*Fachada de la casa de Alma Briones. Atrás la construcción de dos torres de 38 pisos.

Cuatro recursos de protección –uno a nombre de la Agrupación de Defensa de Barrios Estación Central y otros tres individuales- son parte de la ofensiva judicial de los vecinos de esa comuna contra las mega edificios que se están construyendo o que tienen permisos aprobados para hacerlo.

La estrategia busca paralizar una treintena de proyectos inmobiliarios en desarrollo en esa zona, comuna que desde el mes pasado está en la lupa de urbanistas y autoridades por el conflicto de edificios sin tope de altura.

Una batalla en tribunales que ya declaró uno de ellos admisible en la Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, obligando a la municipalidad liderada por el alcalde Rodrigo Delgado (UDI) a responder en los próximos días por los permisos de edificios aprobados con hasta tres mil departamentos.

TRES TORRES DE 38 PISOS

El recurso admitido por el tribunal de alzada santiaguino corresponde a la reclamación de la señora Alma Briones, dueña la casa en la calle Blanco Garcés nº 140 que el martes pasado se enteró de una terrible noticia: después de convivir por más de un año con la construcción de dos edificios de 38 pisos colindantes con su patio, la empresa constructora les informó que en el terreno ubicado al costado norte de su propiedad se construirá una tercera torre de 38 pisos.

“Vienen a notificarme de la construcción de un nuevo edificio aquí, en circunstancias de que siempre que les pregunté qué pasaría con esto me dijeron que no serían departamentos sino que una especie de hall para que la gente esperara ahí. O sea, pura aspirina. Nunca dijeron que era una construcción de 38 pisos, un vale otro”, dice la mujer que vive en esa zona hace más de 60 años.

Peor aún, una de las máquinas de construcción contiguas a su pared terminó botando un tercio de la pandereta que separa su hogar con la construcción y ese mismo martes le informaron que la misma máquina ahora se ubicaría a espaldas de la muralla de su living.


*Muro del patio de Alma Briones

“Ya tenemos el piso de la cocina quebrado y hundido desde que comenzaron a construir, la muralla abajo en ese lugar donde mezclaban cemento y ahora la tendremos al lado del living. Es una pesadilla”, dice la dueña de casa.

Ella es una de las personas que se aburrió de no tener respuestas y decidió acudir a tribunales. Y es también la otra cara del conflicto inmobiliario: la de los propietarios que no vendieron y que deberán convivir con las megatorres.

Su abogado, Nicolás Pavez, señala que son varias las torres en construcción actualmente en el polígono comprendido entre las calles Ecuador, 5 de abril, Nueva Imperial y General Velázquez y que son varias decenas más -a diferencia de lo señalado la semana pasada por el alcalde Delgado- las que tienen permisos para iniciar obras en la misma zona.

“La inmobiliaria y la municipalidad deben entender que este recurso es el primero de decenas de recursos que presentaremos no solo de este edificio, sino que de los 30 edificios que quedan por construir en la comuna. El alcalde declaró que no se construirían más torres como la que ha estado en el centro de la polémica (Las Rejas 65), y el miércoles le notificaron a la señora Alma que comenzarán las obras de la tercera torre de 38 pisos”, señaló.

40 MIL NUEVOS VECINOS


*Grieta del muro de Carmen Moreno contiguo al terreno donde se construyen las torres de 38 pisos.

Tomando en cuenta las construcciones con permisos aprobados, hay proyectos de 29, 38 y hasta 42 pisos, con miles de departamentos. Por ejemplo, los edificios de Las Rejas con Santa Petronila (1753 departamentos), San Gumercindo 254 (2584 departamentos) y uno en la Alameda del Libertador Bernardo O’Higgins 3901 (3237 departamentos).

Según un estudio del Centro de Políticas Públicas de la Universidad Católica, hasta noviembre de 2016 existían 39 proyectos aprobados, con 13.010 viviendas disponibles en un área comprendida de 28 manzanas. Con esos números, la proyección realizada era de 32.525 nuevos residentes, creciendo un 22% la población, pero ubicándose apenas en una del 3,2% del total de la comuna, según publicó El Mercurio.

Y según el intendente Claudio Orrego, “si se construye todo lo que está autorizado, serán 43 mil departamentos más”. El abogado Pavez señaló sobre eso que “la mentira de todo esto, es decir que la autoridad estaba obligado a dar los permisos a ciegas. Lo mínimo que uno hubiese esperado es exigir mitigaciones, áreas verdes, estudios de impacto vial. No tiene ninguna lógica que lleguen 40 mil persona a tu comuna y tú abiertamente decidas no exigir un metro de área verde”

Las torres en construcción vecinas de la señora Alma, los edificios “Blanco Garces” y “Buzo Sounes” construidos por la inmobiliaria Suksa, ya van a la altura del 26º piso y varios de los vecinos ya están sufriendo los problemas de la construcción.

En la casa de la señora Carmén Moreno, en la calle Embajador Quintana 4663, el sol aparece recién pasadas las dos de la tarde, aunque ya no salen al patio por temor a que caigan residuos de la construcción y el muro contiguo a la construcción ya se desprendido algunos centímetros del “cielo” de la casa.

“La señal del teléfono y la televisión se va de vez en cuando, y eso que aún no terminan de construir”, cuenta Johan Alarcón, hija de la dueña de la señora Carmen. Johan, además señala que las cuentas de luz se dispararon porque deben tener las luces prendidas casi todo el día por la obstrucción de luz de los nuevos edificios. “Y eso que aún les falta un tercio de la construcción”, agrega.


*Vista del patio de la casa de Carmen Moreno. Faltan 12 pisos más por construir.

Justamente el viernes pasado, el mismo día que se declaró admisible el recurso de Alma Briones, la constructora tapó el hoyo que provocaron en la pandereta de su patio con unos bloques de cholguán que además instalaron al interior de la propiedad y no en el mismo lugar del muro.

Por su parte, la misma constructora Suksa ofreció arreglar los problemas ocasionados en la casa de la señora Carmen Moreno a fines de la semana pasada, días después que se presentaron los primeros recursos de protección.

Sin embargo, la ofensiva judicial ya comenzó y a la espera de que la Segunda Sala de la Corte de Apelaciones resuelva las ordenes de no innovar, los “guetos verticales” podrían quedar a medio camino.

The Clinic Online intentó comunicarse con la constructora, pero no se pudo comunicar hasta el cierre de esta edición con los números de atención disponibles.


*Piso de la cocina de la propiedad de Alma Briones, rodeada por la construcción de la inmobiliaria Suksa.