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13 de junio de 2022

Chile, el país más bizarro de Latinoamérica: los incidentes más insólitos de nuestra historia según Francisco Ortega

Chile bizarro Francisco Ortega Patricio Vera

Hoy se lanza la colección de libros Latinoamérica Bizarra, incluyendo "Chile bizarro", el más largo de todos y escrito por Francisco Ortega. Aquí, algunas de sus historias: desde un dios gigante del desierto, pasando por el día en que los mapuches ganaron un mundial hasta el hecho que la Luna -sí, la Luna- es chilena.

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Las palabras que su autor usa para definir la historia detrás del libro podrían servir de introducción de lo que los lectores verán en sus páginas. “Es un libro extraño”, dice Francisco Ortega apenas comienza a relatarla. “Es… bizarro”, añade, y se ríe.

A diferencia de otras obras suyas, Chile bizarro nació por encargo. Gabriel Sandoval, editor en jefe del Grupo Planeta para Latinoamérica lo llamó y le dijo: ‘vamos a hacer la colección Latinoamérica Bizarra, una especie de historia de la historia de varios países de la región’. Colombia, Argentina, Perú, México, Panamá y, por supuesto, Chile.

“La idea es tratar de recuperar los mitos, que el lector se pregunte si lo contado es verdad, o es mentira, ficción o no… Ahora, casi todas las historias son reales. Incluso las historias más locas tienen datos que, si googleas, vas a encontrar muchos links sobre ciertos temas”, comenta Francisco Ortega.

En Chile bizarro, el lector se dará cuenta de que este es un país freak y sorprendente. Un país donde conviven abducidos, ballenas míticas, momias malditas. Donde hay historias para todas las edades y públicos: a quienes les gustan los dinosaurios; el mundo paranormal; la cultura popular; los cómics…

“En varios de mis libros he desarrollado la teoría que este es un país que, quizás por su forma, su ubicación, no sé, era bastante bizarro. Pensaba que esa idea era solo mía”, cuenta su autor.

Pero no. Chile bizarro fue editado por dos mexicanas, quienes le decían una y otra vez a Francisco Ortega: “en Chile no pueden pasar tantas cosas raras, no puede ser que ahí haya tantas historias extrañas”. A lo que él respondía: “así es”.

De hecho, de toda la colección Latinoamérica Bizarra, el libro sobre Chile es el más largo, con 294 páginas. “Esa, sin dudas, es la demostración de que Chile es el país más extraño de Latinoamérica”, sostiene Francisco Ortega.

Aquí, algunos extractos de los incidentes más insólitos de nuestra historia que encontrarás en Chile bizarro, libro que se inaugura oficialmente hoy (13 de junio) junto a toda la saga latinoamericana.

El dios gigante del desierto chileno

Lo llaman el gran dios extraterrestre de Chile, un geoglifo mucho más grande y enigmático que las líneas de Nazca. Según muchos, este monumento es la prueba de que, en el pasado, los pueblos autóctonos del norte chileno fueron visitados por extraterrestres.

Ubicado en la ladera noroeste del cerro Unita, el Gigante de Atacama es un humanoide de 119 metros de largo, lo que efectivamente lo convierte en la figura de su tipo más grande del planeta.

Dato freak: En el capítulo “Chile: corredor de ovnis”, emitido en la temporada 2021-2022 de la popular serie Alienígenas ancestrales, el Gigante de Atacama no solo es una locación reiterada. Además, los responsables del programa apoyan la idea de que la figura representaría a un antiguo visitante de las estrellas.

Chile bizarro fue editado por dos mexicanas, quienes le decían una y otra vez a Francisco Ortega: “en Chile no pueden pasar tantas cosas raras, no puede ser que ahí haya tantas historias extrañas”. A lo que él respondía: “así es”.

El bizarro chupacabras del siglo XVII

Registros del siglo XVII refieren a una extraña y monstruosa criatura que era vista en la laguna de Tagua Tagua, embalse natural cercano a Santiago que hoy se encuentra absolutamente seco. El registro más importante de este ser data de un dibujo de 1784 que apareció en la década de 1990 en la bóveda de la Biblioteca Nacional de Madrid, junto a otros documentos del entonces virreinato del Perú y su capitanía más austral, Chile.

Hacia mediados del siglo XX, la laguna de Tagua Tagua fue drenada, ocasión en que salió a la luz no solo un vasto yacimiento de animales prehistóricos, sino también restos de vacunos, ovinos e incluso osamentas humanas que no tenían más de doscientos años. Coincidentes todos con los años en los que el monstruo de Tagua Tagua, haya existido o no, aterrorizaba esta zona.

Un supervillano llamado Diego Portales

La historiografía más conservadora, sobre todo a partir de Alberto Edwards en 1927, representa a Diego Portales como un genio político y el gran arquitecto del Estado chileno. En cambio, la historiografía revisionista, desde Sergio Villalobos en 1989, se ha dedicado a desarmar ese mito. Portales no era un intelectual ni le interesaba ni la constitución, ni las leyes.

Tanto odiaban a Portales que, tras ser fusilado en 1837, tuvieron que esconder su cadáver en la Catedral Metropolitana. Su corazón, en tanto, fue extraído y enterrado en el Cementerio número 1 de Valparaíso. Recién en la década de 1860 comenzó el lavado de imagen de Portales.

En el capítulo “Chile: corredor de ovnis”, emitido en la temporada 2021-2022 de la popular serie Alienígenas ancestrales, el Gigante de Atacama no solo es una locación reiterada. Además, los responsables del programa apoyan la idea de que la figura representaría a un antiguo visitante de las estrellas.

Dato freak: No hay cuadros que hayan representado a Diego Portales en vida. Como murió fusilado, su rostro quedó desfigurado, y el artista que contrató el gobierno para retratarlo, Camilo Domeniconi, se basó en Miguel Portales, uno de sus hermanos, para dibujar la imagen que todos los chilenos conocen. Solo cuando se redescubrió su cadáver los científicos pudieron hacer una reconstrucción digital.

Cuando los mapuches ganaron el mundial de fútbol

De acuerdo con la programación de la FIFA, el Mundial de 1942 correspondía ser organizado por Argentina. Sin embargo, el estallido de la II Guerra Mundial obligó a suspender el evento. Oficialmente, el Mundial de 1942 nunca ocurrió. Extraoficialmente, la realidad parece ser algo distinta, porque la Copa de 1942 sí se celebró en la Patagonia argentina.

Participaron selecciones de Europa y Sudamérica, y la ganó la escuadra mapuche. ¿Más freak aún? El árbitro de la final fue William Cassidy, hijo del bandido norteamericano Butch Cassidy, que en esa época se encontraba refugiado en el sur del mundo.

El Facebook chileno

Virtualia nació en 2001 coo un sitio web creado para formar comunidad, tal como venían haciendo varios sitios de la era 1.0 de internet. La diferencia es que acá se fue un paso más allá, bastante más allá, creando la idea de identificación con sus usuarios.

Los virtualianos no navegaban, sino que habitaban un país virtual donde se relacionaban, compartían experiencias e incluso se casaban, administraban medios y podían participar de un sistema bancario llamado fanimanis, del cual fueron parte instituciones reales como el Banco de Crédito e Inversiones o el Banco de Chile.

No hay cuadros que hayan representado a Diego Portales en vida. Como murió fusilado, su rostro quedó desfigurado, y el artista que contrató el gobierno para retratarlo, Camilo Domeniconi, se basó en Miguel Portales, uno de sus hermanos, para dibujar la imagen que todos los chilenos conocen.

La Luna es chilena

Jenaro Gajardo fue un abogado y poeta chileno que pasó a la historia cuando, el 25 de septiembre de 1954, se declaró propietario legal de la Luna.

El relato recalca que Gajardo buscaba ingresar al Club de Talca, un lugar que reunía a los hombres más ilustrados y acomodados de esa ciudad. Sin embargo, se le negó el acceso porque no contaba con una propiedad a su nombre, y se le ocurrió inscribir la Luna.

Según contó al diario estadounidense The Evening Independent, inscribió la Luna por un dólar y nunca quiso vender sus terrenos. “No la inscribí con ese afán. Si obtenía dinero por ella, la historia se echaría a perder”, contó.

Moby Dick es chilena

En 2009, la gente de MTV se contactó con Hernán Neira, propietario del lodge Punta Norte de isla Mocha, para organizar la visita del músico neoyorkino Richard Melville, más conocido como Moby, tataranieto de Herman Melville, quien quería conocer el lugar donde había existido la ballena blanca que dio fama a su familia.

La idea era filmar una presentación en la isla Mocha, como lo de Pink Floyd en Pompeya o Los Jaivas en Machu Picchu. Pero sucedió el terremoto de 2010 y todo se fue al carajo.

Bonus track: Chile en películas, series, músicas y cómics

Lo bizarro no se queda solo en las historias anteriores. También se extiende a las películas, series, músicas y cómics que involucran a Chile.

La particular relación de Chile con Hollywood comienza en 1940 con la película El halcón de los mares, donde Errol Flynn es un pirata, los ingleses lo capturan y lo acusan frente a la reina de haber saqueado Valparaíso. Asimismo, al comienzo de King Kong vs Godzilla (1963), aparece un noticiario que anuncia un maremoto en el litoral chileno.

En su afán de impresionar a Cameron Díaz en Loco por Mary (1988), Matt Dillon se hace pasar por un prestigioso arquitecto que construyó el Estadio Olímpico y las Torres Celinto Catayente de Santiago. Más tarde, cuando se descubre que es un impostor, se disculpa: “Por supuesto que estaba inventando. ¿Quién diablos puede ir a Santiago de Chile dos veces en un año?”.

En la serie Star Trek: Picard, el capitán Cristóbal Ríos no solo es interpretado por Santiago Cabrera, sino que el personaje es de nuestra nacionalidad. Para agregar más condimento al asunto, en uno de los episodios un holograma del personaje habla en chileno. Dice textualmente: “Chucha la nave pa’fea”, agregando palabras como “conchesu” o “chesumadre”.

En la carátula del single “Just”, que forma parte del primer disco de Radiohead, aparece Don Francisco acompañado de una modelo porque los miembros del grupo vieron su programa en un viaje por Estados Unidos.

Los escoceses Simple Minds dedicaron su álbum Street Fighting Years, de 1989, a la memoria de Víctor Jara. En la parte interior del folleto de Casa Babylon, el disco del grupo hispanofrancés Mano Negra, aparece Condorito.

En su afán de impresionar a Cameron Díaz en Loco por Mary (1988), Matt Dillon se hace pasar por un prestigioso arquitecto que construyó el Estadio Olímpico y las Torres Celinto Catayente de Santiago. Más tarde, cuando se descubre que es un impostor, se disculpa: “Por supuesto que estaba inventando. ¿Quién diablos puede ir a Santiago de Chile dos veces en un año?”.

En la segunda página de Batman: Hush, el vigilante de Gotham City detiene a una banda de maleantes que han secuestrado a un niño, entre los que aparece “un mercenario chileno que participó en crímenes durante la dictadura”.

En Justice, miniserie de la Liga de la Justicia, el Detective Marciano le avisa a Superman que están destruyendo Punta Arenas. Y en la miniserie A Kingdom Lost, de Thor, el dios del trueno y rubio integrante de los Avengers visita la Isla de Pascua, donde se enfrenta a unos colosos ancestrales de piedra que no son otros que los moáis, que se levantan de sus lugares y revelan ser las cabezas de unas criaturas gigantes de origen extraterrestre, enemigas de los dioses de Asgard.

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