La verdad es que sé pocazo de moda. Personalmente sigo usando la misma ropa de siempre: Pantalón de tela con suspensores y camisa celeste, no olvidar los infaltables mocasines. Para salir a algún evento formal (normalmente la defunción de alguno de los héroes del setentitrés, también llamados Tatitas de Punta Peuco) me pongo el paletó negro, aunque caigan los patos asados. Doña Lucía dice que así me veo más delgado, que con esa facha puedo disimular esa grasa abdominal que los aeróbicos no saben quitar.

Pero no es mi intención hablarles de alta costura, sobrinos, eso se los dejo a los colipatos de la tele. Yo les vengo a hablar de una moda mucho más circumbirúmbica, una que muchos llevan años esperando (y me incluyo, para que estamos con cosas): La llegada del “Neo Pinochetismo”. Y es que, guiados por los guaripolas de este movimiento-pro-valores-de-mi-jeneral Jacqueline Van Rysselberghe, Urraca Urrutia, Iván “el canuto facho” Moreira y últimamente la einsteniana diputada RN Camila Flowers, el país parece enfilarse derechito hacia una remozada Dictablanda Cívica No Militar 2.0 All inclusive.

Y no perspicaces sobrinos, no me he olvidado de mi fascista favorito, José Antonio Kast Rist, hijo de migrantes que ingresaron a Chile de forma transparente, legal y ordenada, sin haber quemado papel alguno que los haya vinculado con el régimen del hombre de bigotito que asoló medio planeta hace un par de décadas usando como bandera de lucha la supremacía de la raza alemana, el nacionalismo y el odio por los migrantes ¿No les suena parecido?

Pero eso no es más que una mera coincidencia, sobrinos, quédense tranquilos que esto no es Alemania. Si lo fuera, todo este grupete de eminencias, a quienes he bautizado como los “Iluminados Neofascistas”, estarían privadas de libertad.

Y si, ha sido extraño el giro que ha dado el presidente Piñera respecto del tema migratorio. No vayan a ser mal pensados como para creer que se dio vuelta la chaqueta roja sólo para que el proletariado deje de hacer zalagarda con la muerte de Catrillanca. Yo quiero pensar de que se dio cuenta de que ser Pinochetista es la cumbia y que el verdadero Tatán es ese que vociferó aquel encendido discurso en contra del juez Garzón. Cito textual “El Senador Pinochet y su familia están viviendo Tiempos Difíciles en Londres en estos momentos”. “Al igual que los chilenos en el 2018”, agregará algún zurdo malagradecido.

Y es que los Tiempos Mejores prometidos por Tatán “poto con pidulle” Piñera sí llegaron. Llegaron para los terraplanistas, para los antivacunas, los Chochiales Patriotas y otras lumbreras de esa estirpe. Taxistas y radioescuchas de la radio Agricultura (“Agritortura”, como burlonamente la ha bautizado el zurderío) deberán seguir esperando.

Sería injusto no dedicar al menos un par de líneas (tranquilo Negro) de agradecimiento a Tere “prolífica sin profilácticos” Marinovic y Axel “El alemán pobre” Káiser, los dos infatigables obreros de los medios, quienes no han querido estar ausentes en esta noble cruzada contra la migración, llenando redes sociales y medios de difusión con informaciones fidedignas tales como que de firmarse el pacto migratorio “criticar la inmigración ilegal será un delito” o que “Dinamarca no firmó el pacto”, ambas pruebas tan verídicas como el ejército cubano-marxista que tenía Allende en el sur para el 73.

Como pueden ver los Kast, Rysselberghe, Von Muhlnebrock y demases son voces autorizadas para hablar de migración, ya que son descendientes directos de los soldados que venían acompañando a Pedro de Valdivia ese día que se apeó del caballo en Ahumada con la Alameda para fundar Chile y pavimentarlo con esos nefastos adoquines.

Y ya para ir recapitulando, lo bueno de esta moda es que no tendremos que renovar el clóset; es más, ni siquiera tendremos que sacar a Jaime de ahí. Piénsenlo (aunque les cueste zurdeques), el terruño sigue bajo la Constitución instaurada por mi Jeneral, la educación sigue igualita a como la dejó el régimen, en el sistema de salud sólo han cambiado los planes de las Isapres (al alza) y Fonasa está tan mal que quiere curar a la gente con flores de Bach. Y para qué vamos a hablar de las AFP, si yo tengo Capredena. Huichipirichi.

Me queda una sola duda, sobrinos, y es que en esta suerte de remedo de gobierno Pinochetista ¿Quién se hará cargo del negocio del narco que tenía August? Negro, tú no, por favor. A estas alturas eres el Piñera bueno.