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Columna de la convencional Isabel Godoy: Estado plurinacional e intercultura en la Nueva Constitución

La plurinacionalidad busca la descolonización de nuestras Naciones, y la superación del olvido, el empobrecimiento y la discriminación de las civilizaciones originarias.

La Plurinacionalidad se sustenta en diversidad real e innegable de la existencia de Naciones Originarias, como entidades económicas, políticas, culturales, espirituales y lingüísticas, históricamente definidas y diferenciadas.

La opresión y exclusión de nuestras Naciones ha impedido que se consolide el actual Estado chileno, por ejemplo, el ya consabido conflicto en Wallmapu. Por lo tanto, el Nuevo Estado debe partir del reconocimiento de la diversidad que implican las Naciones Originarias, como base de una visión compleja de unidad e integración.

¿Qué implica la Plurinacionalidad?

La equidad, la justicia, la libertad individual y colectiva, el respeto, la reciprocidad, la complementariedad, solidaridad y la unidad de todos las chilenas y chilenos, en base al reconocimiento jurídico – político y cultural de todas las Naciones como Sujetos Políticos Colectivos que conformamos Chile.

El Nuevo Estado debe partir del reconocimiento de la diversidad que implican las Naciones Originarias, como base de una visión compleja de unidad e integración.

Además, la Plurinacionalidad asume el Derecho de las Nacionalidades a sus territorios, y autogobierno comunitario. Es decir, a determinar su propio proceso de desarrollo económico, social, cultural, científico y tecnológico para garantizar el fortalecimiento de su identidad cultural y política, y por ende el desarrollo integral de sus Pueblos–Naciones y del País.

El sentido de esto es un modelo de organización político, económico e intercultural, y un sistema de Gobierno que busca Justicia, libertad y desarrollo equitativo del conjunto de la Sociedad Chilena y los Pueblos- Naciones Originarias, de todos los territorios y culturas.

Busca la descolonización de nuestras Naciones, y la superación del olvido, el empobrecimiento y la discriminación de las civilizaciones originarias.

Esto será posible a partir del Reconocimiento Constitucional desde las estructuras jurídico-políticas y culturales de las primeras Naciones, como requisito básico de un Estado fuerte, soberano y complejo, que posibilite el ejercicio pleno de los Derechos Colectivos e Individuales de éstas.

Por lo tanto, es una ruptura con el modelo actual Colonial, discriminador, racista y extractivista. Y, a la vez una apertura a nuevas formas de distribución del poder que facilita y estimula la organización y el control social sobre el Estado.

*Isabel Godoy Monardez es convencional por el Pueblo Colla. Además, es dirigente y activista por los derechos de este pueblo.

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