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25 de junio de 2022

Tironi y sorpresivo acercamiento de Boric a Lagos: “La nueva generación en el poder está experimentando que desmantelar el neoliberalismo no es tan simple”

Tironi y sorpresivo acercamiento de Boric a Lagos: “La nueva generación en el poder está experimentando que desmantelar el neoliberalismo no es tan simple”

Tras el encuentro entre el Presidente Gabriel Boric y el ex Presidente Ricardo Lagos, abundaron las interpretaciones ante la imagen de ambos que difundió el actual Mandatario, entre estas, el afán de Boric por acercar al otrora gobernante al Apruebo en el Plebiscito de Salida, luego que Lagos cuestionara aspectos del debate constituyente y desistiera asistir al acto de cierre de la Convención. En este sentido, el sociólogo Eugenio Tironi deconstruye el encuentro de generaciones que ambos representan, luego de un pasado de feroces divergencias: “Fue muy importante esa postura en la movilización estudiantil, pero hoy día Gabriel Boric y los que están gobernando ya no tienen veinticinco años”, apunta en conversación con The Clinic.

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La foto que trascendió de la reunión privada que sostuvo el Presidente Gabriel Boric con el ex Presidente Ricardo Lagos marcó un encuentro de aparente reconciliación entre dos generaciones que desde el progresismo han tenido más recriminaciones que reconocimientos en la última década. Esto, sobre todo desde el actual Mandatario hacia los “treinta años” que representa quien fue uno de los líderes de la Transición, cuando Boric era un agudo dirigente estudiantil y posterior diputado del Frente Amplio.

Con todo, la instantánea fue el punto cúlmine de días generosos en menciones honrosas. “Yo quiero hoy, como representante de esta generación millennial o como quieran llamarla, decir que en los 30 años famosos hubo mucho movimiento y que Chile no parte el 2019 ni parte el 2011”, sentenció el Presidente Boric en el acto inaugural del año académico del Instituto Chile el pasado jueves 23 de Junio, ante una audiencia entre la que también se contaba a Ricardo Lagos Escobar.

“En los últimos 30 años, hubo tremendos avances”, resumió Boric en la ocasión.

Así, múltiples lecturas proliferaron sobre el hecho que encontró a Boric con el ex Presidente Lagos, a quien hace algunos años calificaba como “la peor cara de la Nueva Mayoría”. Una de ellas, es el afán de Boric por acercar a Lagos a la opción del Apruebo en el Plebiscito de Salida, luego que el ex mandatario socialista cuestionara algunos aspectos del trabajo de la Convención, como el fin del Senado o el concepto de Plurinacionalidad en el borrador de nueva Constitución. 

Si bien Lagos no ha adelantado su opción ante el referéndum del 04 de Septiembre, el hecho de que fuera uno de los primeros ex Presidentes que se descartara de asistir al acto de cierre de la Convención, ratificó la distancia -al menos en los símbolos- de Lagos respecto al órgano constituyente.

Acaso uno de los colaboradores más estrechos del ex Presidente, Eugenio Tironi, interpreta el hecho aduciendo a que las recriminaciones por parte del Presidente a los gobiernos de la Concertación son una etapa pasada. “Fue muy importante esa postura en la movilización estudiantil, pero hoy día Gabriel Boric y los que están gobernando ya no tienen veinticinco años”, afirma el Sociólogo y otrora estratega de la campaña comunicacional con la que Lagos ganó la elección presidencial de 1999.  

Así, Tironi reconoce una nueva “visión de la historia” que estaría experimentando el Presidente Boric. Asimismo, esboza una defensa del ciclo histórico del cuál formó parte. “Miradas las cosas desde una perspectiva más amplia, es evidente que los treinta años, inaugurados el noventa, son excepcionalmente buenos”, dice el también ex director de comunicaciones en el gobierno de Patricio Aylwin (1990-1994)

Incluso, uno de los estrategas en el Plebiscito de 1988 que derrocó al dictador Augusto Pinochet, sostiene que las autoridades del gobierno actual deben valorar el esfuerzo de Ricardo Lagos por repensar la socialdemocracia en su gobierno. “Es importante que la nueva generación en el poder reconozca ese intento, porque ellos también están experimentando que desmantelar el neoliberalismo no es tan simple”, apunta.

¿Cómo se entiende que el Presidente Boric haya pasado de ser uno de los críticos más feroces del ex Presidente Ricardo Lagos, a una suerte de admirador de él y de su legado?

Bueno, porque hoy día está en otro rol, que es ser Presidente de la República y eso da otra visión de la historia, de lo que es la sociedad chilena y de las complejidades de ese papel. Porque es un tipo que aprende y que lee Historia de Chile y porque tiene el ego lo suficientemente controlado como para no temer a rectificar y a pedir disculpas, lo que es un gran mérito. No todos lo tenemos tan controlado. Eso es lo que veo y me alegra mucho por el país.

¿Se puede entender también como una reconciliación del Presidente Boric con los “treinta años”, tan criticados anteriormente por su sector?

Sí. Esto ha sido un proceso, no es una cosa de un día. Esto ya se insinuó en sus planteamientos en la primaria y fue lo que lo diferenció un poco de Jadue y le permitió ganar también con los votos de la vieja Concertación. En la segunda vuelta fue mucho más claro el quiebre. Y luego, como Presidente, ha venido cada vez siendo más claro que él se reconoce en la continuidad de Chile, que es lo que tiene que hacer todo Presidente de la República. Si no, tiene que ponerle una bomba a La Moneda y ser un líder revolucionario, que no es eso Boric.

Miradas las cosas desde una perspectiva más amplia, es evidente que los treinta años inaugurados el noventa, son excepcionalmente buenos. Buenos, hasta donde las cosas humanas pueden ser buenas, que nunca consiguen llenar plenamente nuestras ilusiones.

¿Esta reconciliación también sería sobre temas estructurales de ambos proyectos políticos? En el 2016, el Presidente Boric decía que Lagos era la “peor cara de la Nueva Mayoría”, y que “representa ideas que son una actualización del neoliberalismo con una suerte de reciclaje de la tercera vía de Tony Blair”.

Esa es una postura muy clásica de esta nueva izquierda de Podemos, de Pablo Iglesias, y que ha sido muy inspiradora de lo que fue el Frente Amplio. Fue muy importante esa postura en la movilización estudiantil. Pero hoy día, Gabriel Boric y los que están gobernando ya no tienen veinticinco años, tienen treinta y seis o cuarenta. Por lo tanto, uno va cambiando la forma de ver el mundo dependiendo de su ciclo vital y de los roles que le corresponde ocupar.

Efectivamente, el diagnóstico es correcto. Ricardo Lagos fue una de las figuras de la Tercera Vía junto con Tony Blair, Bill Clinton o Lula en su momento. Fue un intento de renovar el pensamiento socialdemócrata, que estaba en ese momento en una fuertísima decadencia. Ese fue un intento que recoge elementos del mercado, de la globalización y no abjura de ello. Eso tuvo sus éxitos y fracasos, como todo en la vida. 

Y es importante que la nueva generación en el poder reconozca ese intento, porque ellos también están experimentando que el intento de desmantelar el neoliberalismo no es tan simple. Porque el neoliberalismo no es un ente abstracto que está en las bibliotecas, sino que está en el alma, en las prácticas, en los comportamientos de todos nosotros como chilenos porque hemos vivido en él durante prácticamente cincuenta años.

Hoy día se ven las dificultades, como se ven en el cierre de la fundición Ventanas. Salen a manifestarse los trabajadores, hasta las autoridades locales dicen que no cierren por el efecto en el empleo. Ahí se ven las contradicciones que tiene una sociedad tan compleja. Eso hace que, a veces, los deseos como acabar con el neoliberalismo haya que asumirlos con más cautela.

¿Entonces el Presidente estaría viviendo una suerte de reinterpretación de lo que representó Ricardo Lagos? 

Claro, lo de Ventanas es bien simbólico porque es un conflicto entre siglo XX y XXI. El presidente de la Federación de Trabajadores del Cobre dice que hay algunos que se golpean el pecho con la equidad salarial a partir del género, pero entonces qué pasa con la equidad entre contratistas y empleados de planta de Codelco, que por el mismo trabajo reciben distinta paga. Y eso, cómo entra en conflicto con los otros vecinos y las familias que padecen la contaminación. 

Lo que quiero decir: cuando se trata de gobernar uno se enfrenta a estas complejidades, las cosas no son blanco y negro. No es que unos tengan 100% razón y los otros están equivocados. Todo depende del lugar donde uno está parado en la vida.

Hay un proceso de aprendizaje de las dos partes. Porque también un Ricardo Lagos ve en esta generación y en el Presidente Boric un deseo y una voluntad de encarar los problemas de este siglo, que son la ecología, el feminismo, la territorialización del poder. Bien lo dijo Boric el otro día en el Instituto de Chile: aquí las dos partes aprenden.

Lagos ante el Plebiscito: “Va a ser muy influyente la postura que él asuma”

¿Este acercamiento entre el Presidente Boric y Ricardo Lagos no será algo más estratégico, por ejemplo, intentar acercar al ex Presidente al Apruebo en el Plebiscito de Salida?

No lo miraría tan instrumentalmente. Esto es un acercamiento más profundo que tiene más raíces, ya se han encontrado varias veces. Recordemos que Ricardo Lagos le dio un apoyo incondicional e inmediato en la segunda vuelta. 

Ahora, no creo que un Ricardo Lagos vaya a definir su posición ante el Apruebo o el Rechazo por una visita más o una visita menos. Hay otros factores que él debe estar sopesando en este minuto. Como él, todos estamos en un proceso de reflexión, de recoger información y de conocer opiniones. Creo que este encuentro forma parte de ese proceso.

Claro, pero hay un contexto en que el Apruebo no logra despegar ante el Rechazo en las encuestas. A esto se suma que el mismo programa de gobierno se sostiene en el triunfo del Apruebo, según ha reconocido con énfasis el ministro Giorgio Jackson.

Es cierto, es importante y no sólo para el programa. De lo contrario, el gobierno va a verse enfrentado a consumir buena parte de sus energías en idear un nuevo proceso constitucional. Si el Presidente Boric tenía la intención de transmitirle esto al Presidente Lagos, está en todo su derecho, en la medida en que no haga campaña a favor de una u otra postura, porque eso no está permitido.

A propósito: ¿Lagos aprueba o rechaza?

No voy a asumir esa función tan delicada de ser su vocero, pero aquí operan muchas variables. Algunas que hacen relación con el texto mismo, que es lo más importante, y tiene que ver también con las omisiones y definiciones. El texto deja muchas cosas abiertas a una futura legislación, y eso también es una variable importante. Otra es qué ánimo hay para reformar eventuales fallas que tenga el texto, porque esto no es un texto sagrado, y el mundo y la ciencia van cambiando.

Y también depende mucho de cuál es la dirección en que se mueve la cultura política a la cual uno pertenece o se siente identificado. Aquí hay un elemento tribal del que algunos se ríen y desprecian. Imagino que esa variable también está siendo evaluada.

En ese sentido, ¿podría el ex Presidente Lagos mover la aguja en el Plebiscito?

Sí, es importante la opinión del Presidente Lagos, no tengo ninguna duda. Lo probó con la carta que envió a la Convención, que provocó un pequeño terremoto político y que alineó a todas las piezas. Va a ser muy influyente la postura que él asuma.

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