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¿Vinculante y con quórum de 2/3? La Consulta Indígena que tensionará el debate de la Convención

Mientras algunos se horrorizan con que sus conclusiones sean vinculantes y que se transforme en "una convención dentro de la convención", otros advierten una complejidad que asoma en el camino del Proceso Constituyente. "Efectivamente debiese ser vinculante cuando hay acuerdo. El problema es cuando no hay acuerdo y la consulta lleva a un rechazo", previene el director del Observatorio de una Nueva Constitución, José Nuñez. Aquí conversamos con expertos y los coordinadores de la comisión de la que emanó la propuesta que será votada a partir de hoy, 14 de septiembre.

A las 10:00 de la mañana de hoy, 14 de Septiembre, el Pleno de la Convención Constitucional comenzará a atravesar una de sus primeras pruebas de fuego, ya que deberá votarse en general la propuesta de reglamento que emanó de la Comisión de Participación y Consulta Indígena, la cual puso sobre la mesa uno de los puntos fundamentales para los representantes de los Pueblos Originarios: la Consulta Indígena.

Así, luego que la sesión matutina del pasado jueves 09 de Septiembre tuviera que suspenderse por la impugnación a la mesa realizada por las convencionales de los PP.OO. Isabella Mamani e Isabel Godoy, luego de que la testera del órgano constituyente informara que la propuesta de aquella instancia se votaría por el quórum de los 2/3, lo que evidenció un cisma entre los convencionales indígenas, el PC y la presidenta de la Convención, Elisa Loncón, quienes estiman que la propuesta de reglamento para esa consulta no está amarrada al polémico umbral de votos con el que se votarán las normas de la futura Constitución.

“Esto es vinculante, es el derecho internacional”

Desde entonces, el debate se ha centrado en el hecho de que los resultados de la Consulta Indígena se plantee como vinculante para la Convención Constitucional. Ante esto, el convencional de Vamos por Chile, Bernardo Fontaine, comentó que “si la consulta indígena es vinculante como están proponiendo, sus resultados impondrán un texto en la Constitución por encima de la deliberación democrática de la Convención”.

“Al final, la propuesta de la comisión podría crear una convención dentro de la Convención”, sentenció el economista, según dijo a El Mercurio.

Ante esto, el abogado mapuche y académico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, Salvador Millaleo, profundiza sobre los alcances que tendrá la consulta.

Una consulta indígena son cientos, incluso miles de reuniones o encuentros con comunidades las que levantan temas y sistematizan las propuestas, las que deben tener un pronunciamiento de aquella estructura que establezca la convención por su reglamento para decidir sobre ellas. Si se produce un acuerdo esto es vinculante, eso es el derecho internacional”, comenta.

Sobre este mismo punto, la propuesta de la comisión establece que “los acuerdos del proceso de participación y acuerdo indígena serán vinculantes, debiendo incorporarse en las demás comisiones temáticas que establezca el reglamento de la Convención”, agrega el consejero del Instituto Nacional de Derechos Humanos.

Frente a esto, Claudio Fuentes, académico de la UDP y miembro del Consejo Directivo de la plataforma Contexto Factual, plantea: “Creo que lo que se tiene que mejorar es el significado de lo ‘vinculante’. ¿Qué significa? ¿Que la Convención y el Pleno no puedan modificar nada? ¿O que pueden, por ejemplo, entregar una justificación de por qué se está modificando la consulta?”.

Wilfredo Bacián, convencional del pueblo Quechua y coordinador de la instancia donde se redactó el texto que se votará en general mañana, comenta sobre este punto: “Lo vinculante tiene que ver con el resultado, en este caso del trabajo de participación que se va a hacer y del acuerdo que emane de ese proceso, que obliga a que lo que considere determinado pueblo sea llevado al seno de la convención para que esta pueda aceptarlo o rechazarlo”, afirma Bacián, quien también dice que no hay ambigüedad con que el Pleno es el “órgano máximo de deliberación”.

Ante la posibilidad que una propuesta sea eventualmente rechazada en una consulta indígena, el director del Observatorio de una Nueva Constitución, José Nuñez, comenta: “Efectivamente debiese ser vinculante cuando hay acuerdo. El problema es cuando no hay acuerdo y la consulta lleva a un resultado negativo o a un rechazo. Ahí lo que hay que evitar es que en una eventual consulta en el que no se produzca un resultado favorable, el tema en discusión resulte vetado. O que no se pueda volver a discutir. Eso perjudicaría el trabajo de la Convención y desde luego, los intereses de los pueblos originarios”.

Convenio 169 de la OIT: ¿El límite de la Convención?

Con todo, para Salvador Millaleo, la Consulta Indígena era algo “previsible” dentro del Proceso Constituyente, ya que hay tratados internacionales a los cuales ha suscrito Chile que establecen este mecanismo. “Hay que tener claro que la convención está limitada por tratados internacionales, no puede sobreponerse a tratados internacionales de derechos humanos como el Convenio 169 de la OIT”, comenta el abogado.

“Según el Convenio 169, la Consulta Indígena aparece como una obligación del Estado. A partir de eso y del artículo 15 de la Constitución, que establece que se tienen que respetar los tratados internacionales, surge la inquietud (de realizar la consulta)”, comenta José Nuñez, quien agrega: “Ahí tiene un asidero no solamente político, de que hay personas que quieren darle valor a la consulta, sino que hay algunos que también dicen que es una obligación a la luz del derecho internacional, justamente por este convenio”.

“Lo vinculante tiene que ver con el resultado, en este caso del trabajo de participación que se va a hacer y del acuerdo que emane de ese proceso, que obliga a que lo que considere determinado pueblo sea llevado al seno de la convención para que esta pueda aceptarlo o rechazarlo” , comenta Wilfredo Bacián, coordinador de la Comisión de Participación y Consulta Indígena.

En tanto, Margarita Vargas, convencional del Pueblo Kawésqar y también coordinadora de la Comisión de Participación y Consulta Indígena, argumenta: “Lo que yo siempre he dicho es que no vamos a partir de una hoja en blanco, hay tratados internacionales y declaraciones de las Naciones Unidas que son garantías que ha ratificado Chile. Sobre la base de esos tratados tenemos una garantía fundamental para establecer nuestros derechos en esta Constitución”.

Al respecto, Wilfredo Bacián separa el grano de la paja: “La convención tiene la obligación de realizar un proceso de consulta indígena porque hay tratados que están suscritos. Ahora, lo que nosotros estamos proponiendo es justamente el mecanismo para hacer ese proceso, porque entendemos que es un proceso de vital importancia para los pueblos originarios”.

“Un cronograma a partir de noviembre”

Parte también de las críticas que se han hecho a la propuesta de la comisión han apuntado al mecanismo y al tiempo que se utilizará en ella, ya que podría, según sus detractores, no ser compatible con el cronograma fijado para la Convención.

“Eso es un dilema porque las consultas pueden alargarse, suspenderse, y por eso es muy importante que la propuesta que se apruebe tenga presente cómo se lleva a cabo“, dice Millaleo.

“Debería ser una consulta ejecutiva que trate de aligerar pasos, porque las consultas normalmente en Chile cuando se hacen bien toman tiempo. Van a tener que pensar que no puede ser la típica consulta. Yo diría que no puede extenderse más allá de 6 o 4 meses, pero para eso tiene que tener una muy buena organización”, complementa el abogado mapuche, quien recuerda la experiencia de la consulta indígena que hizo Michelle Bachelet el 2017 como un buen referente para este proceso.

Sobre este punto, y el mecanismo bajo el cual se llevaría a cabo la consulta, Bacián, comenta: “Estamos proponiendo que va a ser la Comisión de Derechos, Pueblos Indígenas y Plurinacionalidad la que a través de una secretaría técnica de participación y acuerdos indígenas, debiese llevar a cabo todo este proceso dentro del tiempo que tenemos”.

Sobre las críticas dirigidas a la incompatibilidad de la consulta con el cronograma de la Convención, Bacián es claro. “Hay un tiempo acotado, pero eso no puede ser excusa para no ejercer el derecho que tenemos como PP.OO. en esta constituyente”, afirma.

Además, dice que el proceso debería tomar entre 3 y 5 meses “estableciendo un cronograma que pueda partir en noviembre, con las primeras instancias de bajada de información a los territorios, y de ahí ya construir en conjunto ese proceso con las particularidades de cada pueblo.”

“Hay un tiempo acotado, pero eso no puede ser excusa para no ejercer el derecho que tenemos como PP.OO. en esta constituyente” , afirma el representante del Pueblo Quechua, Wilfredo Bacián.

Sobre los detractores de la propuesta de la Comisión de la cual es coordinador, Bacián comenta: “Hoy día hay varios sectores que mantienen una posición colonialista, de seguir pensando que ellos piensan mejor que nosotros, los pueblos indígenas. Creo que esa idea está en todos los sectores, menos en los movimientos sociales”.

“Muchos convencionales han llegado sin conocer a todos los pueblos originarios, porque han conocido la realidad sólo de un pueblo en particular. Falta un poco de información al respecto y no tener miedo a que este proceso histórico de reivindicación sea construido con la participación de todas y todos, no sólo el pueblo chileno, eso no puede pasar”, afirma Bacián.

En tanto, Margarita Vargas afirma: “Lo que nosotros buscamos es que la convención escuche. Los 155 convencionales están obligados a escuchar los planteamientos de las naciones indígenas porque nosotros, los pueblos, somos soberanos, y ahí yo creo que había un temor”.

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