El fiscal Juan Pereira Rubio ordenó periciar el teléfono móvil de Martín Larraín Hurtado, hijo del presidente de RN Carlos Larraín, para establecer a quién llamó después de que diera muerte a Hernán Canales, en un camino rural de la VII Región, la madrugada del 18 de septiembre.

La determinación del  perseguidor penal también incluye a los dos acompañantes de Larraín Junior, Sebastián Edwards y Sofía Gaete.

Hay que recordar que Larraín Hurtado fue formalizado por dos ilícitos: cuasidelito de homicidio y huir del lugar sin prestar ayuda a la víctima -que falleció desangrada y con su cráneo partido en varias partes- como tampoco avisar a Carabineros y practicarse la alcoholemia de rigor. En tanto, a Edwards y Gaete se les imputó “obstrucción a la investigación”, ya que después del accidente concurrieron (45 minutos después)  a la unidad policial, donde mintieron, señalando que habían visto a una camioneta doble cabina blanca involucrada en el hecho. Claro está, nunca pensaron que en el suelo y en el cuerpo de la víctima quedarían rastros de pintura amarilla pertenecientes al Toyota 4×4 de Larraín chico.

Es en este contexto que la diligencia decretada por el perseguidor penal podría abrir una caja de Pandora de complejos alcances procesales no sólo para los involucrados, sino también para terceros ajenos al caso.

Contacto secreto

Sucede que rondan varias versiones respecto del caso. La primera es que Edwards y Gaete, antes de ir a la comisaría a entregar una falsa versión, habrían llamado a Carabineros y la ambulancia. Esa información está en el celular.

En el caso de Larraín junior el tema se complica un poco más. Primero porque es posible que después de la muerte de Canales, bien pudo haberse coordinado con los dos anteriores para generar versiones comunes.

Un segundo punto que aclarará la pericia al celular de Larraín Hurtado es a quién llamó esa fatídica noche.

Hay que recordar que su padre aseguró a The Clinic Online que recibió la llamada de su hijo 19 de  septiembre a eso de las 21.00, es decir 27 horas más tarde y que durante ese lapso jamás mantuvo comunicación con su hijo. De hecho, en una entrevista a Canal 13 aseguró que no ha llamado ni presionado a nadie con el fin de favorecerlo.