Vía Pijamasurf.com

Las olas representan uno de los más enérgicos arquetipos de la cosmovisión humana; cuando la cresta resplandece el laberinto se torna efímero

La rebeldía de la ola frente a la sabia calma del océano, su insalvable periodicidad que paradójicamente podría servir para medir el tiempo, y su diálogo enérgico con otras fuerzas naturales como el viento, la luna, y el magnetismo, hacen de este elemento uno de los arquetipos más seductores a los que tendremos acceso desde la perspectiva humana. La ola mantiene un relevante papel mitológico en diversas culturas, siendo desde el factor que truncaba viajes épicos al derribar embarcaciones que intentaban cruzar el mar (o las dimensiones del entendimiento) hasta la fuente de ese semen divino, mitad espuma mitad semilla, gracias al cual Afrodita, la más linda de las diosas, pudo ver la luz.

A la vez, la figura de la ola es fundamental para entender ciertos conceptos científicos, y en la física cuántica su comportamiento se desdobla como uno de los fenómenos con mayor poder alegórico para entender ciertos enigmas universales. La ola como cualquier cambio o disturbio que tiene una naturaleza oscilatoriamente periódica. El eco de la ola marina proyectado en la conducta de la luz o del sonido. Y por si fuera poco la ola protagoniza a la que es, probablemente, la ecuación más lúcida en la evolución de nuestro entendimiento frente a la caótica perfección del universo: la Ecuación de la Ola o Ecuación de la Onda, desarrollada por el brillante Erwin Schrodinger, que plantea al universo no en términos de presencia o ausencia de energía, sino en términos de probabilidades de ser o no.

En Pijama Surf, apasionados de navegar las hebras de la información montados en olas digitales, hemos decidido compartir contigo nuestro top 11 imágenes de olas, todas ellas capturadas por Clark Little, el único surfer que prefirió deslizarse sobre un obturador, que sobre una tabla.

Twitter del autor: @paradoxeparadis