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6 de Febrero de 202615% percibe consecuencias graves: estudio reveló el impacto del maltrato escolar en el bienestar emocional de estudiantes
El estudio se aplicó a estudiantes de seis regiones del país y revela, además, que 52% reconoce haber participado o presenciado burlas digitales y que solo 20% percibe aplicación efectiva de sanciones ante actos discriminatorios. Expertos advierten brecha entre normativa y gestión interna en los establecimientos.
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Un estudio sobre convivencia y bienestar socioemocional aplicado en nueve establecimientos del país, instala una señal de alerta en materia de salud mental escolar. El 15% de los estudiantes encuestados considera que quienes sufren maltrato en la escuela pueden “sentir ganas de morir o hacerse daño físico”, asociando directamente la violencia escolar con ideación suicida y conductas autolesivas.
El estudio, de carácter retrospectivo y aplicado mediante encuestas en línea autoaplicadas, recogió más de 55 mil registros de respuesta de 900 estudiantes entre 10 y 16 años. Estos, pertenecientes a colegios ubicados en seis regiones del país. Según el análisis, esta cifra no solo constituye un indicador de clima escolar, sino que adquiere dimensión de salud pública.
“Cuando un 15% de los estudiantes asocia el maltrato con deseos de morir o autolesionarse, ya no estamos frente a un problema únicamente disciplinario. Estamos ante una señal de riesgo en salud mental que exige detección temprana y protocolos claros de actuación”, señala Mari Navarro, especialista en innovación digital y CEO de Edumokia.
En paralelo, el 40% de los alumnos considera que una víctima de maltrato “siente miedo de asistir a la escuela”. Lo que se vincula directamente con riesgo de ausentismo crónico y deterioro de la trayectoria educativa.
Discriminación entre estudiantes
Por otro lado, un 52% de los consultados declaró haber visto o compartido memes, stickers o videos burlándose de un compañero, junto con comentarios ofensivos en redes sociales. En materia de discriminación, el 24% de los estudiantes identifica como principales víctimas de maltrato a quienes “piensan diferente a la mayoría”, seguido por un 17% que menciona a alumnos con sobrepeso o bajo peso. El dato sugiere un cambio en los patrones tradicionales de bullying, donde la intolerancia ideológica y la exclusión simbólica adquieren mayor protagonismo.
Desde el punto de vista institucional, el 41% atribuye el origen de la mala convivencia al incumplimiento de normas y a la falta de diálogo, pero solo un 20% afirma que efectivamente se aplican medidas disciplinarias ante actos de discriminación. Esta diferencia configura una brecha de impunidad percibida que podría debilitar la confianza en la autoridad escolar y desincentivar la denuncia.