Cinco lugares icónicos que no sobrevivieron a la crisis generada por la pandemia

El 11,6% de estos cierres se generaron durante el estallido social y el restante 88,4% de los locales dejó de funcionar durante la pandemia, por lo que en realidad, el factor clave para el cese de operaciones de estos lugares fue el encierro.

La llegada de la pandemia a nuestras vidas afectó de sobremanera a restaurantes y locales cuya vida se la daban los clientes. Ese fue, justamente, el caso de locales tan históricos como el Café Colonia, que han acompañado a sus vecinos por más de 60 años.

Esta lamentable realidad se ha multiplicado desde octubre de 2019, en que como confirma un estudio de Georesearch, compañía de geointeligencia de información territorial, se han cerrado 542 comercios, los que equivalen a 91.441 metros cuadrados. 

El 11,6% de estos cierres se generaron durante el estallido social y el restante 88,4% de los locales dejó de funcionar durante la pandemia, por lo que en realidad, el factor clave para el cese de operaciones de estos lugares fue el encierro.

El mismo estudio apunta que el 48,9% de los locales que cerraron en Santiago fueron restaurantes, mientras que el 18,64% están ligados al rubro de la salud.

Y los barrios más afectados fueron Santa Lucía y Universidad de Chile, que tenían una gran población flotante por la cantidad de oficinas y otros empleos que había en el sector.

El comercio no se libró tampoco. Las medidas sanitarias que mantuvieron a casi todos los chilenos en sus casas hizo que el modelo de negocio de muchos locales (sin servicio de envíos instaurado) muriera lentamente.

Ese fue el caso de tiendas, ópticas y zapaterías que funcionaban con la vieja costumbre de que el cliente se pruebe el producto y converse con el vendedor.

Según la evolución de la pandemia, la nueva realidad es: o te adaptas o mueres.

Lo que viene es un triste listado de algunas tiendas que, como consecuencia del estallido social y la pandemia, desaparecieron.

Squadritto

Después de 26 años de historia, el icónico restaurante italiano del barrio Lastarria cerró sus puertas.

En octubre de 2019, luego del estallido social, las ventas habían bajado en un 82%, pero no fue sino hasta marzo de 2020, que se dieron cuenta que la situación no daba para más. Debido a la pandemia, el restaurant dejó de recibir a los comensales, lo que gatilló que se replantearan el modelo de negocio.

Intentaron con el delivery, pero no les funcionó, ya que como detalló el dueño del lugar, Raúl Squadritto, en una entrevista con el Diario Financiero, ya tenían todo listo para comenzar a operar con Rappi, pero “nos dimos cuenta que el delivery era un mercado que no se asociaba con nuestra marca”.

Así fue como el pasado 16 de enero anunciaron a través de su cuenta de Instagram el cierre definitivo del restaurante. Sin embargo, no descartan volver a instalarse en otro lado.

Café Colonia

En marzo de 2020 y luego de 60 años de recibir a muchas generaciones, el tradicional salón de té de la calle Mac-Iver bajó definitivamente su cortina.

En ese mes Lina Oñate, su dueña, solicitó formalmente a la justicia la liquidación voluntaria del Café Colonia, hecho que no estuvo exento de polémica, ya que sus extrabajadores sostienen que esto habría sido una puesta en escena, según consigna Tele13. En concreto, los trabajadores creen que la familia de Oñate, que adquirió la firma en enero de 2008, habría planificado la quiebra para no pagar las indemnizaciones.

Este es, sin duda, un triste final para la cafetería fundada por el alemán Wilhelm Schlösser en 1952 y que originalmente estaba en calle Huérfanos.

Bar Cinzano en Valparaíso

El Bar Cinzano sin duda se convirtió en un lugar emblemático no sólo para los porteños, sino que para cualquiera que visitara la hermosa ciudad de Valparaíso. Lamentablemente, el pasado 14 de octubre, el Juzgado Civil de Valparaíso oficializó su cierre definitivo.

Esto, porque su dueño, Pablo Varas, había solicitado la liquidación de todos los bienes del recinto por, como asegura el diario La Nación, “no contar con la liquidez necesaria para atender al pago de sus obligaciones contraídas”.

Después de un siglo de funcionamiento, el tradicional bar, ubicado a un costado de la Plaza Aníbal Pinto, no se vio exento de polémicas, ya que en mayo de 2019 ya había experimentado un cierre temporal a causa de problemas en el pago de su patente de alcoholes.

Por otra parte, el local fue denunciado en abril de 2020 por sus trabajadores debido al no pago de imposiciones y sueldos, a lo que se le suma la deuda de al menos 30 facturas de proveedores de servicios básicos.

Paris Alameda

Agencia Uno.

Desde el 29 de enero, la histórica tienda de Paris Alameda, la más antigua del consorcio (Está desde el 1949), cerrará sus puertas definitivamente. Esto, producto de una crisis económica que viene enfrentando la cadena hace bastante tiempo.

Además, la tienda se ha enfrentado en estos últimos meses a ataques de vandalismo, producto de manifestaciones vinculadas al estallido social, cuyas marchas ocurrían en las cercanías del barrio.

Según informa Radio ADN, entre el 25 y 27 de noviembre del año pasado, las bodegas del local fueron vandalizadas e incluso se registró un incendio en el lugar.

Este habría sido uno de los hechos que provocaron una baja significativa en las ventas, a lo que se suma la cercanía de las convocatorias a manifestaciones, cada vez más cercana al Palacio de La Moneda, señaló en ADN, el presidente del Sindicato Paris Alameda, Freddy Cortés.

Dijon

Agencia UNO.

Por muchos años, Dijon fue una cadena de retail donde se podían conseguir prendas a la moda por un bajo precio. Sin embargo, en junio del año pasado decidieron “cerrar sus puertas para siempre” debido a las dificultades que enfrentaron para reestablecer su modelo de negocio.

En en comunicado, indicaron que esta decisión habría sido parte de un proceso de cierre que comenzó en enero de 2020, “luego de no encontrar un modelo de negocios adecuado que diera sustentabilidad en el tiempo al negocio de venta de vestuario”.

Esta compañía fue fundada en 1978 por la familia Wurman y al principio no se llamaba Dijon, sino que Topshop y estaba ubicada en la calle Huérfanos 747, frente al cine Rex, informa La Tercera.

Eso duró poco y al corto tiempo la tienda comenzó a crecer, por lo que le cambiaron el nombre a Dijon para no tener problemas con la filial inglesa, que se llamaba igual.

El deterioro se dio de a poco: en 2013 la cadena contaba con 59 tiendas ubicadas desde Arica a Punta Arenas y 26.274 metros cuadrados de sala de venta, desde ahí hubo un cierre progresivo hasta que llegó 2020 y Dijon le bajó la cortina a sus últimas cuatro tiendas.

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