Por Ángel Hugo Pilares para El Comercio de Perú

1. Las elecciones son las más caras de la historia de los EE.UU. Si en el 2008 hacer que todos los estadounidenses emitan su voto costaba cerca de cinco mil millones, en el 2012 el monto ha llegado a los 6 mil. Pero esas elevadas cifras también aparecen en los fondos de campaña de los candidatos, que suman la nada despreciable cifra de 1.021 millones 265 mil 691 dólares.

2. Los fondos de campaña. Ser presidente de la nación que se autodenomina la más poderosa del mundo no es barato. Los fondos de campaña de Barack Obama bordean los US$ 632 millones y en la cuenta de Mitt Romney han entrado poco más de US$ 389 millones. Sin embargo, casi todo ese dinero ha salido de sus arcas para invertirse en propaganda y organización de mítines y otras hierbas. A Obama le quedan en la caja chica 93 millones y a Romney, 52, según un reporte del Centro de Política Responsable de los EE.UU.

3. Millones de dólares invertidos en la TV. Los billetes se han ido volando. La mayoría en comerciales de televisión. Una nota de la agencia AP detalla que nada más desde abril, republicanos y demócratas han invertido cerca de mil millones de dólares en anuncios (incluyendo dinero procedente de fuentes independientes que promocionan a uno u otro candidato). Y esta cifra no es poco si se considera que entre junio y octubre hubo más de un millón de anuncios dando vueltas por la TV, principalmente en estados clave como Colorado, Florida, Iowa, Nevada, Nueva Hampshire, Carolina del Norte, Ohio, Virginia y Wisconsin.

4. Los hispanos sin voz. Lo curioso es que esta publicidad no se ha visto reflejada en los hispanos, que son el 11% de los electores. De los 358 millones 898 mil 420 dólares que se invirtió en publicidad política entre abril y setiembre en los diez estados con mayor población hispana, solo el 4,57% (o sea, 16 millones 410 mil 140 dólares) ha sido destinado para la publicidad en español.

5. Internet no es el futuro. Otro de los puntos fuertes de la campaña fue la presencia en Internet, aunque Erika Franklin Fowler, directora del Proyecto Medios de la Universidad Wesleyan ha asegurado que la publicidad en la TV sigue siendo la que predomina pues “la televisión es donde uno busca al elector persuasible e Internet es lo que utilizas para mover tu base”.

6. ¿En qué gastan su dinero?. El gasto publicitario de la campaña es el más alto. El Washington Post dice que Obama ha invertido 457 millones de dólares desde el inicio de la elección, mientras que un austero Romney ha puesto solo 35 millones. Lo que ocurre es que el candidato republicano ha superado en gastos de correo y recaudación de fondos, viajes y consultoría al demócrata, mientras que el actual presidente de los EE.UU. ha derrochado su dinero en pago de planillas, gastos administrativos, encuestas y eventos con mayor soltura que el ex gobernador de Massachusetts.

7. Los que más aportan (I). Si bien las cifras hacen pensar que la plata llega sola desde un barril sin fondo, lo cierto es que los miles de millones tienen lugar de procedencia: el mayor contribuyente a la campaña de Barack Obama es la Universidad de California (con US$ 1’092.906), mientras que el de Romney es Goldman Sachs, uno de los grupos de banca de inversión y valores más grandes del mundo (con 994.139), que tuvo un papel bastante cuestionable en la crisis griega.

8. Los que más aportan (II). Esta relación en la que Obama busca el apoyo de los talentosos y Romney, el de los adinerados no solo se nota en el mayor contribuyente: además de la Universidad de California, los que más dinero aportan a la campaña demócrata son Microsoft (US$761.343), Google (US$737.055), el Gobierno de los EE.UU (US$627.628) y la Universidad de Harvard (US$602.992). En tanto, los que más apoyan al candidato republicano luego de Goldman Sachs son Bank of America (US$921.839), la corporación financiera Morgan Stanley (US$827.255), la multinacional de banca JPMorgan Chase (US$792.147) y el grupo Credit Suisse (US$618.941).

9. Relaciones peligrosas. Solo para hacernos una idea de lo que representan estas uniones, el blog The Screwdriver de El País de España analizó la lista de contribuyentes de los candidatos de esta elección y la comparó con la de las elecciones del 2008. ¿La conclusión? Que Obama ha perdido el apoyo de las empresas financieras, que se han ido en masa hacia Romney. El perfil de los contribuyentes se nota también en los aportes a título personal: la persona natural que más dinero ha puesto para Romney a la fecha es Bob Perry, un tejano dedicado a la construcción que ha desembolsado 17.25 millones de dólares, mientras que Fred Eychaner, un broadcaster propietario de radios alternativas ha puesto solo 2,5 millones para Obama como su máximo aportante. Todo esto según el Washington Post.

10. Estados millonarios. Finalmente, los estados que más aportan a cada candidato también dicen mucho de los perfiles de estos. Si bien California (acaso el más plural en cuando a tendencias políticas) es el máximo aportante de ambos candidatos (57 millones para Obama y 36 para Romney), estados como Texas (30 millones) y Florida (27 millones) han preferido engrosar las arcas del republicano. El candidato-presidente Obama, en cambio, ha visto sus mayores aportes de estados como Nueva york (34 millones) e Illinois, por el que fue senador de los EE.UU. (16 millones). ¿Dónde estaba la crisis, entonces?