El Tribunal Supremo de Canadá declaró este jueves culpable a un profesor que grabó con una cámara oculta el escote de sus alumnas, de entre 14 y 18 años de edad, al considerar que las estudiantes tenían una expectativa razonable de respeto a su privacidad.

“Una estudiante que acude a clase, camina por los pasillos del colegio o habla con su profesor desde luego espera que no será individualizada por un profesor y ser objeto de una grabación secreta de varios minutos de duración o de varias grabaciones enfocada en su cuerpo”, dijo la Corte.

El fallo añade que la privacidad “es el concepto de quedar libre de un escrutinio, intrusión o atención no deseado”.

En 2010 y 2011, Ryan Jarvis, un profesor de una escuela de secundaria de la localidad canadiense de London, unos 200 kilómetros al oeste de Toronto, grabó con una cámara oculta en un bolígrafo el escote de 27 alumnas.

Jarvis fue denunciado por otro maestro que descubrió sus acciones, pero en noviembre de 2015 el Tribunal Superior de Justicia de la provincia de Ontario lo absolvió porque, según el juez, aunque las estudiantes tenían una expectativa razonable de privacidad, los videos no tenían carácter sexual.

En aquel entonces, el magistrado del Tribunal Superior de Ontario Andrew Goodman señaló que “aunque es más probable la conclusión de que el acusado fotografió el escote de las estudiantes por una razón sexual puede que se llegue a otras conclusiones”.

La Fiscalía recurrió la decisión y la Corte de Apelaciones de Ontario volvió a absolver al profesor con el argumento de que las alumnas no deberían haber esperado tener derecho a la privacidad en el colegio, pese a que determinó que el juez Goodman había errado sobre su apreciación del propósito sexual de los videos.

Todavía no se ha fijado fecha para la sentencia de Jarvis, que puede afrontar una pena máxima de cinco años de cárcel por voyerismo.