Operación Kast: cómo Carlos Larraín instaló al ex ministro de candidato por Santiago

El pacto de RN con el movimiento político del ex ministro Felipe Kast podría quedar sólo en el papel ya que las bases partidarias amenazan con no respaldar en los consejos regionales las candidaturas de “los nuevos” lo que les impediría llegar a primarias. Así, el único cupo asegurado hasta ahora, es el del otrora secretario de Estado. Sin embargo, en Evópoli la tesis es que si se cae un postulante, se bajan todos y compiten por fuera, con el riesgo de doblaje por parte de la Concertación.

El 17 de enero, el presidente de RN, Carlos Larraín, decidió -sin consultar el tema antes al resto de la directiva partidaria, consecuente con lo que ha sido su estilo de conducción en la tienda- anunciar un acuerdo con el movimiento político del ex ministro de Planificación, Felipe Kast, para la elección parlamentaria. “Respetuosamente los invitamos a participar, hacer primarias donde sea útil, y miramos con mucho entusiasmo este refuerzo que recibimos de Evópoli, quienes son una promesa de relevo político que a nosotros nos atrae mucho”, dijo Larraín en la ocasión.

Este lunes el acuerdo fue ratificado a contrapelo por el comité electoral del partido ya que, aseguran altas fuentes de la colectividad, lo que sería un pacto beneficioso para ambas partes sólo se ha convertido en una molestia para las bases en regiones.

Según la información recopilada por The Clinic Online, el principal reparo con Kast radica en que éste siempre se comprometió a competir por una senaturía en la Región del Bío Bío en dupla con la ex intendenta Jacqueline Van Rysselberghe para de este modo evitar un eventual doblaje de la Concertación. Las encuestas, aseguran los personeros consultados, fueron favorables a Van Rysselberghe y entonces el ex secretario de Estado optó por declinar la postulación en una zona donde, como ex delegado presidencial para la reconstrucción, había hecho bastante trabajo en terreno.

Al dar un paso al costado, RN quedó sin ninguna carta potente en la zona, lo que podría implicar un nuevo doblaje de la oposición en la Octava Costa. El panorama ahora para el partido incluye distintas alternativas como el vicepresidente Claudio Eguiluz; el otrora diputado por el distrito 42, y que hoy ocupa este cargo por Cerro Navia, Nicolás Monckeberg, y el ex senador Eugenio Cantuarias, quien figura con mayores posibilidades.
En la Concertación, en tanto, se contempla que el senador del MAS, Alejandro Navarro compita dentro del bloque en dupla con el diputado José Miguel Ortiz, toda vez que Hosaín Sabaj, ante el desafío que representa Van Rysselberghe optó por cambiarse a la Octava Cordillera.

“En RN se está rebarajando el naipe, pero en esencia nos quedamos con un forado enorme en la Región del Bío Bío gracias a que Kast se quiso asegurar en Santiago”, resume un dirigente partidario.

Los nuevos
Si bien el impulso de Larraín a ampliar la base electoral, con la visión además de sumar votos a la candidatura presidencial de Andrés Allamand, es considerada conceptualmente positiva, en la colectividad aclaran que otra cosa es el fenómeno que se está dando en las zonas donde Evópoli quiere presentar candidatos y que incluye comunas como Puerto Varas, Angol, Victoria y Curicó. Según fuentes del partido, la misma tarde en que se anunció el pacto, hubo advertencias de los consejos regionales de que no apoyarían a los “nuevos” de Evopoli. Así podría darse el fenómeno de que el único ratificado del movimiento terminará siendo Kast por Santiago, donde no hay interesados.

De hecho, los postulantes, antes si quiera de competir en primarias, deben ser apoyados por los los consejos regionales y luego ratificados por el consejo general del 13 de abril. El consejo general puede revocar algunas decisiones de los consejos regionales, pero la idea es que ello ocurra sólo excepcionalmente, en especial porque el próximo año corresponde la elección de directiva y la actual no está dispuesta a quemar su capital político ante las bases por los rostros de Evópoli.

En este movimiento político, no obstante, la interpretación del acuerdo es distinta. La idea es que Larraín garantice que todos los candidatos propuestos, ocho en total, irán sí o sí a primarias porque si se cae uno solo, entonces todos se retirarán del pacto. En ese escenario, surge la alternativa de competir por fuera lo que necesariamente implica un riesgo de doblaje concertacionista en ocho circunscripciones. Además en Evópoli confían en que la muñeca política de Allamand -a quien le conviene sumar apoyos- se impondrá en el consejo de abril.

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