En la reunión que sostendrá este lunes el Tribunal Supremo de la Democracia Cristiana (DC), está previsto que se analice la denuncia que presentaron en agosto del año pasado 16 militantes en contra del diputado Ricardo Rincón, quienes pidieron su expulsión del partido por “transgredir” las bases del partido.

La solicitud de estos miembros se basa en la acusación formulada en contra de Rincón hace más de una década, cuando fue acusado de violencia intrafamiliar. Paralelamente al Tribunal, el Comité de Ética de la colectividad ya abordó el tema e incluso redactó un documento que fue entregado a las máximas autoridades del partido, según informa El Mercurio.

El organismo, que está compuesto por Marta Cruz-Coke, Alfredo Etcheberry, Manuel Inostroza, Carlos Massad y Sergio Molina, menciona la sentencia judicial de 2003 que recibió el parlamentario.

En ella, se le obligó “someterse a una terapia psicológica individual”. Sin embargo, el Comité detalla que “el camarada Rincón no cumplió con la obligación que imponía el fallo por estimar que ella era injusta. El camarada Rincón ha negado tenazmente la verdad de los hechos que se le imputan. No ha manifestado ningún arrepentimiento por la misma. Ni ofrecido disculpas a la ofendida”.

Al respecto, el texto agrega que su conducta es “deliberada y responsablemente contraria a la ética más elemental”. Además, considera que al tratarse de un problema que afecta derechamente a los derechos humanos, “el hecho continúa siendo plenamente actual”.

La crítica elaborada en el dictamen incluso aborda la actual crisis de confianza que aqueja a la política chilena, señalando que, en este contexto, “con su conducta contraria a la ética, el diputado Rincón ha contribuido a dañar la credibilidad moral de su partido y degradar el nivel de confianza pública en el sistema político. Especialmente grave ha sido en este caso para todos aquellos que dentro de la DC están comprometidos en una campaña de recuperación de la legitimidad ética de la política”.

Finalmente, el documento -que no tiene efectos internos- señala que “en consideración a los afectados anteriores, manifestamos nuestra convicción de que la conducta del camarada Ricardo Rincón, diputado de la República por el Partido Demócrata Cristiano, ha vulnerado los principios de ética y ha incurrido en notable quebrantamiento de deberes como persona moral, privada y como servidor público. Consideremos, por lo tanto, que se ha apartado del ámbito ético y moral que constituye la razón de ser del partido Demócrata Cristiano”.