Entrevistas
2 de Febrero de 2025Karol Fernández, vicepresidenta de la Federación Internacional de AFP: “El mayor desafío será la implementación apropiada de la reforma”
Karol Fernández, vicepresidenta de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP), valoró el acuerdo transversal que permitió destrabar la reforma previsional. Con todo, la economista también dejó entrever sus aprehensiones respecto a los desafíos operativos que trae consigo, como el diseño del mecanismo de licitación de afiliados antiguos y la regulación para transitar desde los multifondos hacia fondos generacionales.
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Esta semana, el Congreso despachó a ley el proyecto de reforma previsional, que constituye la mayor transformación al sistema de pensiones que se implementó durante la dictadura de Augusto Pinochet, en 1981, basado en la capitalización individual. Se trata de una de las principales promesas electorales de la administración del Presidente Gabriel Boric, que si bien logró sacar adelante una normativa que dista bastante de la que aspiraba cuando llegó a La Moneda, promete mejorar las jubilaciones actuales y futuras.
Desde su aprobación el miércoles recién pasado, han ido decantando ciertas apreciaciones y evaluaciones sobre lo que significa la magnitud de esta reforma. Pero por sobre todo, las perspectivas de lo que viene ahora en cuanto a la implementación y ciertos aspectos que la ciudadanía debe comprender.
En ese marco, pese a que el Gobierno no consiguió sacar de la ecuación a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) como se planteaba en el texto original, la nueva legislación permite la incorporación de nuevos actores en esta industria y abre las puertas a una mayor competencia en este negocio.
Actualmente, los afiliados pueden elegir entre diferentes multifondos (A, B, C, D y E) según el nivel de riesgo que quieran asumir. Con el cambio de jurisprudencia, este sistema será reemplazado por fondos generacionales, donde la inversión se ajustará de manera automática según la edad del trabajador.
¿Qué implica esto? Los jóvenes asumirán más riesgo para buscar mayor rentabilidad, mientras que las personas próximas a jubilar, tendrán inversiones más seguras para evitar grandes fluctuaciones en sus ahorros.
También se implementará un sistema de licitaciones para fomentar la competencia entre las AFP: cada dos años, aleatoriamente, el 10% de los afiliados será reasignado a la AFP que cobre la menor comisión, lo que podría ayudar a reducir costos para los trabajadores. En esta licitación podrán participar las administradoras que reúnan menos del 25% de afiliados del sistema.
Sobre este aspecto en particular habla Karol Fernández, economista y vicepresidenta de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP) -ente técnico que promueve el desarrollo de los sistemas de ahorro y capitalización individual, del que Chile forma parte- quien pese a valorar el acuerdo transversal que permitió destrabar la discusión previsional, también entrega sus aprehensiones respecto de los desafíos operativos que trae aparejada la reforma.
De hecho, en cuanto a la licitación de afiliados, Fernández considera que “sin duda es el punto de la reforma que puede traer consecuencias menos deseadas”, y de paso, advierte que “la licitación de afiliados antiguos es totalmente incompatible con la incorporación de fondos generacionales”.
—¿Cuál es su visión respecto del acuerdo que se logró para sacar adelante la reforma previsional, una discusión que se extendió por tantos años?
—El acuerdo amplio de varios sectores políticos que permitió viabilizar la reforma de pensiones es un avance que va en la línea de mejorar las pensiones en Chile, que es un anhelo muy sentido por la ciudadanía en general. Fortalece el ahorro, mantiene la heredabilidad y la posibilidad del afiliado de elegir a su administrador.
—¿Comparte la postura de la Asociación de AFP, que advierte que la institucionalidad previsional opera en el largo plazo y que el costo de la reforma “lo pagarán generaciones completas de pensionados”?
—Lo que la Asociación de AFP advierte es que todas las políticas públicas tienen desafíos en su implementación y esta reforma no queda ajena a ello. Lo importante es que su puesta en marcha sea prolija.
—¿Cuáles son los principales desafíos operativos que trae consigo la reforma previsional?
—Hay al menos tres normativas administrativas que serán cruciales para el mercado de capitales. Primero, el nuevo régimen de inversiones al que deberán acogerse los fondos de pensiones, este definirá las clases de activos en que será posible invertir los fondos previsionales, además de las carteras de referencia que se utilizarán.
Segundo, la regulación para transitar desde multifondos hacia fondos generacionales, donde las administradoras enfrentan el desafío de realizar el ‘rebalanceo’ de sus portafolios para ajustarse al glide path regulatorio. Este rebalanceo debe ser ordenado para evitar liquidaciones masivas de algunas clases de activos.
Tercero, y la más importante de todas, el diseño del mecanismo de licitación de afiliados antiguos. Este último punto deberá abordarse cuidadosamente, pues un mal diseño podría ocasionar impactos negativos para el funcionamiento del sistema de pensiones y el mercado de capitales, especialmente porque puede generar incentivos para que las AFP concentren sus inversiones en activos líquidos, lo que podría implicar una reducción de la rentabilidad.
“La licitación de afiliados antiguos es totalmente incompatible con la incorporación de fondos generacionales”
—¿Cómo se debiera diseñar la licitación de afiliados para evitar problemas a futuro?
—Sin duda este es el punto de la reforma que puede traer consecuencias menos deseadas. No hay claridad sobre la forma en que se traspasarán los activos desde las AFP que pierdan la licitación hacia la ganadora. Tampoco es claro si la AFP ganadora será capaz de recibir los activos traspasados, pues muchos de ellos implican tener cuentas abiertas en entidades extranjeras (por ejemplo).
De igual forma, se ha dicho que habrá una serie de activos (los menos líquidos) que serán no-transferibles, pero con sucesivas licitaciones la concentración de estos activos en el portafolio de las AFP iría incrementándose. Todos estos desafíos deberán resolverse en conjunto con la transición hacia fondos generacionales, que buscan que las AFP hagan su optimización de cartera maximizando la rentabilidad de largo plazo.
—¿Es una medida compatible?
—En mi opinión, la licitación de afiliados antiguos es totalmente incompatible con la incorporación de fondos generacionales. Comprendo que el objetivo de esta propuesta es mejorar la eficiencia de las AFP y con ello reducir los costos (comisiones), pero el riesgo que veo es que se consiga a costa de sacrificar rentabilidad.
—¿Cuál considera que es el mayor riesgo que trae consigo la reforma previsional?
—Más que un riesgo es un desafío: el mayor desafío será la implementación apropiada de esta reforma, que involucra una serie de definiciones clave para el adecuado funcionamiento del sistema previsional. Por ejemplo, el hecho de que el diseño del glide-path de los fondos generacionales sea definido por el regulador (y no por cada administradora) implica el riesgo de que éste no esté alineado con maximizar las tasas de reemplazo. Además, está todo el desafío de cómo operará la licitación de afiliados antiguos.
—¿Y el mayor riesgo político?
—El mayor riesgo político es que se utilice el Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP) para fines distintos que el mejoramiento de las pensiones, conforme empiece a acumular fondos considerables. Es por ello importante resguardar la gobernanza del fondo.



