JORGE BOFILL

En entrevista con el diario El Mercurio, Jorge Bofill, abogado defensor del excomandante en Jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, se declara sorprendido por la decisión tomada por el ministro Mario Carroza de arrestar al exuniformado como cómplice en el marco del caso de la Caravana de La Serena, en octubre de 1973.

“Él y yo estamos sorprendidos. Una cosa es que se haya sabido que el ministro iba a dictar unos procesamientos, y otra cosa distinta es el contenido de la resolución. Conocíamos la petición de encubrimiento del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, y presentamos un escrito para rebatir eso. Pero para ser sincero, la calificación como cómplice fue una sorpresa”, dice Bofill.

Según el jurista, la resolución no contiene ningún hecho atribuido a Cheyre “en el que uno pueda entender dónde está su complicidad; por así decirlo, hay que salir a buscarla”.

“El ministro ha dicho que la esencia del procesamiento estaba en el conocimiento que tuvo de lo que ocurrió ahí, pero esa conducta o situación no constituye complicidad, porque para ser cómplice se que colaborar de alguna manera en la ejecución de la conducta. Estar ese día ahí y saber lo que estaba pasando no es cooperar con la ejecución de los delitos”, señala el abogado.

El abogado además señala que al ser Cheyre un teniente de 25 años en esa época no tenía dónde denunciar lo que estaba pasando y al no hacerlo después tampoco se podría hablar de complicidad. “Ya no estamos hablando de responsabilidad penal, sino política, ética”, dice.

Junto a eso, el jurista señala que el ministro Carroza decidió separar la investigación por supuestas torturas y detenciones ilegales “para no contaminar la caso ‘Caravana’ con otras cosas”.

Corte Suprema y procesamiento de Cheyre: “El Poder Judicial no se deja influenciar por nadie” – The Clinic Online