Pero la democracia cubana le está jugando una mala pasada al ex jefe de campaña de MEO. Tuvo que cerrar sus empresas en la isla y dos de sus principales ejecutivos están detenidos desde diciembre pasado. Marambio habría expresado su disconformidad con el actual corralito ejecutado por el gobierno cubano y el manejo de la política económica, lo que habría desatado un distanciamiento definitivo con sus viejos hermanos de armas. En el blog disidente penultimosdias.com se asegura que el chileno “cerró sus fábricas en Cuba, despidió a 500 trabajadores y tiene deudas por 30 millones de dólares”. En este video recordamos cuando, con abierta incomodidad, todavía sostenía que lo de Cuba era una democracia: