Tras la renuncia de Claudia Peirano para asumir como Subsecretaria de Educación, debido a los cuestionamientos que surgieron en relación a sus vínculos empresariales con su ex esposo y dirigente democratacristiano Walter Oliva, se anunció que la reemplazante sería Valentina Quiroga.

Quiroga es ingeniera civil de la Universidad de Chile y tiene un magíster en economía aplicada. Su principal carta de presentación es haber sido una de las fundadoras del movimiento Educación 2020 (E2020) que lidera el académico Mario Waissbluth y luego su directora en el área de política educativa.

Waissbluth recuerda que conoció a Quiroga luego de la publicación de una carta en la revista Qué Pasa donde criticaba el sistema educativo chileno. La misiva de Waissbluth tuvo respuesta y fue invitado por un grupo de estudiantes de la Universidad de Chile y la PUC para formar parte de un movimiento ciudadano llamado Educación 2020, que tras 7 años se convirtió en una potente plataforma de discusión y debate respecto al futuro de la educación en Chile.

Quiroga, quien hoy tiene 32 años y que tuvo un paso por la carrera de Medicina en la Chile, tiene una relación cercana con la Educación, el área donde estará vinculada en los próximos cuatro años mientras cuente con la confianza de la presidenta electa Michelle Bachelet. Fue dirigente en sus tiempos de estudiante y siempre miró con simpatía al movimiento formado por Camila Vallejo y Giorgio Jackson en 2011. De hecho, su tesis de magíster fue sobre el rendimiento escolar de los hijos de madres solteras.

Dentro de las múltiples actividades que ha realizado a su corta edad, Valentina fue ayudante del destacado académico y director de Cieplan, Patricio Meller, en el libro “Universitarios: ¡el problema no es el lucro, es el mercado!”.

Matías Reeves, co-fundador de E2020, conoció a la futura subsecretaria en la universidad cuando eran compañeros de carrera y debido al interés que  ambos tenían en materia educativa, tuvieron sintonía y se hicieron amigos. Reeves la define como alguien “activa, participativa, interiorizada en asuntos públicos y con una vocación muy clara al servicio público”.

Quiroga, reconocen al interior de E2020, siempre ha estado preocupada de la discusión y los debates sobre el tema. Prueba d ello es que fundó el área de Política Educativa del movimiento, que funciona como un espacio para levantar propuestas relacionadas con procesos legislativos, o para tomar roles de vocería que aporten al desarrollo de los objetivos que tienen como colectividad.

“Ella tiene una base muy sólida para referirse a lo que está sucediendo hoy en cuanto a las necesidades de Chile. Es una muy buena noticia que ella pueda estar en un cargo público, tiene todas las habilidades necesarias para hacer un buen trabajo”, explica Reeves.

INDEPENDIENTE SIN CONFLICTOS DE INTERÉS

En E2020 comentan que Quiroga es una profesional independiente. Que no tiene redes políticas y que uno de sus principales activos es su capacidad de diálogo. Aunque esto podría leerse como una debilidad frente a las relaciones políticas que tendrá que establecer en el ministerio y en el Congreso, en la Fundación consideran que su inclusión en el próximo gobierno de Bachelet es un triunfo. “Si te fijas, en todos los movimientos ciudadanos importantes como en México o Brasil, sus integrantes han pasado a formar parte del gobierno. Estamos orgullosos porque luego de años de trabajo, estaremos representados sin ser parte de ningún partido”, reconoce uno de los integrantes del movimiento.

El actual presidente del directorio de la fundación sin fines de lucro y académico de la Universidad de Chile, Mario Waissbluth, reconoce la “excepcional calidad académica” de Quiroga. El académico resalta el rol de que tuvo como jefa de estudios de E2020 y la función que desarrolló al ser una de las principales redactoras de la Hoja de Ruta de 2009, presentada como “La Reforma Educativa que Chile Necesita” por la entidad. Y que fue entregada en su momento a la propia Bachelet cuando era presidenta y a los candidatos presidenciales de ese entonces Sebastián Piñera y Eduardo Frei.

En relación al nuevo cargo que tendrá que asumir Quiroga el 11 de marzo, Waissbluth dice que se encuentra “simplemente dichoso”.

Giorgio Jackson, diputado electo por Santiago Centro, conoció a Quiroga en reuniones de organizaciones estudiantiles, integradas por secundarios, universitarios y profesores que están de acuerdo en que debe existir una reforma educativa. El ex FEUC reconoce en ella “un alto nivel de análisis crítico respecto al sistema educacional actual”.

Jackson calificó como “buena señal” su nombramiento y confía en el trabajo que realizará durante el próximo.

SANTIAGO NO ES CHILE

En E2020 comentan que una de las características más importantes de la nueva subsecretaria es su capacidad de diálogo y sus “habilidades blandas”. Cercanos cuentan que desde un comienzo se preocupó por el ambiente laboral de la fundación. Algo de esas cualidades mostró en el 2010 cuando fue invitada a participar en el programa emitido por Canal 13 “Santiago No es Chile”, que se caracterizaba por trasladar a capitalinos a lugares, generalmente aislados, de otras regiones del país. Su destino fue Puerto Aguirre, específicamente en las islas Huichas.

En esa zona conoció a una profesora de enseñanza básica que realizaba sus clases enfrentando la adversidad y el funcionamiento de las políticas públicas. “En un lugar en donde al Estado le cuesta llegar, quedarán impresionados con una comunidad que se tomó en serio la tarea de hacer patria. Personas bellísimas capaces de organizarse para resolver lo que la vida les ponga en frente y que no sólo evidencian que la tarea de gobernabilidad es enorme, sino que además le enseñan a la Gran Capital un posible camino para incorporarlos”, expresó la designada subsecretaria.

Aparición de Valentina Quiroga en programa “Santiago no es Chile”

 

EDUCACIÓN 2020

La polémica columna que dio inicio a la relación de Waissbluth con Quiroga data de 2008. En ella, el académico se refería a la educación como una “tragedia griega” y titulaba su columna como “Estatuto Docente: Una tragedia peor que el Transantiago”.

En septiembre, a menos de un mes de la publicación de la misiva, un grupo de estudiantes -dentro de los cuales se encontraba Quiroga- formaron el movimiento ciudadano en respuesta a la columna escrita por Waissbluth, llamado Educación 2020. El nombre se debe al principal objetivo de la agrupación: que en el año 2020 Chile posea un sistema educativo justo y de calidad.

Días después, según señaló Waissbluth a El Mostrador, la Comisión de Educación de la Cámara y la Ministra de Educación, sin ponerse de acuerdo entre ellos, los invitaron a una sesión, en la que E2020 se define como un movimiento ciudadano con principios claros. El presidente del directorio de la colectividad afirmó que “lo notable de ambos eventos es que el establishment político del Estado fue el que le pidió a un movimiento ciudadano improvisado, de in-expertos en educación, que siguiera gritando, porque si no entraba en escena algún nuevo actor, la ecuación del inmovilismo continuaría. Paradoja. Los que deben tomar decisiones solicitan la irrupción de un actor externo”.

Video de la sesión

Con el paso del tiempo, el movimiento sumó una importante cantidad de adherentes y comenzó a aparecer en diversos medios de comunicación.  A partir del 2011, E2020 comenzó a formar parte de la Red Latinoamericana de Organizaciones de la Sociedad Civil para la Educación, y actualmente cuenta con un Directorio, un equipo de profesionales, voluntarios, y más de 80 mil chilenos adherentes, según indica su página oficial. Posteriormente, se convirtió en una fundación.

Desde esa plataforma, Quiroga deberá mostrar sus cartas y enfrentarse a uno de los procesos políticos más encendidos en los últimos años: cambiar el sistema de Educación en Chile.