Esta mañana, el alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, defendió la demolición de los últimos bloques de departamentos de la villa San Luis, para dar paso a nuevas torres de edificios.

La villa, considerada el último bastión de Allende de su política habitacional, será analizada mañana miércoles por el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) para convertirse en Monumento Histórico.

El edil señaló a través de su cuenta de Twitter que el trabajo de las maquinarias, denunciado por un grupo de defensa el fin de semana largo, se detuvo porque aún no hay obras de mitigación aprobadas, pero defendió el proceso de demolición.

“Desde el punto de vista municipal lo único que recibimos son reclamos porque esos edificios están abandonados y vandalizados”, dijo, agregando que desde el municipio se ha propuesto al CMN hacer un “memorial bonito” para preservar su historia.