pollos A1, cartel

La Fiscalía Nacional Económica recopiló más de 280 corres electrónicos que sirvieron como medios de prueba para que el Tribunal de la Libre Competencia multara, por el “cartel de pollo”, a las empresas Agrosuper, Ariztía y Don Pollo con US$60 millones, por haberse coludido durante quince años.

De los mensajes se desprende que uno de los mecanismos utilizados por el cartel era fijar cuotas de mercado. “Para dar cumplimiento a los acuerdos suscritos, las empresas AR (Ariztía) y SP (Súper Pollo) deberían disminuír su oferta semanal en 200 mil unidades durante las próximas 10 semanas”, señala una de los mails según consigna La Segunda.

Otro de los correos corresponde a Juan Miguel Ovalle, presidente de la Asociación de Productores Avícolas, organización en la que participan las tres empresas multadas. En enero de 2007 plantea a los productores “eliminar una cuota de unidades nacidas”, medida que apuntaba a regular la producción de pollo fresco a menor precio, evitando la engorda o congelamientos.

A ese email, llega la siguiente respuesta: “¿No será mejor ajustar el precio y no las cargas ya que reduciendo la oferta le damos más cabida al pollo argentino?”.

Con todo, las empresas apelarían a la multa alegando inocencia. Por su parte, el gobierno reaccionó con fuerza. “Las estimaciones indican que este cartel que viene funcionando desde mediados de los 90′ ha producido daños en torno a 1.500 millones de dólares en términos de lo que son las ganancias económicas que hemos tenido por la situación del cartel”, dijo el ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes.