Sur.

Con todo, Correa -académico en la UDP y la U. de Chile, además de ex jefe de la Secom en el segundo gobierno de Michelle Bachelet- enfatiza en las excusas de la ministra vía redes sociales, como una de las formas para superar el impasse que contradijo el mensaje oficial trazado por el gobierno.

«Creo que llegó poco preparada a la entrevista y quizás no conocía la doctrina, no tengo otra explicación. Quiso improvisar o empatizar con alguien y pensó que era el camino».

-El gobierno ya tenía zanjada su posición sobre los presos políticos, cuando el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, descartó su existencia en el país. ¿Cómo se explica que la ministra Jeannette Vega haya persistido en la polémica?

-La ministra Vega dijo después que se había equivocado. Yo quiero pensar que es una posición que da por quedar bien con ciertos grupos, pero en realidad el gobierno tiene una posición al respecto: las personas que están presas, lo están respecto de un proceso judicial y no a un proceso político. Otra discusión es si el proceso judicial es eficiente o no, pero el gobierno en eso tiene doctrina, lo había establecido anteriormente y la ministra Vega, a través de Twitter, reconoció que se había equivocado. 

Creo que llegó poco preparada a la entrevista y quizás no conocía la doctrina, no tengo otra explicación. Quiso improvisar o empatizar con alguien y pensó que era el camino. Pero ella misma reconoció que se equivocó. Había una polémica que ya murió.

-El tema es que el pasado lunes 09 de Mayo, desde Secom entregaron directrices a los ministros enfatizando en la postura del gobierno: en Chile no existen presos de conciencia. 

-Vi la entrevista y vi después sus explicaciones. Tengo la sensación de que el gobierno tiene su doctrina y que efectivamente fue una doctrina que fue comunicada. La propia vocera ya habló de eso y los ministros debieran tener claro que cuando la vocera habla, esa es la posición del gobierno. No debieran dedicarse a improvisar. Pero, nuevamente, la ministra asumió que se había equivocado, y, por ende, para mí es un tema que ya está terminado. No logro ver una crisis comunicacional. 

En efecto, sí la vocera establece una doctrina, debiera ser la doctrina del gobierno, no entiendo porque los ministros deberían improvisar. Siempre es más fácil echarle toda la culpa a comunicaciones, pero la verdad es que la vocera ya había hablado del tema varias veces.

-Se entendía que la postura oficial era que no había presos políticos, pero en la entrevista Vega lo repite en más de una ocasión y con convicción. ¿Este tipo de errores pueden ser manejados desde el diseño comunicacional, o tiene que ver con un tema de convicción ideológica?

-Es que nuevamente, el gobierno tiene una doctrina al respecto. Lo dijo la vocera. Eso es lo que piensa el gobierno. Ese es el discurso de gobierno, los ministros deben alinearse a ese discurso de gobierno y la ministra Vega debió alinearse al discurso. Ella reconoció que se equivocó. No hay un tema de una discusión ideológica dentro del gobierno, eso ya fue establecido como doctrina.

-Sin embargo, por lo que evidenció la ministra Vega, al parecer hay miembros del gabinete que tienen otra convicción personal. Una convicción que, incluso, tiene distintas opiniones en el oficialismo. El presidente del PC, Guillermo Teillier, dijo que estaba de acuerdo con la ministra Vega.

-La ministra se desdijo, corrigió sus dichos y dijo que se había equivocado. Y dijo que se había equivocado fuera de toda duda, por tanto yo no tengo mucho más que decir. El gobierno, a través de su vocera, fijó su doctrina al respecto, por tanto los ministros debían atenerse a ellos. La ministra Vega metió las patas y ella misma lo reconoció. Por tanto, no hay mucho más que decir. Respecto a lo que dice Teillier, si bien él tiene una posición que es la de su partido, reconoce que el gobierno tiene una línea y que en esa línea ha sido clara. 

En Chile no hay presos políticos, en Chile las personas que están detenidas lo están por acción de la justicia: es un país donde existe el Estado de Derecho. Los presos políticos son cuando hay una persecución política por parte de un Estado a ciertas personas por su ideología. 

Aquí la gente que está en prisión preventiva o condenada es porque cometió delitos. Efectivamente, la prisión preventiva ha sido muy larga y eso, quizás, requiere de una reforma de justicia. Pero esto no es Nicaragua, donde efectivamente (Daniel) Ortega metió presos a sus opositores políticos. Acá los opositores al gobierno no están presos ni tampoco los opositores al gobierno de Piñera.

-¿Sería una buena estrategia de parte del gobierno acotar las entrevistas de sus ministros sectoriales para evitar posibles polémicas?

-Bueno, es la idea, pero también los ministros son preguntados y las preguntas de los periodistas son legítimas y, por lo tanto, los ministros obviamente tienen que decir que el gobierno tiene establecida una doctrina al respecto. Pero, por eso, te repito, la ministra se equivocó y lo reconoció.

-De todos modos, cabe preguntarse si es que una disculpa es suficiente para hacer como si nada hubiese pasado. O sea, el error no se borra por escribir un tuit.

-Pero yo entiendo que el problema ya terminó.

«Cuando hay un error comunicacional de ese tipo, evidentemente se pierde tiempo. Pero la ministra reconoció que se había equivocado y lo dijo públicamente. ¿Qué más puede hacer el gobierno?»

-¿Ni siquiera considerando que el gobierno intenta instalar su agenda de seguridad y, con este tipo de declaraciones, aumenta las presiones de la oposición?

-Cuando hay un error comunicacional de ese tipo, evidentemente se pierde tiempo. Pero la ministra reconoció que se había equivocado y lo dijo públicamente. ¿Qué más puede hacer el gobierno? ¿Pegarle? ¿Echarla? Se equivocó y el gobierno tendrá que ponderar si el error es para anotarlo en la libreta o para aplicar una sanción mayor, pero la ministra Vocera, que es la establece la posición del gobierno respecto de un tema determinado, no dijo nada distinto a lo que había dicho antes.

-En la entrevista, la ministra Vega anunció la querella del gobierno contra el vocero de la CAM, Héctor Llaitul, algo que le debería corresponder a Interior. ¿Eso refleja desorden o descoordinación en las comunicaciones dentro del gabinete?

-Nuevamente, la ministra dijo que estaba equivocado.

-Pero estoy hablando respecto a una acción concreta contra Héctor Llaitul, no de las disculpas sobre los presos políticos. 

No, la ministra dijo que la entrevista completa se ha equivocado, de hecho. Y después vi un tuit por ahí en que ella reconoce que su entrevista completa es un desastre. Tomemos todo lo que dijo como lo que es: un desastre, no más que eso.

-O sea, ¿hay que considerar invalidada toda esa entrevista?

-La entrevista hay que invalidarla. La entrevista hay que considerarla, ocupando un término de los jóvenes que juegan videojuegos, como un Fail, no una acción comunicacional. Por tanto, hay que decir como que no fue. 

Respecto al tema de Llaitul, el gobierno sin duda tiene que efectivamente mantener el orden público. En Chile las cosas se resuelven por la vía del diálogo y yo siento que esa es la postura mayoritaria del pueblo mapuche. 

Es cosa de ver la entrevista a la convencional Rosa Catrileo en La Segunda. Ella en la entrevista dice claramente que hay una deuda grande con el pueblo Mapuche y con los pueblos originarios, y que el camino no solamente es el diálogo, sino que la solución institucional. Incluso, ella dice que por algo decidieron ir a la Convención a dar las peleas ahí y no salirse del diálogo institucional. Y lo que ella piensa, es lo que piensan también los otros convencionales mapuche, por tanto, lo que uno siente es que eso piensa la mayoría del pueblo mapuche, no hay nadie que esté pensando que el camino es la violencia. 

Ella dice textualmente que nosotros no queremos seguir viviendo en violencia, por eso estamos participando en la institucionalidad. Por ende, sobre los postulados de Llaitul y el camino de la violencia, el gobierno tiene que ser firme y la gran mayoría de las personas del pueblo mapuche y otros pueblos originarios, están por no vivir en violencia y participar en la institucionalidad.

«Yo siento que a veces se juzga con demasiada dureza al gobierno. El Presidente Boric recibe a un país fragmentado, dividido, un país en crisis».

“Para el gobierno imponer su agenda va a ser el doble de difícil”

-Respecto de este error comunicacional asumido por la ministra, ¿qué acción concreta puede tomar el gobierno? ¿Debería convocar, por ejemplo, a un nuevo cónclave con los partidos para establecer la doctrina frente a distintos conceptos?

-La primera cosa es que yo siento que a veces se juzga con demasiada dureza al gobierno. El Presidente Boric recibe a un país fragmentado, dividido, un país en crisis y con las instituciones a un nivel de prestigio como nunca antes había ocurrido. 

Para poder comparar la situación actual que vive el país, hay que retroceder décadas. Y en eso el gobierno ha sido bastante generoso y no ha optado por echar la culpa al gobierno anterior, cosa que gobiernos anteriores no hicieron; el gobierno ha optado por el diálogo. Pero no va a ser sencillo y, por tanto, pasa este tema de que cuesta que el gobierno pase su agenda porque no tiene mayoría. 

Los resultados de las elecciones no dieron al gobierno una mayoría clara en ninguna de las dos Cámaras del Congreso, ni tampoco tiene mayoría en la Convención. Por tanto, para el Gobierno imponer su agenda va a ser el doble de difícil, el único camino es el diálogo y es lo que está siendo ofrecido. 

Ese es el camino, pero no es sólo declararlo, va a costar bastante. Por tanto va a requerir que haya paciencia y hartas reuniones, harto cafecito, harta conversación. Y también, otro problema que tiene es que las expectativas son altas. Y eso el Presidente lo dijo el primer día en el discurso que asumió; sabía que la expectativas eran altas y, por tanto, la exigencia es mayor.

-Es lógico que sin ser mayoría, el gobierno tenga que dialogar con la oposición, pero en materias de seguridad, se ha encontrado trabas dentro del propio oficialismo. ¿Esto es parte del problema de tener un gobierno con dos coaliciones?

-Pero en el anillo más exterior del oficialismo (Socialismo Democrático), han sido leales en materia de seguridad. El problema fue con Apruebo Dignidad.

-Sí, pero sigue siendo una diferencia entre dos coaliciones distintas en un mismo gobierno…

-Pero las diferencias estuvieron en la coalición más cercana al Presidente, no en la más lejana. Entonces no es un asunto de que sean coaliciones distintas, sino que dentro de la propia coalición más cercana al Presidente está la diferencia. 

Creo que también hay algunos que prefieren la consigna que a resolver los problemas, y eso forma parte más del grupo Apruebo Dignidad que del Socialismo Democrático. El tema de seguridad ciudadana puede ser un asunto que le provoque una grieta mayor al gobierno. Por tanto, no hay otro camino que tomar el toro por las astas y proponer medidas concretas, no sólo declaraciones. Y también hay que dejar un rato de lado la consigna.

-¿Eso significa que es necesario pasar por encima de quienes plantean esas consignas dentro del oficialismo?

-No, lo que pasa es que el gobierno no tiene una mayoría parlamentaria y tiene que escuchar a mucha gente. No es un estilo erróneo, sino es un hecho de la causa. Pero también dentro de Apruebo Dignidad yo creo que sobre la lealtad al gobierno, algunos tienen que reflexionar respecto a lo que están jugando. O sea, dejar al gobierno sólo en un tema tan complejo como la seguridad ciudadana, es ponerlo en un riesgo.

-Respecto a los tropiezos comunicacionales como el de la ministra Vega, ¿qué acción concreta puede tomar el Presidente para evitar malos ratos, más allá de que la ministra se haya desdicho de sus declaraciones?

-Hay algo en el alma humana que es imposible penetrar. Que la ministra Jeannette Vega se haya ido de tesis y haya tenido una especie de epifanía que no era lo que pensaba su gobierno, no debería pasar, pero el Presidente ha optado por un estilo distinto. Antiguamente, un caso como el de la ministra Vega estaría ya con la renuncia firmada, pero el Presidente ha optado por otro estilo, el de ser crítico, pero también comprensivo y, también, darle espacios de confianza a sus ministros. Los ministros y ministras deberían tener claro eso y no abusar de ese estilo. Con Presidentes anteriores, la ministra ya no estaría en el gobierno.

-Pero como acción concreta, ¿Hay algo que Boric pueda hacer? 

-No. Es que esta cuestión de llamarlos para retarlos no tiene por qué ser así. Yo creo que los gobiernos tienen sus mecanismos normales, tienen consejo de gabinete, tienen comité político y esas cosas deberían funcionar con normalidad. Tiene una ministra vocera, hay un organismo técnico a cargo de las comunicaciones, que es la Secretaría de Comunicaciones (Secom).

«Las comunicaciones más bien sugieren, pero los ministros tienen responsabilidad y son los que ejecutan y los que hablan con los medios».

-¿Cómo califica la comunicación que ha tenido el gobierno en estos dos meses?

La verdad es que siempre se tiende a pensar que la comunicación es la causa de los problemas y muchas veces la Secretaría de Comunicaciones y el equipo comunicacional, incluyendo a la ministra vocera, tienden a ser culpados por cosas que dicen los ministros. En mi época, cuando el ministro Eyzaguirre dijo la cuestión de los patines (dijo que era necesario “bajar de los patines” a los sistemas de educación más acomodados para promover la equidad), y no pidió disculpas, a diferencia de la ministra Vega. 

Ahí se culpó de todo a las comunicaciones del gobierno, pero lo dijo el ministro Eyzaguirre, no la Secom. Y la historia de los patines fue grave. Entonces, las comunicaciones más bien sugieren, pero los ministros tienen responsabilidad y son los que ejecutan y los que hablan con los medios. La vocera establece una línea y la Secretaría de Comunicaciones lo que hace es que implementa esa línea. Pero también he leído reportajes que dicen que Secom pide cosas, entonces están haciendo la pega. Ahí veo normalidad en el asunto.

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