“Diría que la sombra es una ciudadanía que no confía en su dirigencia política, que tiene absoluta desconfianza de la alta dirigencia. Uno puede tener muchas explicaciones para esto, pero en donde la ciudadanía desconfía de que hay una diferencia entre representantes y representados. Esta no es una situación particular de Chile, es la situación de los sistemas democráticos en occidente. Y no sé cuáles van a ser las instituciones políticas que van a emerger como resultado de esto. La gente está más empoderada, la gente sabe más, conoce más, está más educada también. Este no es el Chile del 90, con 200 mil jóvenes universitarios. Este Chile tiene 1 millón doscientos mil universitarios”, dice el expresidente Ricardo Lagos en una entrevista con El Mercurio en donde hace una revisión del panorama político actual y del reciente triunfo de la derecha en las presidenciales.

Consultado por aquel documento del Frente Amplio que fustigaba ya no a Piñera, sino al modelo de los últimos 30 años, dice que “sin ánimo de polemizar con ningún sector, no es mi rol, creo que algunas personas confunden el modelo con la economía de mercado. Una cosa es el neoliberalismo conservador, que fue lo que se impuso en Chile con el régimen militar, y otra cosa son las medidas que se han adoptado que están muy lejos de aquello. Cuando usted establece el AUGE, ¿qué está estableciendo? Ahí no hay neoliberalismos. Si usted tiene un hospital, y si a usted le duele algo, va al hospital o al consultorio. Al ciudadano le importa que lo operen de apendicitis”.

Sobre esa izquierda entonces “más amistosa” con el libre mercado, responde que “tenemos que entender los cambios que se han producido en el mundo. Los cambios en el mundo hoy día, vuelvo a internet, pero más que internet al mundo digital, al mundo en donde crecientemente las profesiones de ayer y de hoy no van a ser las de mañana. El mundo de la robótica, ¿qué va a significar desde el punto de vista del trabajo? Y entonces, el largo recorrido de la vida laboral de un ser humano, en el siglo XX no va a tener nada que ver con el recorrido laboral de un ser humano en el siglo XXI. Y la socialdemocracia buscaba garantizar, a partir de la viabilidad manufacturera fabril industrial, a sus obreros un Estado de Bienestar”.

“Tenemos que reivindicar lo que hemos hecho. A ratos pensamos que podemos iniciar una refundación siempre, pero no es así. Hubo muchos errores, ¿qué construcción humana no tiene errores?”, subraya.

Respecto del rol que deberá tener la oposición, manifiesta que “hay que tener los oídos y los ojos abiertos para escuchar y mirar lo que se nos plantee, y sobre esa base pensar en lo que es mejor para Chile”.