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13 de Enero de 2026

La expansión de Tamango: los motivos del cierre en Bellavista, el éxito de su templo cervecero en Vitacura y el salto con un segundo local en el MUT

Tras cerrar su primer local en Bellavista por problemas de seguridad, Tamango, la cervecería liderada por Luis De Urruticoechea y Felipe Gelerstein, se consolidó en Vitacura y ahora prepara su llegada al Mercado Urbano Tobalaba (MUT) con una propuesta distinta.

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“Entrando al 2026 con grandes planes y grandes vistas”. Eso es lo que se lee en un post publicado a inicios de enero en la cuenta oficial de Tamango, el templo cervecero ubicado en Vitacura que impulsaron los socios Luis de Urruticoechea y Felipe Gelerstein. El mensaje adelanta lo que será su nuevo proyecto: un segundo local actualmente en construcción, que estará emplazado en el concurrido Mercado Urbano Tobalaba (MUT), en la comuna de Las Condes.

La historia de Tamango Brebajes, según relata De Urruticoechea —ingeniero comercial—, comenzó en la casa de Felipe Gelerstein —enólogo—, cuando este aún estudiaba Agronomía y producía cerveza de manera artesanal. Fue ahí donde ambos se asociaron para sacar adelante el proyecto de una planta cervecera propia.

“Nos instalamos con una planta en Quilicura y desde ahí comenzamos a vender nuestros brebajes a bares y restaurantes”, cuenta De Urruticoechea a The Clinic.

“Como muchos en esta industria, ambos partimos siendo cerveceros caseros. Individualmente existía un interés temprano por adentrarnos en este mundo mágico de levaduras, pociones y fermentaciones. Para todo el que ha hecho cerveza en la casa sabrá que es más fácil, y más barato, ir al supermercado y comprarte una cerveza helada, pero hay algo entre lo creativo y las posibilidades infinitas en este mundo líquido que te atrapa”, añade.

La inspiración, explica, vino en gran parte de lo que veían fuera de Chile. “Veíamos que habían cervecerías que jugaban mucho más con las recetas, los diseños, los nombres. Era un mundo donde uno podía crear y salirse de la monotonía cervecera a la que estábamos acostumbrados en el mercado local. Chile era un mercado atrasado frente a otros países cerveceros en cuánto a innovación, era todo muy clásico: estilos, etiquetas, formatos”, dice.

“Ahí creo que entramos a innovar basándonos en referentes de afuera pero con toda la identidad propia que pudiéramos impregnarle a nuestra marca. De cierta manera nos inspiramos en un mercado cervecero más suelto, más relajado”, agrega.

Con la cervecería ya operativa en Quilicura, el paso siguiente fue abrir su primer bar en Bellavista, el que durante un tiempo funcionó en paralelo con el restaurante que hoy mantienen en la calle Juan Bautista Pastene, a pasos de Avenida Nueva Costanera, en Vitacura.

Respecto a ese salto, De Urruticoechea explica que, una vez inaugurada la cervecería, lo lógico era “poder mostrar nuestras creaciones en nuestro propio restaurant. De esa manera podíamos seguir jugando con las cristalerías, maridajes, y ofrecerle al cliente la experiencia Tamango completa”.

Sin embargo, tiempo después se vieron obligados a cerrar el local de Bellavista. Según relata el fundador, la decisión respondió principalmente a problemas de seguridad.

“Tanto clientes como trabajadores sentían que ya no era un lugar seguro para estar de noche, eso es lamentable. Creo que se hizo poco por intentar salvar un barrio tan rico y cultural como ese. Pero eso ya no estaba en nuestro control, así que se terminó nuestro contrato de arriendo y decidimos enfocarnos en otros lados donde la gente pudiera ir con la tranquilidad de de que lo único que tienen que preocuparse es de disfrutar una buena cerveza helada”, señala De Urruticoechea.

El balance en Vitacura y la apuesta por el MUT

Consultado por el balance del Tamango Bar Restaurant de Vitacura, De Urruticoechea asegura que ha sido “muy bueno”, aunque “no exento de dificultades”.

“Hemos aprendido que está todo en los detalles, y que eso requiere atención diaria. Hemos aprendido también que el cliché de la ‘experiencia’ resulta cierto, la gente hoy en día no va a los restaurantes porque necesita alimentarse, no cubrimos esa necesidad, si no que la necesidad de pasarlo bien. Y a eso tiene que estar enfocada nuestra cultura como restaurante”, afirma.

Y remarca: “Las cervezas son el atractivo principal del parque de diversiones, pero todo el resto no puede fallar. Mal que mal estamos en un barrio gastronómico muy exigente”

Sobre las razones que los llevaron a apostar por el MUT, el socio detrás de Tamango explica que el objetivo es “estar más cerca de una clientela fiel (y muy cervecera) que quedó viuda cuándo cerramos en Bellavista. Nos llamó la intención abrir ahí porque MUT es un lugar muy bien conectado, y además se ha posicionado como un nuevo polo gastronómico muy potente”.

“Muchísima gente va hoy día a MUT a comer/almorzar en busca de experiencias dada la gran y diversa oferta que tiene. Esperamos aportar algo distinto también nosotros ahí”, sostiene, adelantando que esperan estar operativos en este espacio en un plazo de cuatro meses, dependiendo de la evolución de los permisos.

En cuanto al proyecto en sí, adelanta que será un espacio con identidad propia. “No nos gusta que nuestros restaurantes sean iguales, no nos gusta ser una cadena. Creo que el desafío esta en crear experiencias distintas. Sería un éxito para nosotros que eso se note. Por ende este espacio nuevo tendrá una comida distinta, distinta decoración, distinta música, y obviamente también influye lo que te entrega el espacio que en este caso serán lindas vistas a la ciudad. Promete ser un gran lugar para los amantes de la cerveza”.

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