Secciones

The Clinic Newsletters

Más en The Clinic

The Clinic Newsletters
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad

Cosecha Propia

5 de Septiembre de 2022

Crónica de una jornada de silencios y confianzas: de la zona cero al extranjero

Agencia UNO

The Clinic conversó con perdedores y ganadores tras el anuncio de la victoria del Rechazo en el plebiscito. Acá sus momentos, reflexiones y tranquilidades respecto a lo que se viene.

Por

En la plaza dignidad y sus alrededores no se escuchaba el más mínimo sobresalto, aún así hubo quienes se congregaron con banderas de colores del apruebo. 13 millones de personas habían votado, pero en las cercanías de la plaza ícono de la revuelta, el plebiscito y el cambio constitucional no se escuchaba nada. Donde todo había comenzado dos años atrás, ya no quedaban vestigios de demandas sociales, unidad, ni mucho menos alegría.

—¿Alguien tiene un tabaco que me regale? Se me acabó y con estos resultados necesito uno con urgencia— escribe una vecina en el chat de su edificio, cercano a la plaza.

— Vente al 210, estamos sufriendo acá— responde otro vecino.

De inmediato el chat se activa con comentarios de apoyo y contención en el edificio, que en su diario mural aún tiene un flayers del apruebo.

Crédito: María Belén Medina

En el tercer conteo, cuando el rechazo tuvo una ventaja del 62,55% por sobre el 37,45% el silencio aumentó a pesar de que había un centenar de personas en la plaza. Media hora después y desde distintas direcciones comenzaron a circular escuálidas caravanas de auto con banderas de Chile. Intervenciones breves que intentan ser una conquista. Mientras que la televisión abierta muestra grandes banderazos a lo largo de Chile, desde Magallanes a Antofagasta, desde Las Condes a Puente Alto.

Alejandro Díaz (37) había invitado a un par de amigos a tomar cerveza y ver los resultados del plebiscito

—Desde acá se va a vivir una gran fiesta— le comentó a un amigo el viernes para que fuera el domingo.

Mauricio Ogalde (36) fue a votar temprano, se organizó para llegar a la casa de Alejandro con cosas para cocinar a las 5 de la tarde. Empezaron a ver los primeros resultados, mientras Belén y Carolina se unían a la par de los conteos oficiales.

—No lo puedo creer— dijo Mauricio cuando vio el segundo conteo del Servel, las mesas que mostraban en pantallas se debatían voto a voto. Sin embargo, el rechazo en la mayoría de ellas iba ganando, pero nadie quiso decirlo.

—Todavía quedan muchas mesas—comentó Alejandro, más esperanzado, mientras le hacía cariño a su perro.

A medida que iba pasando la jornada, en el departamento solo se escuchaban latas de cerveza que se destapaban para pasar el trago amargo. No había palabras ni ganas de cocinar, mucho menos de comer.

De a poco la postal del jueves donde el apruebo convocó a 500 mil personas en la Alameda, quedaba atrás y se diluía entre las banderas chilenas que aparecían por varias esquinas de la capital, no para ser épicas, pero lo suficientes para que pareciera una celebración. Quizás ese jueves fue la última llama que le quedaba a la propuesta de nueva constitución. A las ganas de vivir en un Chile distinto.

***

El domingo, Axel Biskupovic (38) se levantó al medio día para ir a votar, había salido a carretear la noche anterior y su local de votación le quedaba a un par de kilómetros de su casa, así que tomó la bicicleta y llegó.

—Fue todo bien rápido y expedito, más me demoré en ir y volver— ríe. Después de hacerlo y esperar que su pareja votara, se fueron a sacar fotos en la playa. Ambos votaron en La Serena, comuna en que el rechazo ganó con un 58,23%. 

Axel había votado Apruebo en el plebiscito de entrada, pero al leer la propuesta, consideró que jurídicamente no era un buen texto, porque “generaba más incertidumbres que certezas jurídicas” y a su parecer como abogado eso le parecía “peligroso de aprobar y dejar sujeto a modificaciones”. 

La última Cadem antes del plebiscito mostraba de ganador al rechazo con un 46% sobre un 37% del apruebo. Axel de alguna forma confiaba en eso y mientras estaba en la playa de caleta San Pedro al norte de La Serena, se metió a Twitter para ver cómo iban los resultados. Aún así ver que más de 7 millones de personas rechazó la propuesta, le impactó.

— Esperaba que ganara, pero con este nivel de resultados, jamás.

Al volver a La Serena, ya de noche, no pensó en salir a celebrar, para él aún hay muchas cosas pendientes. Por ejemplo, con todo aquello que asegura “la convención no dio el ancho, donde no haya grupos por sobre otros”.

—En necesario aún buscar un proyecto común para el país, por sobre los egos y las ideologías.

***

Sofía Makaus (32) fue a votar junto a su abuela al colegio Villa María en Las Condes y la acompañó a su departamento de regreso. Estaban a un par de cuadras y se quedó ahí. Sofía, vive en Arica y como tenía programado venir a un matrimonio hacía varios meses, puso la dirección de su abuela en el Servel.

—No estaba dispuesta a perder mi voto, entonces cambié mi registro electoral dentro del plazo.

Almorzó rápido y ansiosa por los resultados del nuevo Chile que esperaba. Es abogada y la nueva propuesta la convencía, aunque de vez en cuando intercambiaba opiniones contrarias con su hermana Isidora Makaus (33) quien, a la misma hora y junto a su marido, ya había votado rechazo. Finalmente se juntaron todas en la casa de la abuela, incluida la mamá de ambas, Carola Bravo (60), una tía y unos primos que votaban en Papudo.

—Gane quien gane nadie puede reírse del otro— advierte Carola, quien, en medio de sus hijas, no está dispuesta a sacrificar la unidad familiar por un plebiscito.

— La familia no se pueden dividir si uno no quiere que el país de divida y todas pensamos lo mismo— insiste Isidora

—No en lo político— agrega Sofía.

Ante los primeros resultados Sofía describe que sintió que se le rompió el corazón, para ella la propuesta de nueva constitución era un avance sustantivo en materias del más alto nivel nacional.

—Incluía a grupos históricamente excluidos como las personas privadas de libertad— explica Sofía, que participó en la organización de cabildos penitenciarios en Arica.

Pasada las seis de la tarde, mientras la cara de Sofía se iba poniendo triste al darse cuenta que el apruebo perdía, Isidora inmediatamente se alegraba porque el rechazo iba ganando.

—Fue un circo la constituyente, merecemos una segunda oportunidad, yo ahora le creo a los políticos, aunque a los republicanos, no— precisa. 

De las convocadas, en la casa de la abuela, nadie salió a celebrar, no había motivos reales dijo Isidora, Sofía desanimada fue más categórica con los resultados.

—Hoy el pueblo votó por mantener la constitución del 1980, el resto son castillos en el aire.

Juntas esperan el sushi que está a punto de llegar, una comerá con alegría y la otra para pasar las penas.

**

El silencio del apruebo se replicó en la casa de los papás de Paula Riveros Madariaga (38), en cuánto votó se fue donde ellos para almorzar y esperar los resultados, viven a tres cuadras de la plaza de Maipú y suponían que al ganar habría mucho que celebrar en el lugar.

—El rechazo ha ganado en prácticamente todas las regiones— dice Daniel Matamala en la transmisión de Chilevisión.  Paula se quedó en silencio, estaba en su pieza y su mamá en el living viendo el mismo canal, nadie lo comentó.

Entonces Paula, que es muy participativa en Instagram como @LectoradeMetro, empezó a hacer scroll. Hace unos días había subido tres publicaciones con la A de apruebo. Todos sus contactos también estaban tristes

—¡Qué rabia!— comentó en la historia de alguien que comentaba la elección

—¿Qué pasó?– le devolvió la pregunta que más se repetía entre los votantes el apruebo en redes.

—No sé, culpo al equipo comunicacional de la convención— empezó su análisis.  Por su mente pasaban miles de momentos que la ayudaran a entender el resultado, entre ellos, la renuncia de la primera encargada de comunicaciones, la poca neutralización de las fake news, el show de unos convencionales que resaltaba por sobre el trabajo de todos los demás. Ideas sueltas y continuas para armar una línea explicativa. Respiró hondo y retomó su celular, con sus amigos se empezaron a mandar memes, a ver si así se volvía más llevadero el resultado.

—Se merecen tres pandemias más— leyó desde la cuenta de El Pulento Dios y sonrió.

***

Cuando faltaban 10 minutos para las nueve de la noche, casi dos horas después de las primeras celebraciones del rechazo, el Presidente Gabriel Boric reconoció los resultados. Resaltó la alta participación ciudadana, la mayor gracias al voto obligatorio a pesar de los miles de excusados en todas las comisarías de Chile y se comprometió a continuar un proceso constituyente.

Sofía Makaus lo escuchó atenta y sintió que era bastante tranquilizador, mientras Isidora compartía un tuit de Mario Desbordes y aseguró que se sentía 100% representada.

“Chile habló claro. Triunfo de la democracia y la moderación. De ciudadanos que piden cambios, pero no de cualquier forma. Que piden más y mejor diálogo. La verdadera celebración será cuando tengamos una buena nueva constitución de unidad, por la cual hay que trabajar desde mañana”.

Una hora después comienzan los primeros disturbios en la plaza Dignidad, un manifestante grita en contra del rechazo y los insulta. Cuatro cuadras más arriba, hacia Providencia el rechazo celebra su triunfo arrasador. Un encapuchado apedrea al zorrillo y grita en contra de los pacos. La escena es triste y solitaria, hay poca gente en la plaza, el guanaco y el zorrillo rodean el lugar para dispersarlos. Antes de la medianoche la plaza está completamente vacía, aunque unos minutos después se divisa una barricada ardiendo.

Al subir por Providencia las aglomeraciones llenas de banderas, se han reducido, en el puente Pedro de Valdivia donde la televisión mostraba un lienzo gigante que decía “Chile rechaza” ya no estaba.

***

—Estamos todos en el 201, la puerta está abierta— continúa la contención en el chat de vecinos

—voy para allá— responden varios en el Whatsapp.

Un par de departamentos más allá. Alejandro, Carolina, Mauricio y Belén ven programas de análisis político después de los resultados, están llenos de preguntas que nadie ha sabido aclarar, de pronto los políticos que llevan apareciendo hace 20 años en televisión, vuelven a ser voceros de las mayorías. Evelyn Matthei, Felipe Harboe y Miguel Inzulza.

— ¿Qué es lo que rechazan exactamente que quieren hacer otra? – pregunta Mauricio casi retóricamente 

— Solo escucho que siguen repitiendo las mismas mentiras con las que desacreditaron la propuesta— dice Belén.

Lejos de Chile y al otro extremo del continente, en Canadá, Nicole Tapia (34) que había ido a votar temprano, continuó su día paseando con otra chilena que andaba de vista en Vancouver. Curiosas por los resultados y tratando de ajustarse a las horas de Chile, buscaron por internet para ver el triunfo de la nueva constitución, pero se encontraron con la sorpresa que se había rechazado la propuesta, la misma que habían alabado intelectuales, artistas y famosos del mundo entero, al ser la única paritaria, ecológica y que recogía cada demanda del estallido social del 2019.

Voto de Nicole.

—Sabía que podía pasar, pero no perdía la esperanza de que al fin Chile venciera el miedo, pero me equivoqué.

Con su amiga comentaron muchas cosas que prefiere no mencionar, pero elige quedarse con que al menos la democracia habló, mientras mira con tristeza una frase de Roberto Bolaño que anda dando vuelta en Instagram “La extraña voluntad de este país por hundirse en vez de volar”.

Notas relacionadas

Deja tu comentario