Esta semana Chilevisión entrevistó en exclusiva a Mauricio Hernández Norambuena, líder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez vinculado, entre otros casos, al atentado a Pinochet y al asesinato de Jaime Guzmán. Hernández Norambuena, El “Comandante Ramiro” cumple 30 añós de condena bajo estricto régimen carcelario en Brasil por el secuestro del publicista Washington Olivetto. Su familia lleva varios años pidiendo la extradición para que la pena se cumpla en Chile, y entre otras iniciativas escribió hace más de tres años la siguiente carta al presidente Lula Da Silva:

Señor:
Presidente de Brasil

Luego de saludarle, explicamos a Usted el motivo de esta carta, cuyo objetivo es solicitar su intervención ante la grave situación carcelaria en que se encuentra nuestro hermano Mauricio Hernández Norambuena, quien ha permanecido en penales de su país, recluido por más de 5 años en un aislamiento extremo, no existiendo en su País otro preso al cual se le haya mantenido por tiempo tan prolongado en un régimen de reclusión e incomunicación como el que Mauricio ha conocido en estos largos 5 años.
La incomunicación carcelaria altera el valor material y moral de los prisioneros, dado que esta forma de encarcelamiento impide al prisionero exteriorizar sus emociones, creatividad intelectual, provocando daños irreparables y sufrimientos insoportables.
Por otro parte Señor Presidente, Mauricio, nuestro hermano, es una persona que en la actualidad tiene 48 años y requiere de un tratamiento médico continuo, producto de una hipertensión arterial que lo ha derivado en diversas ocasiones a consultar y permanecer en observación en la enfermería del penal, presenta además un cuadro agudo de depresión, con alteración de sus emociones y confusión de la realidad.
La práctica de la incomunicación carcelaria es una forma de tortura psicológica y física; es un método de tortura basado en la privación sensorial y provoca lesiones irreversibles.
A comienzos de este año Mauricio solicitó por escrito, al Ministerio de Justicia chileno, acogerse al Tratado de Transferencia de presos condenados, que existe entre su País y el nuestro, Tratado que señala tener una “base esencialmente humanitaria, vista la proximidad de la familia y de su ambiente social y cultural, factores importantes de apoyo psicológico y emocional, facilitadores de su rehabilitación e integración social”. Hoy nos hemos enterado que esta petición ha sido negada por el Ministerio de Justicia de su país.
El calvario que ha vivido durante estos largos cinco años, si se quiere asumir como castigo con su cuerpo y alma, ya lo ha cumplido, por otra parte también lo hemos y seguimos viviendo nosotros su familia, que no hemos podido llevar una vida como cualquier familia por el dolor que constantemente nos asiste al saberlo en esas condiciones.
Señor Presidente por su condición de Humanista reconocida por todos, le solicitamos que nos de la posibilidad de traerlo a Chile, a otra cárcel, pero Chilena, puesto que, el tenerlo cerca nuestro aliviaría enormemente nuestro dolor y nos permitiría brindarle el apoyo emocional que requiere.
Esperamos esperanzados de su ya reconocida sensibilidad social y de su compromiso por el respeto de los Derechos Humanos.
Dénos esa oportunidad.

FAMILIA HERNANDEZ NORAMBUENA
Viña del Mar, 26 de Abril del 2007