Camara de Diputado

Proyectos sí, pero arreglines, acuerdos o perdonazos no. Esa es la postura que llega desde algunas sectores después de que el Gobierno anunciara que la Presidenta Bachelet instruyó al gabinete a establecer un marco regulatorio más estricto para hacer frente a la crisis por la que atraviesa la actividad política por los efectos que han provocado los casos Penta y Caval.

Particularmente, La Segunda recoge que es desde el PPD donde advierten de lo inconveniente que sería buscar un acuerdo transversal, reviviendo algo así como el que hubo entre Ricardo Lagos y Pablo Longueira en 2003 tras el MOP-Gate y los sobresueldos.

Esta opinión en la tienda pepedeísta se produce luego de un encuentro que tuvo el senador Ricardo Lagos Weber con el ministro (s) del Interior, Mahmud Aleuy, quien comenzó las conversaciones esta semana con presidentes de partido para analizar el actual escenario. La Segunda cuenta que el diálogo abierto por el subsecretario de Interior tiene como interlocutores a Ernesto Silva y Osvaldo Andrade.

En el PPD, tanto Lagos Weber como parte de la mesa, es decir, Gonzalo Navarrete, Oscar Santelices, Jorge Tarud y Jorge Insunza, coincidieron en que cualquier proyecto que busque blanquear la relación dinero-política, y mundo privado-mundo público es bienvenido y será respaldado, pero otra cosa es buscar un arreglín, un acuerdo en el aire, que sólo daría la sensación de impunidad frente a la opinión pública, lo que sería ahondar en la crisis actual.

Este jueves, el presidente del PS, Osvaldo Andrade, hizo un duro llamado a tomarse en serio la crisis, emplazando a los partidos a sumarse a la convocatoria de Bachelet, que busca transparentar la actividad pública.

Junto con la opinión del PPD, el analista y presidente de Adimark, Roberto Méndez, comentó, también en La Segunda, que era urgente el anuncio que hizo el Gobierno en torno a una nueva institucionalidad que regule la relación política-negocios, pero que buscar un acuerdo amplio sería como pegarse un tiro en el pie, ya que “hoy día no hay ambiente para un perdonazo. Sería una señal muy mala y muy rechazada. Es difícil que la opinión pública acepte una cosa así. Probablemente hace doce años era posible, cuando las redes sociales no tenían el efecto de hoy”.

Cabe recordar que en 2003, el entonces presidente Ricardo Lagos y el líder de la UDI, Pablo Longueira lograron un histórico acuerdo para enfrentar la corruptela tras los casos de los sobresueldos y el MOP-Gate.

En la ocasión se sacaron adelante 49 proyectos de ley que apuntaron a financiamiento de campañas, partidos, además de establecer normas de transparencia y probidad; es decir, algo similar a lo que se pretende hacer ahora. Asimismo, dos meses antes, el Servicio de Impuestos Internos determinó que los sobresueldos no eran tributables.