Vuelve el fantasma del 2011: Universitarios pierden becas dos años después del primer emplazamiento del movimiento estudiantil

Junto con alimentar el fervor por la marcha estudiantil de hoy y abrir el primer conflicto que debe enfrentar la ministra Carolina Schmidt desde su llegada al Mineduc, el descontento por el proceso que reevaluó los niveles de ingresos per cápita familiar que tiene a miles de estudiantes universitarios sin becas estatales, hizo recordar el primer emplazamiento que realizó la Confech al gobierno en 2011. Un conflicto advertido desde el oficialismo y que puede reimpulsar las manifestaciones del movimiento estudiantil en la antesala del discurso del 21 de mayo.

Un flashback a los inicios del 2011. Eso fue lo que les pasó a los estudiantes que ayer por la mañana se tomaron la sede de la Juneab (Junta de Auxilio Escolar y Becas) en Santiago, reclamando dos años y tres semanas después nuevamente por problemas en la entrega de becas y créditos. Un problema generado tras la notificación a miles de estudiantes universitarios que no recibieron los beneficios estudiantiles correspondientes al 2013, resultado del proceso de reasignación de beneficios -requintilización- que emprendió el Mineduc desde fines del año pasado que consistió en que todos los estudiantes tuvieron que repostular a las becas que les habían sido asignadas al ingresar a la Universidad. Un problema que podría calentar las manifestaciones en la antesala del discurso del 21 de mayo y que hoy tiene a dos universidades en paro y al menos 2.700 alumnos reconocidos como perjudicados a lo largo del país. Un episodio mucho más grave que el retraso en la entrega de becas que motivó la toma de la Junaeb del jueves 14 de abril de 2011, a la larga el primer emplazamiento de la Confech a la administración Piñera, antes de las grandes manifestaciones por la educación. El fantasma del 2011 “Hoy (ayer) en la toma de la Junaeb fue bien simbólico volver al mismo edificio, dos años después. Eso grafica cuál ha sido la actitud del gobierno estos años, que tenemos que volver donde partimos”, dice el presidente de la Fech, Andrés Fielbaum. Hace dos años, los estudiantes reclamaban por el congelamiento en el valor del ticket de las becas de alimentación -que hasta el año pasado era de $1.350- y del atraso en las becas de alimentación y la beca Presidente de la República. Lo de hoy, sin embargo, limita a los estudiantes de familias que tienen ingresos per cápita familiar mayores a $331.918. Actualmente, perteneciendo a uno de los cuatro primeros (hasta $331.917) los estudiantes pueden postular a becas y créditos del Estado. “La Divesup (División de Educación Superior) donde participó Juan José Ugarte generó una política de requintilización, donde el objetivo efectivamente era no entregarle beneficios a estudiantes que supuestamente podían pagar sus estudios. Cuando lo presentaron al Cruch, dijeron que la pérdida de beneficios no iba a ser tan dramática. Sin embargo, por la diferencia de un peso tú puedes perder tus beneficios. Estamos bastante molestos porque se da justo cuando Ugarte renuncia a su cargo y en general hay una dramática situación a nivel nacional porque hay muchos estudiantes que no van a poder seguir estudiando sin esos beneficios ya que su situación económica no ha mejorado como lo asume el gobierno”, explica la vicepresidenta de la Feusach, Camila Carrasco. Ayer, en el Congreso, la situación fue abordada por el diputado Mario Venegas, quien emplazó a la ministra Schmidt a solucionar el tema de manera urgente para no afectar a los 2.700 alumnos perjudicados. “Esto nos hace pensar que el Ministerio no comprende aún que estudiar es un derecho y que no se puede seguir arruinando a las familias limitándoles beneficios esenciales como las becas y los créditos”, señaló Venegas. Desde el Mineduc, las críticas fueron respondidas. La propia ministra Schmidt señaló que junto con aumentar las becas estudiantiles en un 36% el último año, llegando a las 300 mil durante el 2013, se dio cumplimiento a la recomendación de Contraloría para asegurar que los recursos lleguen a quienes cumplan con los requisitos académicos y socioeconómicos exigidos. El ministerio agregó que con las exigencias de Contraloría se realizó un cruce de información entre distintos organismos estatales (SII, Registro civil; Ministerio de Desarrollo Social), para identificar a los estudiantes que les corresponde la beca o crédito y así asegurar su correcta entrega. De esta forma, a la fecha habrían renovado 127.184 alumnos de las universidades del Cruch y 64.931 alumnos de las universidades privadas, CFT e IP, pero 1.127 alumnos del Cruch y 1.518 del segundo grupo no cumplen con los requisitos socioeconómicos. De todas formas, recalcan, la posibilidad de apelar está vigente hasta el 23 de mayo directamente al Mineduc (en el sitio www.becasycreditos.cl) Sin embargo, según los estudiantes el número de afectados es más grande que la cifra entregada por las autoridades. Por ejemplo, en la Universidad de La Serena -uno de los dos planteles en paro hasta ahora a nivel nacional- se habló en un principio de 1.600 alumnos afectados, pero en estos dos últimos días han aparecido cientos de nuevos casos. Lo mismo recalca Fielbaum, quien además señala que los números oficiales entregados son bien cuestionables “y han ido cambiando todo el tiempo y es evidente que el ministerio no tiene claridad de cuántos son los involucrados”. De hecho, el senador Francisco Chahuán (RN) alertó la situación el mismo día que asumió la nueva ministra de Educación, Carolina Schmidt, pidiendo que se paralizara el proceso ya que éste podría afectar a una cifra cercana a los 10 mil alumnos. “Queremos dejarle desde ya una tarea a la ministra y dice relación con la paralización del proceso de requintilización, que comenzó en marzo y ya ha significado la suspensión de regalías para una cantidad importante de alumnos”, dijo el senador, agregando que ese problema “podría convertirse en combustible para una movilización estudiantil”. Seguir estudiando El punto que tocó Chahuán no es menor. Francisco Figueroa, vicepresidente de la Fech ese año, recuerda que “si bien fue una mezcla de cosas lo que generó el movimiento estudiantil, sí fue la primera movilización que interpeló al gobierno”. Así lo afirma también Sebastián Vielmas, secretario general de la Feuc ese año, quien explica que después de esa toma en la Junaeb vino el Confech en la Casa Central de la UC que definió las dos primeras marchas de ese año, la del 28 de abril y la del 12 de mayo, que comenzaron a evidenciar lo que vendría en los meses siguientes. Según los dirigentes, si bien este punto después se resolvió y las demandas estudiantiles decantaron en objetivos mucho más de fondo como la educación gratuita y el fin al lucro, éste sí fue un hito porque marcó la primera movilización del año clave del movimiento estudiantil. “Es increíble que el gobierno, desde la perspectiva neoliberal de la educación, haga mal estas cosas. No puede ser que en mayo estén definiendo las becas de este año. Lo que se dice ser un gobierno de excelencia, esto es realmente inepto. Y desde la perspectiva nuestra, de que la educación es un derecho, es peor aún porque dependes de si mientes o no en la declaración o si sube un peso el ingreso per cápita de tu familia para saber qué beneficios tienes”, señala Vielmas. Según el ex dirigente, esto es una falta de respeto que reimpulsará el movimiento y sobre todo la marcha de hoy, ya que significa que “los estudiantes que reclamaron por el atraso en los beneficios hace dos años ahora se quedan sin ellos y se juegan el poder seguir estudiando o no”. Tanto los actuales dirigentes Confech como los que estuvieron en 2011 coinciden que esto es caldo de cultivo para las movilizaciones y para, ciertamente, no descartar que se sigan sumando universidades en paro y las movilizaciones persistan con más fuerza dado el problema que afecta a los alumnos y la solidaridad que estos problemas generan en el movimiento estudiantil. Con todo, el análisis es que esto es una muestra más que el sistema de becas de quintiles, tal como lo anunciaron en 2011 los mismos dirigentes estudiantiles, ya se agotó. “Todos los que atacan la gratuidad o atacan el cambiar el sistema de financiamiento se van a quedar con menos argumentos porque esto además demuestra que el sistema de becas y créditos no funciona”, dice Vilmas. Lo mismo recalca Fielbaum. "Suponer que alguien por estar en el quinto quintil no necesita ningún tipo de ayuda. Hoy los quintiles están sumamente apretados y con cinco lucas más te quedai sin beca. Eso no tiene ningún criterio de realidad y vuelve al punto de que nosotros no queremos un sistema de becas y créditos porque al final del día siempre vamos a estar supeditados a las decisiones arbitrarias de los administrativos", señaló.
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