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El terremoto que generó esta semana el ahora ex director del Servicio de Impuestos Internos (SII), Michel Jorratt, sigue generando fuertes réplicas. La protagonista del último movimiento telúrico fue la periodista y directora de Ciper Chile, Mónica González, quien salió al paso para defenderse de las acusaciones que la ex cabeza del órgano fiscalizador realizó en su contra.

Este sábado 23 de mayo el diario El Mercurio publicó una entrevista realizada a Jorratt en la que reafirmó las presiones que recibió desde el Ministerio del Interior para no intervenir en el caso SQM y diltar querellas -tal y como lo denunció en entrevista con revista Qué Pasa- y de paso lanzó unos dardos en contra de Mónica González, asegurando que ella lo llamó el día viernes 8 de mayo muy temprano para decirle que presentara las querellas contra el operador político Giorgio Martelli y el ex senador de la UDI, Jovino Novoa, todo esto en el marco del caso Penta y la arista SQM, y que en caso de no presentarlas, ella “iba a cambiar un artículo que estaba escribiendo y que me perjudicaba”, señaló Jorratt.

“Me dijo que si yo las presentaba ese día, ella iba a cambiar un artículo que estaba escribiendo y que me perjudicaba. Le dije que yo nunca había puesto en duda presentar esas dos querellas, que de hecho estaba intentando hacerlo ese día y que a más tardar lo haría el lunes. Yo se lo conté al ministro de Hacienda”, dijo el ingeniero civil industrial.

En ese sentido, este domingo Mónica González arremetió a través de una carta al director publicada en el diario El Mercurio en el que comienza su escrito aclarando que existen “algunos hechos que me conciernen y que no corresponden a lo que sucedió en la interlocución telefónica que tuvimos el 8 de mayo”.

La periodista parte su defensa aclarando que “efectivamente lo llamé ese viernes 8 de mayo, pero no tan temprano. Fue exactamente a las 10:58 de la mañana, y lo hice para verificar con uno de los protagonistas centrales de nuestro reportaje el porqué de la dilación de la querella del SII que afectaba a Giorgio Martelli y a Jovino Novoa, y que sabíamos que estaba lista desde el lunes 4 de mayo”.

En esa línea, añade rápidamente que “como corresponde a la ética periodística y a los estándares de Ciper, lo llamé cuando habíamos recogido de fuentes fidedignas la secuencia de presiones desde los ministerios del Interior y de Hacienda para frenar primero esas querellas y luego para dilatarlas. A ello se agregaba lo extraño que fuera precisamente el señor Jorratt el foco de las presiones, no obstante que pocos días antes él públicamente se había inhabilitado de toda acción del SII referida a Martelli, dada la vinculación laboral que él había tenido con la sociedad de propiedad de esa persona, la que está bajo investigación de la fiscalía”.

La cabeza de Ciper mencionó que pese a no conocer personalmente a Jorratt, “me había formado una excelente opinión de su idoneidad profesional”. De hecho, dice, “las respuestas que me dio este viernes 8 de mayo no me decepcionaron… Me confirmó esas presiones, y también me corroboró que el beneficio tributario que desde el SII se le aceptó a Jovino Novoa el 23 de marzo era irregular y que se había iniciado una investigación interna al respecto”.

La periodista explicó que “las últimas presiones recibidas por el SII apuntaban a retrasar la presentación de estas querellas hasta después del cambio de gabinete, un cambio que, como se recordará, anunció la Presidenta Bachelet el miércoles 6 de mayo en la noche y que se esperaba para el sábado 9 del mismo mes. El reportaje estaba listo. La conversación con el señor Jorratt solo confirmó y les dio mayor sustento a los hechos y testimonios recogidos, los que fueron relatados en el reportaje que finalmente publicamos esa misma tarde del viernes 8 de mayo”.

González precisa que “hubo un punto que quedó en suspenso en la mañana de ese viernes 8”, apuntando a que “el señor Jorratt me aseguró en esa conversación que él no cedería a ninguna presión y que presentaría las querellas ese viernes 8 antes de las 14 horas. Si así lo hacía, significaba que el director del SII efectivamente no había cedido a la presión ejercida por algunas autoridades de gobierno. Y eso quedaría consignado en el reportaje, que de todas maneras sería publicado, ya que los hechos revestían una gravedad que ameritaba que fueran conocidos por la opinión pública. Por esa razón, nos dimos unas horas. A las 15:16 de esa tarde, sin embargo, el señor Jorratt me confirmó que la querella no había sido presentada, por no tener la facultad para ello, ya que estaba delegada en el subdirector del SII, y como el señor Cristián Vargas había renunciado a ella, el director del SII solo podía recuperarla previa publicación del hecho en el Diario Oficial, trámite no realizado”.

En esta parte Mónica González detalla que Jorratt jamás le comentó nada de su conversación con Hacienda y que fue el propio ex ministro Alberto Arenas “quien le dijo que no podía presentar la querella sin esa publicación en el Diario Oficial, requisito que el lunes, cuando ya el cambio de gabinete estaba finiquitado, resultó ser falso. Una vez finalizada la conversación con el señor Jorratt, publicamos el reportaje en Ciper con los mismos elementos aquí relatados, dejando consignadas las respuestas del director del SII tal cual las señaló”.

Así, la directora de Ciper enfatiza y deja aclarado que “en ningún momento le dije al señor Jorratt que si él presentaba ese día viernes las querellas, yo cambiaría un artículo que estaba escribiendo ‘y que lo perjudicaba’. En mi largo desempeño profesional, jamás he recurrido a presionar a mis fuentes de manera indebida. Lo único que nos importó fue que los hechos que relataríamos se ajustaran exactamente a lo que estaba sucediendo. No veo qué importancia podría tener para esta periodista que esas querellas se presentaran. Lo importante era develar quién o quiénes buscaban intervenir en la presentación de esas querellas para un beneficio que ciertamente no es el del servicio público”.

Con la misma fuerza que dijo lo anterior lanza que “jamás ha sido el objetivo de Ciper ni botar ministros ni a directores de servicios ni a nadie. Nuestro trabajo se centra en fiscalizar el poder político y económico sin ataduras ideológicas. Así lo demuestran nuestras investigaciones en estos ocho años de vida, y así lo hicimos en esta oportunidad. Frente a lo que significa una presión de cualquier autoridad para influir sobre el ritmo, omisión, contendido u oportunidad de una acción judicial que afecta al financiamiento ilegal de la política, la labor del periodismo es develar aquellas presiones para que se dé paso a la necesaria transparencia y a la investigación que deben hacer con total autonomía el Ministerio Público y los Tribunales de Justicia. De lo contrario, la crisis que se ha venido desarrollando seguirá agravándose. En eso estamos los periodistas que trabajamos en Ciper, y a ese objetivo seguiremos intentando contribuir”.