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19 de Agosto de 2026“Sagrado Corazón: Su reino no tendrá fin”, la película católica que desató una polémica por “censura” en Francia ahora se estrena en Chile
La producción francesa, dirigida por Sabrina y Steven J. Gunnell, aborda las apariciones de Jesús a Santa Margarita María Alacoque. Su promoción fue rechazada en espacios del transporte público francés y una función en Marsella fue suspendida a última hora. Tras la controversia, la cinta consiguió una inesperada respuesta del público y este 20 de agosto llega a los cines chilenos.
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Una película sobre la fe católica que terminó convertida en el centro de una discusión sobre laicidad, libertad artística y censura en Francia. Ese ha sido parte del recorrido de “Sagrado Corazón: Su reino no tendrá fin”, docuficción dirigida por Sabrina y Steven J. Gunnell, que este jueves 20 de agosto llegará a las salas de Cinépolis en Chile.
La producción reconstruye las apariciones que, según la tradición católica, Jesús habría realizado ante Santa Margarita María Alacoque, religiosa francesa que vivió en el siglo XVII y a quien se atribuye un papel central en la difusión de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.
La película se estrenó en Francia el 1 de octubre de 2025 y rápidamente quedó envuelta en una controversia que excedió su contenido cinematográfico.
La publicidad que fue rechazada
Uno de los primeros episodios ocurrió con la campaña promocional de la película. MediaTransports, empresa encargada de gestionar la publicidad en distintos espacios del transporte público francés, rechazó la difusión de los anuncios de “Sagrado Corazón”.
La decisión afectó la posibilidad de instalar publicidad en espacios vinculados al metro, trenes y buses, en particular en estaciones de la red parisina.
El argumento utilizado fue el carácter confesional y proselitista que, según la empresa, tenía la campaña, en un contexto donde rige el principio de neutralidad asociado al servicio público.
El episodio generó críticas desde sectores católicos, que denunciaron una forma de censura contra una producción religiosa. Sin embargo, más que presentar el caso como una censura judicialmente establecida, la controversia se instaló precisamente en torno a los límites de la neutralidad del espacio público y la libertad de expresión religiosa.
La discusión, además, terminó dando a la película una exposición que difícilmente habría conseguido con una campaña convencional.
La polémica que llegó hasta Marsella
La controversia tuvo un segundo capítulo en Marsella. El 22 de octubre de 2025, una exhibición de “Sagrado Corazón: Su reino no tendrá fin” que estaba programada en La Buzine, un recinto cultural municipal dedicado al cine, fue suspendida apenas una hora antes de comenzar.
La decisión fue atribuida al municipio encabezado por el alcalde socialista Benoît Payan, que argumentó razones vinculadas con el principio de laicidad.
El caso terminó en los tribunales después de que el senador y concejal de Marsella Stéphane Ravier recurriera contra la suspensión, cuestionando que una película con contenido religioso pudiera ser excluida de una sala municipal por ese motivo.
El Tribunal Administrativo de Marsella falló pocos días después y ordenó que la película pudiera ser exhibida nuevamente. La justicia consideró que la decisión municipal suponía una afectación grave e ilegal de las libertades de expresión y creación artística.
El episodio convirtió a “Sagrado Corazón” en algo más que una película dirigida principalmente al público católico: pasó a ser parte de un debate político y cultural sobre el lugar de la religión en el espacio público francés.
Una polémica que terminó beneficiando a la película
El efecto más llamativo de la controversia ocurrió en las salas. Antes de su estreno, la película era considerada una producción dirigida principalmente a un público católico y religioso. Sin embargo, la atención generada por los episodios en París y Marsella contribuyó a ampliar su visibilidad.
Según Le Parisien, durante su primera semana “Sagrado Corazón” reunió 47 mil espectadores, mientras que sus responsables comenzaron a ampliar sus expectativas de taquilla ante la respuesta del público. El medio francés consignó que la película, que había generado polémica por sus restricciones promocionales y la suspensión de una función en Marsella, estaba llenando salas y podía alcanzar los 400 mil espectadores.
La producción había sido concebida con un presupuesto relativamente reducido, pero la respuesta permitió que fuera incorporándose a más salas y ampliando progresivamente su público. Así, una película que inicialmente apuntaba a un nicho específico terminó convirtiéndose en un fenómeno de taquilla asociado también a una discusión mucho mayor: hasta dónde puede llegar la neutralidad de las instituciones públicas cuando se trata de una obra artística de contenido religioso.
Ahora, el fenómeno llega a Chile. “Sagrado Corazón: Su reino no tendrá fin” se estrena este jueves 20 de agosto en Cinépolis, sumándose al recorrido internacional que ha tenido la producción desde su estreno en Francia.