Luego de leer el reportaje publicado por The Clinic Online en que el fotógrafo chileno Roque Rodríguez confirmó la veracidad de una serie de correos electrónicos en que Micky Hurley -esposo de la nieta de Agustín Edwards, Malú Custer- lo trató de “pobre, miserable, roteque, acomplejado, sin antepasados”, “bisnieto de costurera” y lo amenazó con que nunca volvería a trabajar en el país -tras negarse a pagarle $120 mil por una sesión fotográfica- los abogados de Felicitas Villanueva, quien demandó a la pareja por esclavizarla en Estados Unidos, decidieron tomar contacto con el profesional a quien le solicitarán su testimonio.

El objetivo -según afirmaron fuentes de la firma Stoll, Glickman & Bellina, LLP, que representan a Villanueva en la demanda civil- es demostrar ante la justicia el clasismo y la falta de empatía de Hurley, quien es el autor de los emails que incluso inspiraron una canción por lo virulento de su contenido, en el que una y otra vez el diseñador enfatiza que es de una casta superior por descender, afirma, de una baronesa.

La gestión forma parte de la serie de diligencias que ha encabezado el abogado Christopher Davis en la investigación de la causa por el maltrato a la empleada doméstica entre enero y marzo de 2011, periodo en el que, acusa Villanueva sufrió golpes, pasó hambre y fue hasta encerrada por los Hurley-Custer, quienes además no habrían cumplido con pagarle lo pactado al partir de Chile con ellos en busca de mejores expectativas laborales. De hecho, en julio de 2011 el Departamento del Trabajo le ordenó a la pareja pagarle $6.302 dólares por sueldos atrasados y por no haber respetado en la relación laboral el sueldo mínimo en Nueva York de pagar US $5.15 por hora de trabajo. A Villanueva, de hecho, ni siquiera le habrían pagado el mínimo chileno ya recibió alrededor de $140 mil mensuales por 12 horas de trabajo diarias y con un solo día libre en 90 días.

Según confirman además estas fuentes legales, el caso podría derivar a una causa criminal ya que se habrían falsificado documentos para el ingreso de Villanueva y ésta ya recibió visa U como víctima del tráfico de personas.

Consultado por su disponibilidad a colaborar en el caso, Rodríguez -quien conoció a Hurley cuando éste trabajaba de productor de la revista ED, de la que provienen la mayoría de las críticas a su buen gusto que cita en su web-, éste aseveró a The Clinic Online que le desea lo mejor a Villanueva en su caso, pero que “mi asesor legal me ha recomendado no ser parte de la causa por las repercusiones que esta puede tener en mi trabajo en Chile”. Ello a raíz de que Agustín Edwards es dueño de la cadena El Mercurio.

Con todo, el fotógrafo reiteró que los emails en que es ninguneado y amedrentado están disponibles en internet y que éstos reflejan claramente el pensamiento y la personalidad de Hurley Múñoz (según indagaciones de este medio, no es Múñoz-Fontaine, como él cita, dado que su madre, Pilar Múñoz Fontaine no utiliza en facebook el guión en el apellido que sí usa Micky para no aparecer como un Múñoz a secas).

LO QUE VIENE EN EL CASO

Según fuentes legales vinculadas a este caso, el proceso contra los Hurley-Custer recién está comenzando. El asunto comenzó a ser analizado en el 2011 a través del Departamento de Trabajo que falló recién el año pasado, tras esto, se derivó en un proceso civil que quedó a cargo de Davis.

Recién el 13 de este mes, la nieta de Edwards fue notificada de la demanda y a contar de esa fecha tienen 20 días para responderla, es decir, a comienzos de julio se podrán recién conocer sus descargos.

Tras ello, el juez fijará una hora para una conferencia inicial entre los abogados. En esa reunión se establecerán los plazos para presentar las pruebas. Los testimonios se presentarán en un juicio aproximadamente en un año más, luego de lo cual el juez debe fijar si procede la indemnización a Villanueva y el monto de ésta.

EL TEMOR

Este medio ha estado en contacto permanente con la familia de Villanueva en el sur del país, sin embargo, ni su madre ni hermanos han querido intervenir en la causa ya que Edwards es propietario de terrenos en los alrededores de donde habitan y temen represalias. En la demanda, a la que tuvo acceso The Clinic Online, Felicitas asegura que para retenerla, Malú Custer le dijo que su abuelo, Agustín Edwards, era muy conocido “y que nadie se le cruzaría en su camino porque era una persona influyente”.

Los familiares además han confirmado que mantienen contacto permanente con Felicitas quien les ha señalado que se encuentra bien, aunque con secuelas sicológicas producto del maltrato que habría recibido y que según el texto legal incluyó violencia física por parte de los tres hijos de la pareja: “Por lo general los niños culpaban a la Demandante por la falta de alimentos y procedían a golpear a la Demandante en el cuerpo y la cabeza”, reza el documento que establece que Villanueva quedó con fobia a los niños.

Sus cercanos también aseguran que la mujer esperará en Estados Unidos el fin de la causa contra los Hurley-Custer antes de retornar al país.