PENTAGATE-CHOCLO-LAVIN

Los viajes de placer de Carlos Eugenio Lavín y Carlos Alberto “choclo” Délano eran cargados a empresas Penta, con el fin de rebajar impuestos.

La información aparece en la declaración prestada por el ex director del holding Hugo Bravo el pasado 2 de octubre ante el fiscal oriente Carlos Gajardo, que lleva el llamado Pentagate.

Para tratar de incluir al menos adecuadamente en la contabilidad los egresos con Turismo Cocha, dice Bravo, “adelante en la factura yo ponía Marcos Control (por Marcos Castro el contador del grupo)”.

“(Esto) significaba que había que mantener un control de que tanto lo que gastaba Délano como Lavín fuera parejo. Calculo que en total deben haber facturas por 300 mil dólares cada uno”, declaró.

Hay que recordar que Délano y Lavín serán formalizados el próximo 4 de marzo por delito tributario y cohecho. En tanto, el ex subsecretario de Minería Pablo Wagner, que recibió platas bimensuales de Penta -42 millones- mientras estuvo en el cargo, será imputado por cohecho y lavado de activos. Se suman el UDI Carlos Bombal, al gerente de empresas Penta Manuel Antonio Tocornal y al ejecutivo Samuel Irarrázaval. Todos por ilícitos impositivos.

Sobrino off shore

No es la única práctica anómala con las que operaba el grupo. Bravo también le relató al fiscal Gajardo, sobre Max Lavín Besa, “que explotaba un fundo en Requínoa”.

“Este primo era muy querido y quebró y perdió el fundo a manos de un banco”, continuó.

De acuerdo a su versión, Carlos Eugenio Lavín se adjudicó el terreno “y prometió regalarle el 50% a su primo Max y le hizo un préstamo en el exterior de unos 500 mil dólares”.

Bravo asegura que el primo ingresó el dinero al sistema financiero chileno vía el Capítulo XIV del Banco Central sobre inversión extranjera “y la sociedad receptora fue High Crest”.

“Como aún no producía el campo, para ayudarle y creyendo que Max tenía el giro de agricultor y pérdidas acumuladas por 600 millones, hizo una figura de compra de pérdidas. La nueva sociedad se llamó Pimpinela y era la sociedad que se había adjudicado el fundo de Max Lavín”, continuó.

Según Bravo, Max Lavín daba facturas, en 2008 por 30 millones, “creo que a la sociedad Santa Helena de Chimbarongo o alguna agrícola”.

La situación, dijo, no duró más allá de 6 meses. “El 57% del dinero se quedaba para Max Lavín y el resto era de Carlos Eugenio que lo sacaba sin pagar impuestos”, insistió.

La figura financiera comenzó a complicar a Bravo y a Marcos Castro, quien administraba el asunto. Este último detectó la irregularidad, “pues no había nada que registrara las pérdidas de Max Lavín”, dijo Bravo.

“Ahí Marcos Castro contrató a Julio Bruce Merino que es un contador para que arreglara este problema. Sin embargo, Bruce Merino falleció y tuvo que arreglar para lo cual me contó que había contratado a Iván Álvarez”, relató.

Pues bien, Álvarez es un ex fiscalizador del SII que hoy sigue en prisión preventiva, luego que fuera acusado por lavado de dinero, cohecho y delito tributario. Álvarez fue, en suma, el creador del sistema del fraude al FUT. Álvarez no sólo arregló cifras en Penta en el SII, sino también logró que Hugo Bravo recibiera ilegalmente 260 millones de pesos en dos de sus sociedades, que hoy lo tienen como imputado ante la fiscalía. Para constituir una atenuante calificada con miras a una eventual condena, devolvió más de 1.000 millones a la Tesorería.

Bravo, sigue su relato, contando que junto a a Castro y Max Lavín, sostuvieron una reunión. Allí este último se enteró que para “arreglar” la situación debía desembolsar $ 4 millones.-

“Max dijo que bueno… luego supe por un mail que me mando Jorge Valdivia (el martillero con vínculos CNI) que la situación de Max estaba arreglada”, explicó Bravo.

Por iniciativa propia

El tipo de prácticas no terminan allí. Bravo asegura que el Banco Penta mantiene un contrato con su par internacional Perching ubicado en Estados Unidos que hace las veces de broker. Allí envía las platas la entidad financiera chilena de los clientes que buscan invertir en el extranjero.

El ex director le explicó al fiscal que el sistema funciona sobre la base de una comisión por los servicios prestados sin desglosarlo.

“El banco por propia iniciativa asigna que el 50% de este fee (fijo) está afecto a IVA y el otro 50% está exento de IVA. Esto me enteré de un correo de Daniel Cox que es fiscal del Banco (Penta) . En ese memorándum Cox manifiesta que el banco está en incumplimiento por el IVA ante el SII, pero ninguna decisión se adoptó y la situación se mantiene hasta hoy, lo que se traduce en un incumplimiento en el pago de IVA”, testimonió.

La misma situación ocurre, según Bravo en la Sociedad Penta Market o Bolsa Global “con otra empresa que no recuerdo pero es de Inglaterra”.