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El fin del Caso San Ramón: los nexos con el narco que infiltró la municipalidad y las revelaciones del hombre de confianza del exalcalde

El pasado 2 de octubre de 2017, la Fiscalía Metropolitana Sur abrió una investigación por diversos delitos de corrupción contra el entonces alcalde de San Ramón, Miguel Ángel Aguilera. Ocho años después, tras una larga trama judicial, el exmilitante del PS fue sentenciado a cuatro años por el delito de lavado de activos e incremento patrimonial. The Clinic accedió al interrogatorio clave del juicio que reveló pago de coimas, desvío de dineros al extranjero y vínculos reales con el narcotráfico.

Sigue a The Clinic en Google News Por Jaime Pinochet 5 de Julio de 2025
Miguel Ángel Aguilera
Miguel Ángel Aguilera
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Casi cuatro años privado de libertad, mezclando la fría celda de Santiago 1 y su cuestionada casa de Álvaro Casanova en La Reina, fue el tiempo que acumuló Miguel Ángel Aguilera desde que fue formalizado el 26 de julio de 2021. En total, 1.437 días, según fue informado al 6° Tribunal de Juicio Oral, el pasado 17 de junio, tras conocer el veredicto condenatorio por los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos por más de $260 millones. 

No fue un tránsito tranquilo. Los fiscales especializados en delitos funcionarios y crimen organizado, Víctor Núñez y Leonardo Zamora, tuvieron que enfrentar varios vaivenes y desaires del imputado. Maniobras que fueron consideradas como estrategia de su defensa la que estuvo a cargo en un comienzo por Mario Vargas y Eduardo Lagos-hoy salpicados en la trama de corrupción que enfrenta la ex ministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco- y que terminó la abogada Rocío Berríos. 

De acuerdo a fuentes del caso, Aguilera intentó negociar varias veces un procedimiento abreviado para evitar una pena de 10 años de prisión, cuya condena había sido requerida por la Fiscalía Sur al momento de presentar la acusación en mayo de 2023. 

Esto le permitió ganar tiempo y seguir acumulando “días de arresto” en su casa a la espera de que se concretara el juicio oral. Este proceso lo frustró en al menos cinco oportunidades. Así, el Tribunal no le permitió más prórrogas y dio curso al proceso el 16 de mayo pasado cuando los persecutores presentaron un listado de más de 400 pruebas documentales y 59 testigos. El litigio tuvo una duración de 32 días que se desarrollaron sin la presión mediática que caracterizó el caso. 

Este viernes se comunicó la esperada condena. Si bien se presentaron pruebas contundentes sobre el cohecho, la prescripción benefició al ex militante PS. De todas formas, el exedil fue sentenciado a cuatros años por lavado de activos e incremento patrimonial entre 2013 y 2017. El fallo, además, decretó el comiso de su propiedad en La Reina, multas por más de $246 millones y la inhabilitación para ejercer cargos públicos. 

“Se aplicó una multa que corresponde exactamente al enriquecimiento acreditado en el juicio oral. Esto, en relación con los delitos de corrupción, ataca justamente el móvil de los funcionarios públicos corruptos”, señaló el fiscal del caso, Víctor Núñez, quien destacó que le quitarán su casa de alto valor que adquirió con los dineros provenientes de los delitos. 

El “Chino” Pinto”, el narco que fue funcionario municipal en San Ramón

El caso San Ramón marcó un hito en las investigaciones sobre fraudes comunales. No sólo se denunciaron irregularidades y licitaciones hechas a la medida, sino que también se agregó por primera vez el tufillo y tentáculos del crimen organizado en organismos del Estado. 

En 2017, el programa Informe Especial de TVN, además de revelar la corrupción en San Ramón de la zona sur de Santiago, dio a conocer la contratación de peligrosos narcotraficantes en la municipalidad. Todo visado por la entonces prometedora figura del Partido Socialista, Miguel Ángel Aguilera, quien incluso en esa fecha ocupaba la vicepresidencia de la colectividad que lideraba Álvaro Elizalde. 

Según el reportaje, Jorge Pinto Carvajal, condenado a 12 años por tráfico de drogas en Antofagasta en 2012, tenía el contrato mejor remunerado como funcionario de áreas verdes de San Ramón. Cada 30 días, recibía más de $500 mil, cuando sus otros colegas bordeaban los $200 mil. En ese momento, el narco conocido como “Chino Pinto” estaba fuera de la cárcel, pues había recibido el beneficio de libertad condicional.  

Fotografía Chino Pinto

Así, al volver a la población La Bandera, José Luis Barrera -el cuñado de Miguel Aguilera-, que en ese entonces también tenía un contrato en la municipalidad, le habría ofrecido integrarse al staff de mantención de jardínes y plazas como una suerte de “ayuda” para el regreso a Santiago. 

Pero Pinto nunca trabajó en las áreas verdes de la comuna de San Ramón. Sino que siguió con sus “negocios” ilícitos. No aprendió la lección. Incluso, extendió sus redes a narcos bolivianos en su estadía en el norte. Mientras cobraba su cheque como funcionario de San Ramón, el “Chino” lideraba una red de tráfico de cocaína hacía Concepción con el apoyo de su yerno Miguel Ángel Sánchez, quien también tenía contrato en la municipalidad desde inicios de 2017. 

Ambos fueron detenidos en septiembre de ese año por la Brigada del Crimen Organizado de la PDI en medio de una transacción. Se les incautó armas, casi cuatro millones de pesos y 20 kilos de polvo blanco envueltos en 20 paquetes rectangulares. 

¿Sabía de estos movimientos el jefe comunal? Oficialmente siempre lo negó. Pero era un secreto a voces al interior del municipio los nexos entre ambos. Incluso, el vínculo era tan evidente que mientras el “Chino Pinto” cumplía su condena por tráfico en Antofagasta, gran parte de su familia participaba de la campaña de reelección de Aguilera en 2016, liderando banderazos y caravanas de apoyo que recorrían las calles de San Ramón. 

Todo esto ampliamente registrado en las redes sociales. Tenían que mostrar su presencia en público, pues al menos otros tres integrantes del clan “Chino Pinto” también registraban contratos con la alcaldía. Dos como conductores y uno en áreas verdes. Rentas que promediaban $600 a $700 mil cada 30 días. 

Estos antecedentes generaron un terremoto político en la centro izquierda, sobre todo en el PS que en esos momentos estaban apuntalando la candidatura presidencial de Alejandro Guillier, quien se vio duramente salpicado por el escándalo, ya que Aguilera había tenido un rol clave en la recolección de firmas para su inscripción. 

“De inmediato, no (me) ha afectado en nada, porque la gente sabe que ha sido una falta de generosidad y de seriedad de otros candidatos, quienes saben perfectamente bien que no tengo ningún vínculo”, expresó el entonces senador en medio de una actividad de campaña en Valdivia, un mes después de que estallara el caso. 

Pero aún quedaba algo peor. En noviembre de 2017, la PDI daría un golpe mayor a la administración de Miguel Aguilera. En medio de la investigación reservada que capturó al “Chino” Pinto y su yerno por narcotráfico, había quedado una detención pendiente. Un brazo operativo de la organización que aún estaba suelto. 

Se trataba de Roberto Martínez Cariz, quien había participado en varios traslados de drogas para la banda de Pinto. Incluso, el Ministerio Público cuando formalizó la investigación dio cuenta de un traslado el 24 de agosto de 2017 que la policía no pudo interceptar. 

“Por instrucciones de Jorge Pinto Carvajal, su yerno y brazo operativo Miguel Ángel Sánchez, junto a un sujeto identificado como Roberto Octavio Martínez Cariz, concurrieron hasta la ciudad de Los Vilos, para recepcionar una indeterminada cantidad de droga, para posteriormente trasladarla al domicilio de Jorge Pinto Carvajal, ubicado en calle Goycolea en San Ramón, pese a las diligencias investigativas realizadas dicha transacción de droga, no pudo ser pesquisada”, señala el escrito del 15° Juzgado de Garantía de Santiago. 

Tres meses después, el 24 de noviembre, la Fiscalía Sur lo capturó en medio de un seguimiento provocado por interceptaciones telefónicas que se mantuvieron sobre esta organización criminal. La PDI “pinchó” una llamada entre Martínez y el “Chino” Pinto, quien estaba en la cárcel en la ex Penitenciaría cumpliendo prisión preventiva. 

Aquí un extracto de la llamada a la que accedió The Clinic: 

Martínez: Compa.

Pinto: ¿oye qué pasa con la compra de las píldoras (balas) allá?

Martínez: sipo, se puede.

Pinto: ¿Cuántos podí comprar?

Martínez: 50 (balas) no más, son 100 (balas) por año.

Pinto: ya pue, hágase el tiempo no más. Cuando pueda se arranca pa allá.

Martínez: Ya Patrón, no hay drama.

Esta escucha telefónica puso nuevamente las alertas sobre Martínez. En el cuartel, los detectives estaban seguros que lograrían su captura. Y así fue. Tras seguir sus pasos, lo detuvieron en una parcela en Pirque, mientras ejecutaba la orden: la compra de 100 balas o “píldoras” como reza el código de su “patrón” narco.  

Lo que no sabían los policías es que Roberto Martínez no tenía sólo de jefe al “Chino” Pinto.

El delincuente tenía una doble vida, pues su trabajo formal contemplaba la dirección de seguridad ciudadana de la municipalidad de San Ramón. Un hombre cercano al entonces alcalde Aguilera, quien incluso lo había designado como su administrador electoral para la

campaña de reelección en 2016. Era de su plena confianza, según comentaron ex funcionarios para este reportaje. 

Si el terremoto fue grande con los primeros antecedentes. La réplica fue aún peor. Las denuncias por presencia del crimen organizado en el municipio dejaban de ser rumores y tomaban peso y preocupación. El entonces subsecretario de Interior del gobierno de la Presidenta Bachelet, Mahmud Aleuy, no tuvo otra opción que presentar una querella por la gravedad de los antecedentes. Todo en medio de los últimos meses de administración y con una campaña presidencial ya tensionada. 

Martínez: El hombre de la “doble vida”

Roberto Martínez vive con miedo. Tras ser detenido, tuvo varios traslados de centros penitenciarios, acusando amenazas de muerte por el lío judicial que atravesaba. Pasó por Santiago 1, la cárcel de Puente Alto y la ex Penitenciaría, donde cumplió la mitad de su sentencia de cinco años hasta obtener el beneficio de la libertad condicional. 

El estallido social y la pandemia le permitieron montar un bajo perfil. No quería relacionarse con nadie de su pasado en San Ramón. Ni con funcionarios de la municipalidad y tampoco con los integrantes del clan de Los Pinto de la población La Bandera, cuya relación no terminó de buena manera. Lo responsabilizaron por la condena que sufrió el jefe narco. Y prometieron “cobrar”. Por eso, planeó “desaparecer” un tiempo.  

A pesar de ello, el fiscal Víctor Núñez siempre supo que su testimonio sería clave para el desenlace de la pesquisa por corrupción que se seguía contra Miguel Aguilera. Los persecutores sabían que el ex hombre de confianza atesoraba información valiosa y tenían que lograr que testificara ante un juez. 

Por ello, cuando el Ministerio Público presentó a sus testigos ante el tribunal, Roberto Martínez fue designado en el número uno del listado. El ex jefe de seguridad, a pesar de las amenazas, les había comprometido la comparecencia.   

Y cumplió. El 17 de junio pasado, a las 13.16 horas, llegó al piso 8 de la Torre C del Centro de Justicia para contar su verdad y resarcir el daño causado a San Ramón. The Clinic tuvo acceso a la totalidad de su testimonio, que entregó frente al ex alcalde Aguilera, a quien no veía personalmente hace varios años. 

Aquí un extracto de ese revelador interrogatorio realizado por el fiscal Víctor Núñez: 

Magistrada: Don Roberto, le voy a tomar el juramento de rigor y a mi pregunta debe contestar si jura o promete según sus convicciones. ¿Jura o promete decir verdad acerca de lo que se le va a preguntar?

Martínez: Lo juro. 

Fiscal: ¿Usted conoce al acusado de este juicio? 

Martínez:

Fiscal: ¿En razón de qué logró conocerlo o sabe respecto a él? 

Martínez: Laboral. Trabajé con él en la municipalidad de San Ramón entre el año 2015 y 2018. No lo recuerdo muy bien ahora, pero ingresé a trabajar en la municipalidad cuando él era ya alcalde y luego terminé de trabajar cuando fui apresado por un delito que cometí.

Martínez: Y luego de un tiempo me pidió que pudiéramos trabajar el tema político durante las tardes. A veces lo acompañaba fuera del horario laboral a algunas reuniones en el Partido Socialista o trasladarlo a su domicilio.

Fiscal: En el ámbito político previo a la elección del señor Aguilera como alcalde, ¿tuvieron alguna interacción, algún vínculo entre ustedes? 

Martínez: No, él fue concejal y yo apoyaba a un amigo que estaba en la Democracia Cristiana. Él estaba postulando a ser alcalde y yo apoyaba su candidatura. 

Fiscal: ¿Y en ese ámbito podría explicar qué situaciones se dieron en esa campaña?

Martínez: Sufrimos un ataque de parte del comando de don Miguel Ángel donde nosotros pusimos una denuncia en Carabineros que debe estar en los registros. Estábamos poniendo unos carteles y sufrimos una golpiza. 

Lo que no dijo el ex jefe de seguridad de San Ramón es que esos actos violentos fueron liderados por Jorge Pinto Carvajal. Sí. El mismo narcotraficante inmerso en este caso, quien fue reclutado en 2012 por el comando de Aguilera como brigadista de su primera campaña como candidato a alcalde.  

Según la denuncia que hizo alusión Martínez en el juicio, el 31 de marzo de 2012, a las 21.30 horas, cuando él y otro integrante que representaba al candidato DC Generado Benavides, fueron agredidos por el “Chino” Pinto con golpes de pies y manos en la intersección de Almirante Latorre y Riquelme, mientras instalaban carteles. Tres meses después, según documentos judiciales, el traficante fue condenado por lesiones leves a pagar una multa en dinero. Una pena insignificante, pero de alto valor para establecer que Pinto y Aguilera si tenían vínculos en la población La Bandera. Por lo menos, cinco años antes de que explotara el caso de manera mediática. 

Retiro de maletín con dinero y pago de coimas en San Ramón

Tras diez minutos de interrogatorio, el fiscal Nuñez se volcó de lleno a las situaciones de corrupción. Hasta ese momento, Aguilera y su defensa se mantenían en silencio. 

Fiscal: ¿Qué recuerda como dato que le haya llamado la atención o como alguna circunstancia que usted haya advertido en relación con lo que ocurría con las licitaciones? 

Martínez: Bueno, lo que recuerdo era que para poder ganarse la licitación había que pagar una coima. O sea, había que pagar una coima para poder adjudicarse. Era como un secreto a voces en la municipalidad de que las personas o las empresas que se adjudicaban eran porque lo hacían a través de una coima”.  

Y sin tener un mínimo de vergüenza, no dudó en explicar el mecanismo de pago. 

Martínez: Una vez fuimos a buscar una plata. No una plata, sino que un maletín. Lo fuimos a buscar al Mall Plaza Sur (San Bernardo). Un maletín de un empresario que hacía las plazas de áreas verdes. Esta persona para poder adjudicarse los proyectos. Fuimos a buscar ese maletín y luego lo dejamos en la oficina del segundo piso. 

Fiscal: ¿Y qué pasó después?

Martínez: Ese mismo día recuerdo que sacaron dinero de ese maletín y yo tuve que ir a entregarlo. O sea, no entregar, sino que fui a hacer un depósito a una oficina de Chilexpress en el paradero 24 de Gran Avenida para que fuera enviado a una de sus hijas en el extranjero que estaba cursando estudios superiores.

El detalle del testimonio sorprendió a todos. Por eso, el persecutor volvió a preguntar a Roberto Martínez sobre el destino del dinero “sucio” recolectado y su manipulación.  

Fiscal: Y cuando vuelven a la a la municipalidad, entonces, ¿dónde dejaron el maletín?

Martínez: En la oficina de don Miguel. 

Fiscal: Ya. Y después, ¿apareció don Miguel? 

Martínez: Sí, él llegó después, esta diligencia la hicimos temprano, no fue tarde sino que fue como a las 10 de la mañana, una cosa así. 

Fiscal: ¿Y qué pasó cuando apareció don Miguel? 

Martínez: No, ahí no sabría decirlo porque no estaba ahí. Lo que puedo decir es que cuando me encomendaron ir a entregar este dinero a Chilexpress yo entré a la oficina y me entregaron el dinero. Hay que mandarlo y me dieron todos los datos del RUT y todo para poder hacer la gestión. 

Fiscal: Cuando usted dice me entregaron este dinero, ¿lo sacaron del mismo maletín?

Martinez: Sí. 

Fiscal: ¿Cuando dicen me entregaron, a quién se refiere?, ¿Quién fue el que le entregó el dinero? 

Martinez: Don Miguel (Aguilera), por mano. 

Fiscal: ¿Él mismo?

Martinez: Sí. 

Fiscal: ¿Se acuerda más o menos cuánto dinero fue lo que le dieron? 

Martinez: Un millón de pesos. 

Fiscal: ¿En qué formato? 

Martínez: En billetes de alta denominación. De $10 y $20 mil tiene que haber sido porque era un fajo pequeño, pero era un millón de pesos.

Fiscal: ¿Qué había que hacer con esos billetes? 

Martínez: Mandárselo a la niña (hija) en euros para su estudio.

“Se me ofreció cambiar la declaración por dinero”

El exalcalde Aguilera siempre negó todo. Desde que enfrentó las cámaras de Informe Especial de TVN hasta su última entrevista en el matinal de Canal 13 previó al anuncio de su formalización en 2021. Siempre tuvo confianza que nadie de sus ex colaboradores lo traicionaría. Eso hasta que tuvo acceso a la carpeta investigativa, que estaba bajo reserva, y se enteró que Roberto Martínez, su delfín que le encomendaba misiones secretas como depositar dinero de las coimas a su hija en el extranjero, había declarado en su contra. 

Esto provocó la desesperación del ex jefe comunal que veía como su imperio en San Ramón se desvanecía. La posibilidad de una condena era posible. Por ello, visó medidas extremas: ofrecer dinero para cambiar su suerte en el caso. 

Así lo reveló Martínez en el juicio, lo que generó la primera gran disputa entre el Ministerio Público y la defensa de Aguilera. 

Fiscal: Don Roberto, ¿tiene algo más que contarnos en relación con lo que ha sido su rol como testigo en este caso y hasta el momento en que haya declarado en este juicio?

Defensa: ¡Objeción!. De hecho, es tan claro que las hemos dejado pasar sin objetar muchas preguntas para no entorpecer el interrogatorio, pero el propio testigo le ha preguntado ya tres veces a qué se refiere. 

Fiscal: Magistrado, en este caso mantengo mi pregunta, es una pregunta abierta y en esta oportunidad el testigo estaba empezando a responder, por lo tanto se desprende que perfectamente puede referirse a algo de lo que se le está preguntando. 

Magistrado: El tribunal rechaza la objeción planteada por la defensa del acusado, considera que la pregunta fue realizada en términos abierta y clara. ¿La recuerda?

Lo que viene es otra bomba. 

Martínez: En relación a mi testimonio cuando yo estuve cumpliendo una condena de cinco años y un día por el tema de unas balas que me pidió un narcotraficante. Y en ese contexto yo di una declaración en la fiscalía. Cuando salí de este presidio se me contactó por parte de la defensa de don Miguel. El abogado Mario Vargas para poder hacer una declaración que anulara la declaración que había hecho al interior del penal y por un pago de un monto en dinero. 

Fiscal: Usted está diciendo, ¿que se le se le ofreció un monto en dinero para que usted cambiara su declaración? 

Martínez: Así es. 

Fiscal: ¿Cómo fue eso?, ¿Dónde fue?, ¿Podría explicarlo con detalle?

Martínez: Yo fui a la oficina de Mario Vargas al lado del Teatro Las Condes. Es una oficina en el décimo tercer piso y tenía una una declaración redactada que yo le dije que no iba a firmar eso. No era lo que correspondía y luego de eso yo le presenté otra declaración que era en relación a la acusación de don Miguel.

El abogado Mario Vargas siempre estuvo detrás de la defensa de Miguel Aguilera. Pero su nombre también ha estado salpicado en otros casos recientes. Por ejemplo, cuando intentó eliminar vía judicial sus chats con Luis Hermosilla y ahora, hace unos días, cuando Ciper reveló que sus cuentas bancarias se estaban investigando por su vínculo con la trama de corrupción que afecta a la destituida ministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, en la denominada arista bielorrusa. 

Fiscal: ¿Y por qué usted accedió a cambiar su versión a cambio de este pago de dinero?

Martinez: O sea, yo venía recién saliendo de la cárcel y no, de verdad que no tenía para poder emprender algo, salir adelante con mi familia y lo hice en virtud de eso. 

Fiscal: ¿Y el día de hoy cuál es su motivación para referir lo que nos ha contado en cuanto a que había coimas, que había intermediarios, que usted vio dinero en billetes, que se lo entregaron, que lo fue a depositar a la hija?

Martinez: No deberían pasar estas cosas en la comuna, es como mi principal motivación. Yo he vivido toda mi vida en la comuna. Y estas cosas no pasaban. Y si puedo aportar para que no vuelvan a pasar. Es mi motivación para estar acá. 

Tras 81 minutos de interrogatorio, el ex jefe de seguridad ciudadana de San Ramón cumplió con su promesa. Si bien no hay certeza de que no se cometan nuevos casos de corrupción, su testimonio permitió amarrar los delitos de enriquecimiento ilícito y lavado de activos en contra de Miguel Aguilera. Todo, a pesar de las amenazas sufridas por el entorno que frecuentaba cuando era un integrante más del clan del “Chino” Pinto, quien hoy sigue cumpliendo una larga condena en la ex Penitenciaría de Santiago. 

“Queda claro el modus operandis que tenía Miguel Aguilera para tener estos recursos que no tienen justificación y cómo el dinero en efectivo lo enviaba a su círculo cercano a depositarse”, asegura a The Clinic, el actual alcalde de San Ramón, Gustavo Torno. 

El jefe comunal también es querellante en la causa que este viernes llegó a su fin. Y recalca el alto valor que tuvo el testimonio de Roberto Martínez, quien sorprendió con los detalles de la oferta de Aguilera para generar una declaración falsa y los depósitos al extranjero para una hija que estudiaba en Europa. 

“Acá no hay impunidad para nadie. Se hizo mucho daño a la comuna. Los tribunales después de un largo trabajo al fin logran hacer justicia”, reflexiona con alivio el alcalde Toro.

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