Esto es de los tiempos en que Hernán Larraín tiene pelo. En 1981 Larraín y Jaime Guzmán escriben el artículo “Debate sobre la nueva legislación universitaria” en el número 22 de la revista Realidad, a propósito de los cuestionamientos a los decretos con fuerza de ley que modificaron la educación en Chile en tiempos de Pinochet.

Si la historia de la privatización de la educación en Chile fuera una Biblia, éste sería el Génesis.

Pero si la historia de la educación en Chile fuera una Biblia, éste sería el principio del Apocalipsis.

Y, acá, están las mejores citas del documento:

Privatización de la educación por una sociedad más justa

“El caso de consignar que la llamada “educación universitaria gratuita” que prevaleció tradicionalmente en Chile, no pasaba de constituir un eufemismo para ocultar la verdadera realidad (…) Su costo lo paga alguien y ese alguien es el estado. Pero bajo el nombre algo abstracto de éste se encuentran los millones de chilenos que proveen de fondos al Fisco a través del pago de impuestos y contribuciones (…) Muchos chilenos de menores recursos financiaban la formación profesional de personas de ingresos más elevados (,..) La decisión de terminar con esta injusticia social y de hacer que cada persona pague el valor de su educación superior alcanza la mayor importancia ética dentro del camino hacia una sociedad más justa”.

El crédito universitario

“La posibilidad adicional de postergar el pago de una o más cuotas por medio de convenios con la Tesorería General de la República -a los cuales el afectado tendrá derecho siempre que por sus bajos periódicos, o por otro motivo fundado, no estuviere en situación de cumplir con el servicio de la deuda en algún momento de su futura vida profesional- indica el alto grado de realismo y sentido social que han inspirado la legislación en esta materia”.

Desmembramiento de la Universidad de Chile

“Ha quedado claro que la racionalización de la Universidad de Chile no la privará de su presencia nacional lo que no significa, obviamente, que mantenga todas y cada una de sus sedes regionales o provinciales (…) Racionalizarla entraña, por consiguiente, el único vehículo para restituirle su calidad y reinsertarle en la tradición que la hizo señora en América.

Sin hacer hueás en la universidad

“La nueva legislación destaca por su precisión para señalar que lo excluido de la Universidad es, por una parte, el adoctrinamiento político ideológico o contingente y, por otro lado, el uso de los recintos universitarios para actividades perturbadoras de la tarea académica”.

Sobre lo democrático de este decreto

“S.E designó una Comisión Ministerial integrada por 5 secretarios de Estado, todos ellos distinguidos profesores universitarios (los señores Sergio Fernández, Sergio de Castro, Alfredo Prieto, la señorita Mónica Madariaga y el señor Miguel Kast) para que colaboraran directamente en la preparación de los DFL pertinentes. Lo anterior comprueba un largo proceso de elaboración de la nueva institucionalidad universitaria, durante el cual todas las opiniones han tenido la oportunidad de hacerse oír ya sea dentro de las instancias señaladas, o a través de la prensa”.

“Sería erróneo y paralizante entregar la resolución final de los problemas nacionales a los especialistas o a los afectados (…) En general, todas las resoluciones de bien común requieren de una autoridad independiente que las adopte”.

Gracias, Pinochet, por salvar la educación.

“La politización, el asambleísmo y el caos (…) llegó a imposibilitar el más elemental funcionamiento de la vida universitaria, e hizo necesaria su intervención por el Gobierno Militar en 1973”.

Los institutos van a ser todos muy buenos

“Los institutos de educación superior deberán regirse por una ley especial, garantizándose así su seriedad, y evitándose que proliferen institutos “callampas” que puedan incurrir imprudentemente en fraudes o negociados”.

Las universidades privadas también

“Es menester señalar que las nuevas universidades privadas tendrán un aporte presupuestario estatal mucho más limitado e incierto que las actuales porque no tendrán aporte directo. Sólo entrarán a disputar el indirecto, por medio de una captación de postulantes que estén entre los 20 mil mejores, lo que permitirá la subsistencia económica única y exclusivamente de aquellos planteles que rápidamente se prestigien por su nivel”.

Y el libre mercado es la raja

“La competencia constituye un poderoso estímulo de superación personal en el ser humano”.