Son casi las 5 de la tarde y Rodrigo Pérez (17), Presidente del Centro de Alumnos del Instituto Nacional, termina un sandwich de comida rápida en la esquina del liceo más antiguo y emblemático de Chile. “Es agotador, pero queda energía”, dice mientras se acomoda la clásica chaqueta azul. Cuenta que llega a las 7:45 AM al establecimiento y dedica doce horas diarias a reuniones, organizar el Movimiento Estudiantil y ser la voz de 4.200 alumnos.

“Hay desesperanza, hay rabia, hay poca expectativa. Esto, en base a que las respuestas de las autoridades son nulas y más criminalizadoras para quienes se movilizan. Las únicas respuestas que han existido desde el municipio o del gobierno apuntan finalmente a no manifestarse y no a resolver los problemas de por qué los estudiantes se manifiestan”, responde Rodrigo Pérez sobre el contexto de la discusión.

¿Cómo están los alumnos del Instituto Nacional?
Salimos de la sala, y esta es una cuestión muy común que a mí me comentaban hace años mucho más, y uno ve compañeros llorando, ve compañeros preocupados, ve compañeros que están completamente desesperanzados, con depresión. En los años en que he estado se han suicidado dos compañeros. Entonces, hay cifras que son muy importantes y preocupantes, que te dicen acá hay algo malo, que en la convivencia y relación normal y cotidiana hay algo malo que debemos cambiar.

Justamente en su petitorio de medidas está la salud mental como eje importante, ¿qué tan enfermos y dañados están los alumnos?
Igual que el resto de la sociedad… o incluso un poco más. Hay una estadística del 2017 que dice que el Instituto Nacional tiene el mayor índice de suicidios en la Educación Pública. Esto es un síntoma del mismo modelo social que existe. Este año explotó el tema porque está el antecedente de las universidades más preocupante aún, que por cada mes en la Universidad de Santiago se suicida un estudiante. ¿Cómo se nos escapó de las manos el tema de la salud mental? ¿Cómo no lo involucramos en los estudiantes en básica, media y educación superior? Tienen que establecerse políticas públicas y cambiar el modelo educativo en dirección hacia ello. No preocuparse sólo del coeficiente intelectual, como ha sido históricamente, sino también del coeficiente emocional, que es un ámbito trascendental en la formación de un ser humano.

Hay que cambiar el curriculum escolar. Que en la clase de historia o que en la clase de matemáticas exista un profesor preparado para entregarte valores suficientes y necesarios, que no vaya a ser una formación tóxica del estudiante, que no te transmitan anti valores. Hay muchos profesores que se educaron en un contexto muy distinto al que vivimos hoy como sociedad y van reproduciendo conductas, comentarios y al fin del día una formación que es súper perjudicial para el desarrollo de sociedad.

¿En qué condiciones están estudiando y cómo está el colegio?
Es deplorable y hay condiciones paupérrimas. Hay estudiantes que tienen que colocar su mochila encima de un fierro para recién tener una mesa dentro de la sala de clases porque no está el pupitre. La mayoría de los baños tiene la mitad habilitada. Tampoco tenemos agua caliente. Incluso, hay una cuestión que me parece super paradójica, es que Alessandri salió casi llorando en la prensa diciendo que hay un funcionario de 80 años (auxiliar) que parece que fue agredido por un estudiante en una manifestación, cosa que fue completamente falsa y las mismas investigaciones lo corroboran, y ese funcionario que es residente del liceo se tiene que bañar con un bidón con su señora hace más de 2 años porque no hay agua caliente y no puede cubrir ninguna de sus necesidades. Además, hay fecas de ratones, ratones muertos en las salas.

¿En qué momento estalló todo?
Yo siento que cuando empezamos a darnos cuenta que el modelo educativo no servía se empezó a pudrir todo. Porque antes todos estaban super felices con que llegaras a la sala, y el profesor de matemáticas te hablaba una serie de barbaridades tremendas, que te habla que las mujeres son como las guitarras porque sirven solo para tocarlas…

¿Ese comentario recibes de profesores?
Y así los más suaves. Había profesores que derechamente eran como nazis, que hablaban solo de la billetera y la plata. Entonces, en algún momento, el sector estudiantil se dio cuenta que la plata no es lo más importante, lo que importa es tener una vida plena y ser feliz.

Hay un profesor que tiene una denuncia de abuso sexual por una hijastra y lo funaron este año. El nazi hacía clases de matemáticas y sacaba puntajes nacionales. De sus 4 cursos, por lo menos la mitad era puntaje nacional. Este profesor se fue hace 2 años eso sí y él hacía 20 minutos de matemáticas en su clase de una hora y media y el resto te enseñaba cómo insultar a la gente, te enseñaba con quién tenías que casarte o cuál era la mujer ideal para que no estuvieses con la negra de la población, sino que con la rubia de ingeniería comercial y que ese fuese tu objetivo en la vida. No sé, cómo insultar a una persona gorda… básicamente un manual para ser una mierda de persona.

Entonces, cuando vemos profesores que están formando y educando alumnos, que entregan esa serie de anti valores, es super preocupante y en alguna medida eso era normal. Pero hubo un quiebre que dijo que eso no es normal, no es la sociedad que queremos construir, y ese gran protagonismo lo tienen las cabras de los liceos femeninos que vinieron y se tomaron el año pasado el colegio, por denuncias de violencia de género, de acoso sexual por parte de alumnos y ex alumnos de acá.

ENCAPUCHADOS Y OVEROLES BLANCOS

Overoles blancos y encapuchados ¿quién los deja entrar? ¿Hay grupos que los enfrentan? ¿Qué se propone?
El ingreso al establecimiento es súper abierto. No hay mayor fiscalización. Siento que el enfrentamiento con encapuchados no es una tónica interna del movimiento estudiantil. Nosotros entendemos que son estudiantes desesperanzados, radicalizados y que tienen rabia igual que nosotros, sólo que le damos la vuelta y no caemos en esos hechos de violencia. Sí, existe el entendimiento con ellos. Por ende, no nos agarramos entre nosotros a combos, ni nada parecido. Entendemos que son parte derechamente del movimiento estudiantil, solamente que tenemos que controlar un poco eso para que ese sensacionalismo no caiga únicamente en ellos y la discusión no sea únicamente eso.

¿Tú has tenido conversaciones con ellos?
Sí. Tenemos conversaciones siempre en las asambleas y espacios de organización.

¿Y están a rostro cubierto/descubierto?
A veces cubierto, a veces descubierto.

¿Pero tú sabes quiénes son?
Claro. Son estudiantes que tienen que caer en la necesidad de encapucharse. No de tirar bombas molotov, eso es otro tema. Tienen que encapucharse para que no los vengan a amedrentar tal como muchos estudiantes que no andan encapuchados, pero que los amedrentan, los persiguen, que les llaman el apoderado.

¿Las autoridades, Carabineros o el Municipio le han pedido revelar las identidades de estos alumnos?
Existe la necesidad de revelar identidades cuando alguien agrede a otra persona, pero el tema que una persona se encapuche es otra discusión. Incluso, a veces, se entiende una necesidad el hecho de encapucharse para que no te persigan políticamente como muchos de los que no nos encapuchamos. Los persiguen, amedrentan y los intentan desvincular de las bases de nuestra organización.

¿Cuál es la postura del Centro de Alumnos sobre la violencia, ¿Se avala, se comprende o se repudia?
Nosotros lo comprendemos. No creemos que es el camino y no compartimos esas acciones, pero sí las entendemos y lamentablemente agarran más fuerza con el discurso que tienen las autoridades. Porque tenemos a una autoridad que no te responde ninguna de las demandas e intentan entramparnos en una discusión súper básica que es un síntoma.

¿Cómo se termina con este espiral de violencia que tiene tan tensa a la comunidad? ¿cuál es la propuesta del Centro de Alumnos?
Si hay algo que nosotros entendemos es que las manifestaciones no van a cesar porque el gobierno y el municipio no tienen respuesta alguna. Tienen mucha lejanía con las demandas que exigimos. Por ende, tenemos que tomar nuevamente un protagonismo distinto con las movilizaciones y generar un nuevo símbolo. Cuando salgamos a la calle con la comunidad educativa, con profesores, sindicatos y trabajadores de la educación, queremos salir con pañuelos grises que representan finalmente la represión que estamos viviendo, la represión que representa el sistema educativo y tratar de romper esas barreras y cadenas con las cuales chocamos de forma cotidiana.

Un estudio del Consejo Nacional de Educación indica que uno de cada tres estudiantes de 2do medio en Chile, justifica la violencia como método. ¿Está de acuerdo con esto?
Estoy completamente de acuerdo. Yo, sacándome un poco la careta políticamente correcta que uno tiene que establecer, de repudiar la violencia en todos sus aspectos, creemos que da rabia cuando pasan semanas y semanas y los pacos te sacan la cresta si tú te movilizas de forma pacífica, cual sea la forma, la represión es brutal en todas sus medidas. El tema es que no se manifiesta la gente.

LA VIDA DIARIA DEL INSTITUTO NACIONAL

¿Cómo es el día a día dentro del colegio?
Siento que hay un ambiente bastante tóxico al interior del liceo producto de esta poca sintonía que existe con las autoridades y con la manifestación que hay desde el sector estudiantil. Aparte, hay un rol que han jugado los medios de comunicación super importante, los cuales tensionan más aún el bienestar de la comunidad educativa y la opinión pública frente a cómo se está llevando esta manifestación. Cuando tenemos cinco días a la semana, veinte minutos por día, mostrando en los canales de TV las bombas molotov, estudia…ni siquiera sabemos si son estudiantes. Manifestantes que están encapuchados, y que simplemente se dedican a dar la discusión del síntoma de estas personas radicalizadas. Lamentablemente a todos nos meten dentro este estigma y se llegan a generar medidas que han estado respaldadas por la opinión pública, como revisar mochilas, que son completamente absurdas y contraproducente. Hay un nivel de rabia y desesperanza super importante.

¿En qué ambiente se están generando las asambleas y cómo conviven las diversas voces dentro del liceo?
Hay que hacer una crítica y las asambleas siempre son un espacio violento. Porque cuando tenemos una asamblea con 200, 300 personas, siempre el que grita más fuerte va a ser la razón y va a ser más escuchado. Grita más fuerte el que tiene más valentía y no precisamente la razón. Siento que se han nutrido más los espacios de asamblea, cada vez más hemos logrado establecer una organización, valga la redundancia, más organizada y horizontal también. Que cada uno pueda ser escuchado y que nadie vaya a intervenir a otra persona de forma abrupta o violenta si es que no está de acuerdo con ello.

Este año se ha generado esa convicción bien importante de que todos estamos por el mismo fin. Si bien hay divergencias, existen las juventudes socialistas, comunistas, alumnos que creen más en la radicalización, otros que son más institucionales u otros que derechamente son representados por la derecha, todos entienden que el modelo educativo tiene que preocuparse de estas cosas, que no tienen un color político. Hay choques y roces, pero no protagonista en la discusión. Siempre en el discurso en todas las asambleas es el compañerismo, que es una lucha estudiantil y tenemos que estar juntos y lo que nos une es que somos estudiantes que buscamos condiciones mejores la educación pública.

¿Se han acercado políticos o partidos políticos al Centro de Estudiantes?
Sí, pero hay un tema con el sector estudiantil, el sector secundario principalmente, que hay harta lejanía con la institucionalidad o el partidismo político. Porque muchas veces esos partidos políticos defienden los intereses de su partido como trampolín político más los intereses de la comunidad educativa. No me caso con ningún partido.

Felipe Alessandri apunta a que hay grupos anárquicos dentro del Nacional…
Cuando hablamos de grupos anárquicos hablamos de una lectura de sociedad super potente y ese análisis no existe dentro del liceo. Es una comunidad estudiantil de 4200 estudiantes, hay una divergencia y una diversidad enorme en opiniones. Así como un grupo anarquista organizado que esté generando todo eso, a mi parecer, no existe. Ahora sí, algunos manifestantes, algunos estudiantes quizás del Nacional, pero gran parte de ellos son externos a la comunidad, que no son del Nacional, te lo aseguro, que optan por la radicalización del tema porque lamentablemente en sus mismos otros liceos, no han sido escuchados y se ha generado toda esta dinámica, confrontación o manifestación y no han sido escuchados.

Hoy el Nacional, como es un liceo histórico, como una vocería propia prácticamente, establece este espacio como trinchera para radicalizar las manifestaciones y finalmente ser escuchados. El Liceo Darío Salas, Liceo de Aplicación, el INBA, han pasado por las mismas situaciones, ha existido la misma tónica y cotidianidad con corta calles y enfrentamientos con Carabineros, pero lamentablemente no se le ha dado respuesta. Cuando esta polémica llega al Nacional se convierte en un debate público en torno a la educación.

¿Estás seguro que no son alumnos del Instituto Nacional el fenómeno de los overoles o grupos anárquicos?
Estoy completamente seguro en que hay gente externa que participa dentro de ese espacio, pero como están encapuchados no sabemos su identidad. No tengo idea de dónde provienen, pero sí hay un auge producto de las leyes que ha establecido el gobierno y que han alimentado, han abierto cancha a la radicalización del movimiento. Las autoridades le tienen un miedo enorme al movimiento estudiantil.