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El senador Andrés Zaldívar analizó el presente de la Democracia Cristiana, partido en el que trabaja para conformar una mesa directiva que represente a una “amplia mayoría”.

Para trabajar por eso, Zaldívar se unió al ex diputado Gutemberg Martínez, con quien busca acercar las posiciones de Jorge Pizarro y Fuad Chahín, buscando “un documento político común y una línea política” que se pueda proyectar en el futuro, según señala en entrevista con El Mercurio.

Asegura que los criterios para avanzar en esa línea son el “fortalecer la estructura de partido, proyectar identidad propia, tomar un rol activo para hacer recuperar la confianza en la política, tras lo que ha pasado con el financiamiento de campañas”.

Indica que la Democracia Cirstiana entrega una “colaboración crítica pero positiva” y pide que “en ningún caso se nos califique como que estamos entrabando” las propuestas de gobierno.

“No miramos solo los próximos dos o tres años, sino más a largo plazo. Hay que prepararse para las municipales y parlamentarias, y proyectar liderazgos. No tenemos por qué excluirnos en la posibilidad de un liderazgo en la conducción del país a través de un candidato presidencial. y eso debe ser dentro de la Nueva Mayoría”, afirmó el parlamentario.

Zaldívar sostiene que “la DC, como todos los partidos, se ha debilitado. Al ver las encuestas, sería ser ciego no darse cuenta”, aseverando que tanto Chahín como Pizarro tienen apoyo como para convertirse en la cabeza de una mesa que busque la reafirmación del partido.

Respecto a una posible participación de Marco Enríquez-Ominami en primarias de la Nueva Mayoría, el senador indica que hay consenso en la Democracia Cristiana respecto de excluirlo, asegurando que “le tengo aprecio, pero creo que está totalmente equivocado. Él no ha sido parte de la Nueva Mayoría y se apartó de la Concertación. No tuvo una actitud clara cuando fue la segunda vuelta en la elección donde iba Eduardo Frei, y tuvo una actitud ambigua, e incluso muy dura, en contra de lo que era la Concertación”.

Zaldívar dice que MEO “ahora aparece como tratando de insertarse, abuenándose. Vamos a ser partidarios de que si se va a proyectar un liderazgo, va a ser dentro de la Nueva Mayoría y no con subterfugios de ninguna especie”.

“MEO tiene que estar claro en eso: si él asumió una postura, que la mantenga en todas sus consecuencias. Él nos hizo perder el gobierno en un momento”, sostuvo el senador.

Sobre ese liderazgo que indica Zaldívar, dice que deben tratar de proyectar uno dentro de la Democracia Cristiana “reconociendo que por el momento la DC no tiene un liderazgo proyectado. Una de las tareas de esta directiva es hacer eso. Creo que es un poco apresurado fijar para eso 2015. Puede ser un poco posterior”.

También comentó el papel de la DC en la reforma educacional, asegurando que tuvieron importancia al aclarar ciertos temas y en defender la libertad de enseñanza, ya que “por ningun motivo se puede transgredir”.

“Somos partidarios de tener una educaciín pública, fuerte, de calidad, que está en crisis, y somos partidarios de la educación privada, de los sostenedores. Pero si el Estado va a entregar mayores recursos para la educación, esos recursos tienen que controlarse”.

De todas formas, reafirma que “creemos que es legítimo por parte de los sostenedores tener una justa retribución por la gestión que ejecutan. En el tema de la selección, establecimos un proceso de selección; no es cierto que sea tómbola”.

Finalmente, repasa el proyecto de aborto terapéutico que envió el Gobierno, indicando que no lo ha conocido, pero adelanta que la “DC también es muy respetuosa de la libertad de conciencia de cada uno y tenemos una posición más o menos homogénea en el tema. Pueden haber excepciones, pero nosotros somos partidarios de proteger la vida”.

Dice que el aborto terapéutico cuando la vida de la madre está en riesgo ya se hace y que el tema del feto inviable es discutible, llamando a “revisar ese tema y ver si acaso realmente no hay posibilidades de vida, si acaso se puede anticipar o no el parto”.

En la causal de violación indica que es más “complejo”. “Si acaso una persona adulta es violada, no tiene ninguna justificación si no hace la denuncia correspondiente y no toma las precauciones, para eso está la píldora del día después”, pero “cuando se trata de menores (…) yo personalmente digo luz roja, ahí estaríamos terminando con una vida. Lo que sí, si en el caso de una persona en esas circunstancias de agravio, una niña de 12 o 13 años, si se llega a producir el aborto, no debería haber imputabilidad”.

Zaldívar dice estar en un proceso de “reflexión sobre el tema”, pero asegura que “no porque esté o no en el programa de gobierno de algunos va a ser el programa de gobierno de nosotros en esa materia”.