Entrevistas
29 de Marzo de 2025María Teresa Letelier, ministra de la Corte Suprema: “El sistema de nombramientos no se va a modificar jamás, porque al Senado no le interesa que se reforme”
La ministra de la Corte Suprema entrega su versión luego de que The Clinic revelara los chats entre su par Mario Carroza y el abogado Luis Hermosilla, en los que coordinan el apoyo para que ella pudiera arribar al máximo tribunal en 2021. Dice que no existe ningún ministro que no haya hecho recomendaciones para apuntalar candidaturas, y que la gravedad del caso Hermosilla radica en aquellos jueces que realizaron contraprestaciones a cambio de los respaldos. A su juicio el sistema no se va a reformar, porque el poder político no quiere perder influencia.
Sigue a The Clinic en Google News Por Benjamín Bravo Yusta y Nicolás SepúlvedaCompartir
La ministra María Teresa Letelier —abogada de la PUC, integrante del Poder Judicial desde 1980, miembro de la Corte Suprema desde 2021, 74 años—, marcó un punto de inflexión en medio del estallido del caso Hermosilla. En junio del año pasado, cuando comenzaron a abrirse las aristas penales que involucran a jueces y ministros del Poder Judicial, dijo en un pleno de los supremos que ninguno de ellos había llegado a sus cargos “por obra y gracia del espíritu santo”.
Ella tampoco. Esta semana The Clinic reveló el registro de chats entre Mario Carroza y el abogado Luis Hermosilla. Allí conversan, entre varios otros asuntos, sobre la postulación de Letelier a la Corte Suprema (vea reportaje “Los chats de Hermosilla con Mario Carroza, ministro de la Corte Suprema: ‘Nuevamente quedo comprometido’”).
En 2021 ella postuló para integrar el máximo tribunal, y en su carrera recibió apoyos como los del exjuez Juan Poblete, y también de su amigo Mario Carroza, quien le hizo el puente con Luis Hermosilla. Los chats revelan que Hermosilla la fue a ver a su casa antes de que el Presidente Sebastián Piñera la nominara a la Corte Suprema, y que varios meses después de ser elegida compartió una cena con Hermosilla y Carroza en un restaurant de Vitacura.
Hasta ahora ella no había transparentado su vínculo con Hermosilla. En conversación con The Clinic aseguró que nunca realizó alguna contraprestación para el abogado penalista.
Hermosilla se reunió con María Teresa Letelier el 12 de abril de 2021. Carroza no estuvo presente. Después de eso, la candidatura de Letelier tomó fuerza. El 29 de ese mes el presidente Sebastián Piñera eligió a la abogada como su candidata a integrar la Corte Suprema. Un mes después, el Senado ratificó esa decisión. Letelier asumió como ministra del máximo tribunal el 9 de junio de 2021.
—¿Qué es lo que conversaron usted y Luis Hermosilla cuando el abogado fue a verla a su casa en abril de 2021?
—Al señor Hermosilla yo solo lo conocía de nombre. Nunca había estado con él. Yo fui juez muchos años en Santiago y nunca lo vi tramitar en mi tribunal. Tampoco lo vi cuando fui 20 años ministra de la Corte de Apelaciones. No lo conocía más que de nombre. Conocía también de nombre a su hermano. Y yo, antes de ir en quina, no hablé nunca con el señor Hermosilla. Porque yo, y es lo que he repetido hasta el cansancio, no hablé con ningún abogado, político o asesor para que me ayudara. Pero Mario Carroza, que sí es amigo mío y que conoce bastante a Luis Hermosilla, me dijo un día que Luis Hermosilla le había dicho que él podía ayudarme en mi nominación, y que quería hablar conmigo. Entonces yo le comenté a Mario: ‘Mientras yo no vaya en una quina no voy a hablar con nadie’.
—La reunión habría sido el lunes 12 de abril, cuando usted ya estaba en quina. De hecho fue cuando el gobierno tenía que elegir a un candidato de esa quina.
—Por eso le digo: antes de la quina yo no hablé con nadie. Ahora, fue cuando yo ya estaba en quina. Ahí sí busqué apoyo. Y me ofrecieron mucho. Porque cuando usted va en quina, lo llama gente que uno no conoce. A mí me llamó mucha gente con la que nunca había hablado. Parlamentarios, personas que habían sido ministros del Tribunal Constitucional, etcétera. Y entre esas personas, Mario (Carroza) me dijo que el señor Hermosilla quería hablar conmigo, porque me podía ayudar en mi nominación. Esto es así, porque de otra manera las cosas no funcionan en los nombramientos. Aunque la gente quiere ver en esto una cosa horrorosa, no lo es.
—¿Y qué es lo que conversaron en esa reunión, ministra?
—Él me dijo que tenía contactos y que me podía ayudar, y yo le dije ‘yo le agradezco cualquier ayuda que usted me pueda dar para ser yo la persona nominada’. Esa fue toda la conversación, porque él no estuvo más de 10 minutos en mi casa.
—¿El señor Hermosilla pidió algo a cambio en esa reunión?
—Si a mí me hubiese pedido algo, le habría dicho ‘hasta luego, yo no negocio nada’. Porque amo tremendamente mi profesión, es lo que más amo en la vida, aparte de mi familia. Llevo cuarenta y cuatro años de juez. Jamás tuve en mi carrera un llamado de atención ni una medida disciplinaria. Solo este problema en la Corte Suprema.
“Lo dije y lo mantengo: aquí a nadie lo han nombrado por obra y gracia del Espíritu Santo“
A mediados de 2024, Ciper reveló que el exjuez Juan Poblete —imputado por autorizar espionaje irregular de parte del Ejército en la denominada Operación Topógrafo— tenía conversaciones por Whatsapp donde le decía al exministro de Defensa, Mario Desbordes, que debían apoyar a Letelier en su camino a la Corte Suprema: “Es de centro derecha, dispuesta a trabajar y ayudar. Querida por todas, además, de ser una mujer muy aceptada y estupenda”.
A raíz de ese episodio la ministra Letelier fue investigada por la Comisión de Ética del máximo tribunal. Esa investigación finalizó con un reproche ético a Letelier. Además sus fallos están bajo la observación de la Fiscalía Regional de Valparaíso, la que indaga el delito de tráfico de influencias al interior de las cortes.
—Este ha sido mi único problema, que partió con el asunto de Juan Antonio Poblete, que me ofreció un día también, que él era amigo de una persona que me podía ayudar. Y lo mismo le dije, ‘mientras yo no vaya en quina no voy a hablar con nadie, con nadie’. Yo nunca hablé con Mario Desbordes, nunca. Hasta que, después de que yo ya estaba como ministro en la Corte Suprema, un día Juan Antonio Poblete me dice ‘María Teresa, ¿tú le diste las gracias a este señor, a Mario Desbordes?’, y le digo ‘¿y por qué yo tendría que darle las gracias?’. Entonces me dice: ‘porque yo hablé con él para pedirle que te apoyara’. Le dije ‘bueno, sí, no tengo problema en darle las gracias, dame el teléfono’. Lo llamé y le dije a don Mario, ‘usted habla con la ministra Letelier’. ‘Ah, ministra, en fin, mucho gusto, encantado’. Le dije ‘lo estoy llamando porque supe que usted me había ayudado en mi nombramiento, cuando ya estaba nominada, y le agradezco mucho su gentileza. Hasta luego’, ‘hasta luego’. Y eso es todo lo que ha pasado, asegura la ministra Letelier.
En enero de 2022, cuando Letelier ya llevaba seis meses como ministra de la Corte Suprema, fue a cenar con Hermosilla y Carroza a un restaurant en Vitacura. Ella dice que en esa comida no se conversó sobre causas judiciales ni sobre nombramientos. Un día después, el ministro Carroza le envió a Hermosilla ocho imágenes con un listado de abogados integrantes que debían ser nombrados por el gobierno. El abogado Luis Hermosilla, quien era asesor del Ministerio del Interior, ejerció como puente entre La Moneda y algunos ministros y jueces para impulsar nombramientos judiciales.
—Ministra, en el chat del señor Carroza también hay registro de una segunda reunión, del 6 de enero de 2022, en el restaurante La Mar.
—Exactamente, esa es la segunda vez y última que yo vi a este señor (Hermosilla). A mí lo que me comentó el ministro Carroza es que ellos (Carroza y Hermosilla) iban a comer un día, porque se juntaban habitualmente. Tomaban un café o almorzaban. Y era un día que iban a comer. Entonces el señor Hermosilla le había dicho ‘oye, ¿tú crees que la ministra Letelier pueda acompañarnos para felicitarla?’. Yo había asumido como ministra ya. Entonces, Mario creo que le dijo que me iba a preguntar. Entonces Mario me preguntó. Me dice, ‘María Teresa, voy a comer con Luis Hermosilla, ¿tú comerías con nosotros? Me dice que te quiere felicitar’. Le dije que no tenía ningún problema. Y fuimos un día. Cada uno llegó por su cuenta. A las siete de la tarde nos encontramos en La Mar. Comimos ahí, hablamos de todo, de teatro, de la Corte, de darle las gracias por su ayuda, si es que me había ayudado, porque yo no sé quién a uno le ayuda y quién no, porque todo el mundo te dice que ha hecho cosas y después no sé si realmente las hacen o no. Pero en fin, no importa. Y, bueno, llegó la cuenta y el señor Hermosilla tomó la cuenta. Yo le dije: ‘momentito, aquí somos tres personas que se conocen, que vinimos a una comida, cada uno paga su cuenta’. Me dijo ‘no, ¿cómo se le ocurre, ministra? Déjeme invitar’. ‘Por ningún motivo. Cada uno paga su cuenta’, le dije.
Y la cuenta se dividió en tres y cada uno pagó su cuenta. Y es la segunda vez en mi vida que yo vi al señor Hermosilla.
—En el registro de chats, antes de esa comida, cuando están coordinando entre el señor Hermosilla y el señor Carroza, Hermosilla dice: “Casi que deberíamos hacer una tabla para tanto tema”. Y después el ministro Carroza le dice “María Teresa está muy intrigada en lo que tú tengas que plantearnos” ¿Qué les planteó el señor Hermosilla?
—Jamás. Y yo jamás tuve interés en plantearle nada. Y él no me planteo nada ni ninguna cosa. Porque le digo: yo lo había visto 10 minutos en mi casa, cuando él vino a conocerme y yo iba en quina. Y (me dijo) que él me podía ayudar en mi nominación, porque él asesoraba al Presidente (Piñera), me dijo él, y que me podía ayudar. ‘Encantada, muchas gracias’, le dije yo. Usted comprenderá que yo no le iba a decir otra cosa. No le iba a decir “no, no quiero que me ayude”. Y yo no lo volví a ver ni hablé por teléfono ni ninguna cosa. Hasta que a mí me nombraron. Y yo no siquiera lo supe por el señor Hermosilla. Que a mí me había nombrado lo supe por el Presidente Piñera. Una vez a las 8 de la noche me llamaron y me dice: ‘María Teresa, usted habla con el Presidente Piñera’. Yo pensé que me estaban haciendo una pitanza. ‘La llamo para felicitarla porque la he designado a usted como futura ministra de la Corte Suprema’.
—Ministra, y en la comida en La Mar, ¿El señor Hermosilla no habló respecto de la situación de los abogados integrantes de las Cortes, que tenía que nombrar el gobierno en ese momento?
—A mí nunca nadie me ha preguntado por un abogado integrante de afuera. Porque el listado de abogados integrantes se hace en un Pleno. Se hace un listado de todos los abogados que postulan. Tenemos que hacer un listado con 40 ministros. Cuando uno es ministro de la Corte de Apelaciones se hace un listado de 40 ministros, que se manda a la Suprema. Y después, en la Suprema, cada uno de los ministros visitadores de la Corte hace una terna. Entonces yo, por ejemplo, soy ministra visitadora de Talca y hago la terna de abogados integrantes de Talca. Fui ministra de la Corte de Iquique, hice las ternas de nuevos integrantes de Iquique. Eso funciona así. Y después que uno hace las ternas, uno las presenta al pleno. Ahora, en particular, yo cuando hago las ternas, pregunto a las Cortes. Porque yo no conozco a los abogados de la Corte. Entonces les digo que ellos me recomienden a los abogados que a ellos les sirven, porque son abogados que van, que no se están excusando, etc.
—Y después de la Suprema, ministra, esas ternas se envían al gobierno, al Ministerio de Justicia.
—Exacto, exacto. El presidente designa.
—Ahí se lo pregunto porque justo después de la comida, el 7 de enero, el señor Hermosilla le dice al ministro Carroza, “hola, buenos días, lo pasé muy bien, muy interesante además”. Acto seguido, le envía un archivo, un documento en formato PDF, y el ministro Carroza le responde con el envío de ocho imágenes con ternas de abogados integrantes, donde se destaca un abogado integrante por terna. Y el ministro Carroza le dice “Valparaíso, Santiago, San Miguel, Talca, Puerto Montt, por variables conservadoras o de capacidad, un abrazo”. Y Hermosilla le responde “agradecido”. Por eso le preguntó si ese tema de los abogados integrantes fue parte de la comida.
—No, no en la comida que estuve con él, ni en la única vez que he estado con él. Además, yo las decisiones jurisdiccionales que tengo que tomar no las comparto con nadie externo. Si usted me pregunta a mí ‘¿usted ha ayudado a alguna persona?’ Por supuesto. Yo no niego nada de las cosas que son normales que un ser humano haga. No hay ningún juez de la Corte Suprema o de la Corte de Apelaciones a quien no le hayan recomendado personas, a quien no le hayan pedido por personas. O uno no ha pedido por alguna persona. Porque es así. Por ejemplo, si yo tengo que hacer una terna que se presente en el pleno para Punta Arenas, a veces de la gente que postula no conozco a nadie de los que va para ministro de Punta Arenas. Entonces en el mismo pleno pregunto, ‘¿alguien conoce a alguien de las personas que están en el listado para ministro de Punta Arenas?’ Y eso lo hacen muchos, no solo yo. Porque, además, lo que se ha producido en el Poder Judicial, con todas las reformas, es que la gente que llega a ministro es gente relativamente muy nueva. Entonces, nosotros, los más viejos, no conocemos a esa gente. Que son los que están votando para ministro ahora. Entonces, uno pregunta. Le dicen los mismos colegas ‘oye, mira, ahí hay un juez con el que yo trabajé cuando era juez en tal parte’. Y uno vota por esa gente, porque alguien que lo conoce está diciendo que es un buen juez. Entonces es mucho mejor eso a que yo vote al azar por alguien a quien no conozco.
—A fines de 2022, cuando tuvieron que votar por la elección del Fiscal Nacional, el ministro Carroza dice que era sabido que Luis Hermosilla estaba apoyando la postulación del señor José Morales. ¿Usted supo de aquello? ¿Alguien conversó con usted respecto a esa elección del fiscal?
—Mire, yo conversé con mucha gente por la elección del Fiscal Nacional. Y sí, postulantes a fiscal conversaron conmigo. La señora Marta Herrera, otra señora que es asesora de la Corte Penal Internacional, creo que es relatora. El señor Morales no habló conmigo.
—¿Y el abogado Luis Hermosilla o el abogado Samuel Donoso no hablaron con usted?
—No, ninguno. No, si yo no hablé nunca más con el señor Hermosilla. Yo nunca más lo he visto. Nunca más, nunca más. Yo nunca, de hecho, lo he visto alegar en mi sala ni en ninguna parte. Yo fui 20 años ministro de la Corte de San Miguel. Nunca lo vi alegar. Llevo 5 años como ministro de la Corte Suprema. Nunca él ha alegado en mi sala ni en otra que yo haya estado circunstancialmente. Nunca.
—Ministra, ¿Qué le parece a usted todo lo que se ha conocido con el caso Hermosilla y la situación del Poder Judicial?
—Yo tengo una opinión especial. O sea lo dije y lo mantengo: aquí a nadie lo han nombrado por obra y gracia del Espíritu Santo. Es por la sencilla razón de que yo creo que a todos nos han apoyado para ser nombrados. Todos hemos pedido ayuda en momentos antes o momentos después. Porque mucha gente pide ayuda para ir en la quina, por ejemplo, o en una terna. Yo para ir en quina no pedí nunca ayuda. Solo fui a presentarme con algunos ministros de la Corte Suprema, a quienes yo conocía, y les manifesté mi interés en postular. No hablé con los 20 y tantos. Pero hay otros que buscan ayuda porque saben que alguien es amigo de algún ministro de la Suprema. Dicen ‘oye, ayúdame a ver si el ministro fulanito me apoya’. Ese es el sistema. No hay otro en este momento. Recomendar no es pecado ni es delito. Si el delito está cuando usted ofrece algo a cambio.
—Una cosa es la recomendación y la conversación, y otra cosa es cuando se van descubriendo contraprestaciones.
—Yo en eso estoy absolutamente de acuerdo con usted. Si usted me dice a mí que aquí hay alguien que a mí me ofreció algo, de las personas que me ayudaron, y que yo le dije ‘ok, fantástico, ayúdame, yo te ayudo a ti cuando tú lo que quieras me pides, y yo voy a estar en la sala’. Pero eso jamás, jamás. Si hubiera tenido alguna vez que hacer algo tan deshonesto como eso, no sería juez. O habría preferido no ascender. Así de simple.
—Ministra, por último, ¿Usted cree que hay que modificar el sistema de nombramientos?
—Habría que hacerlo. Pero en Chile no se va a reformar nunca. Nunca. Porque al Senado no le interesa que se reforme. Aquí hay un control de poderes. Los poderes en un Estado de derecho y democrático se deben controlar mutuamente. Y sobre todo en un país como el nuestro, donde no somos elegidos por la ciudadanía. Entonces una manera de legitimarnos es que pasemos por el Senado. Pero usted comprenderá que el pasar por el Senado también es una manera bien importante de controlar al Poder Judicial, ¿No es cierto? No se va a modificar, no se va a modificar.



