Ciudad
25 de Septiembre de 2026Paciente advirtió que su brazo tenía mal olor, pero le dijeron que era normal: terminó amputado y deberán pagarle millonaria indemnización
La Tercera Sala de la Corte de Apelaciones de Rancagua confirmó la condena contra el Servicio de Salud de O’Higgins y aumentó la indemnización por daño moral, al estimar acreditada una atención médica deficiente que terminó en la amputación del brazo dominante del paciente.
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El propio demandante, sin tener conocimientos en medicina, sabía que su extremidad estaba siendo mal tratada y grabó el control que le realizó su médico tratante en el Hospital Regional de Rancagua. Su brazo presentaba síntomas anormales, como mal olor, y el hecho de que registrara la consulta llevó a la Corte de Apelaciones de Rancagua a suponer que “esa situación no era una cuestión reciente o aislada”.
El resultado de la negligencia médica fue la amputación del brazo dominante del paciente y una condena al Servicio de Salud de O’Higgins a pagar $60 millones al afectado.
“De los antecedentes probatorios valorados en la sentencia aparece que la expulsión de un perno y de material óseo fue explicada al paciente como una circunstancia normal, sin que se adoptaran, a partir de aquello, medidas diagnósticas idóneas destinadas a establecer la causa de tales manifestaciones y la entidad de la infección que afectaba al hueso”, detalla la sentencia.
Debido a lo anterior, en fallo unánime, la Tercera Sala del tribunal de alzada confirmó la sentencia impugnada y elevó el monto indemnizatorio por concepto de daño moral de $40.000.000 a $60.000.000.
“La circunstancia de haber advertido la existencia de un problema y recibir, no obstante, una respuesta que le hizo entender que la evolución observada era normal, para finalmente conocer meses después que la infección había alcanzado tal gravedad que la amputación constituía la alternativa necesaria para resguardar su vida, constituye un elemento adicional para apreciar la intensidad de la afectación experimentada”, añade la sentencia.
El aumento de la indemnización también consideró la edad del hombre, su pérdida de autonomía, el hecho de que la amputación afectara el desarrollo de su oficio, de naturaleza física, y las consecuencias psicológicas acreditadas a raíz de la negligencia médica.



