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Senador Pedro Araya y ofensiva de La Moneda por proyecto de Indulto: “El gobierno está tratando de darle oxígeno a Sichel, que no tiene posibilidades de pasar a segunda vuelta”

Tras los hechos de violencia registrados en el segundo aniversario del 18-O, el gobierno puso sobre la mesa el proyecto de indulto para responsabilizar de los desmanes a los abanderados de oposición Gabriel Boric y Yasna Provoste. Aquí, el presidente de la Comisión de Constitución del Senado, última instancia legislativa que aprobó la iniciativa, comenta los alcances políticos, electorales y legislativos de la moción. "No se puede votar producto de la oposición que dan los comités de la UDI, RN y Evópoli a colocarlo en tabla", acusa el legislador.

Luego que en la jornada del segundo aniversario del 18O se registraran 486 hechos de violencia, 450 detenidos, 2 muertos y 35 saqueos -según Carabineros-, los dardos del gobierno para responsabilizar por aquellos hechos de vandalismo tenían nombre y apellido, coincidentemente ambos candidatos presidenciales: Yasna Provoste (Nuevo Pacto Social) y Gabriel Boric (Apruebo Dignidad)

Esto, ya que en el balance que realizó junto a Carabineros en la mañana del martes 19 de Octubre, el subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli, no dudó en acusar a quienes, a su juicio, son los “responsables finales de la violencia”.

“Quienes presentaron un proyecto de ley para indultar a quienes destruyeron y quemaron, como Yasna Provoste”, dijo Galli, en relación al proyecto de indulto general que firmó la candidata en conjunto con los senadores Juan Ignacio Latorre (RD), Isabel Allende (PS), Adriana Muñoz (DC) y Alejandro Navarro (Ind.) La iniciativa busca indultar a quienes fueron perseguidos penalmente por participar de manifestaciones ocurridas entre el 18 de Octubre del 2019 y el 9 de diciembre del 2020, fecha de ingreso del proyecto al Congreso, .

La iniciativa fue aprobada en el mes de Mayo en la Comisión de Seguridad del Senado, con los votos a favor de Francisco Huenchumilla (DC), José Miguel Insulza (PS) y Jaime Quintana (PPD) En agosto, en tanto, el proyecto fue aprobado en la Comisión de Constitución de la Cámara Alta, con los votos favorables de los senadores Alfonso de Urresti (PS), Francisco Huenchumilla (DC) y del presidente de la instancia, el senado Pedro Araya (Ind.).

Luego de estas fases legislativas, sin embargo, el proyecto se entrampó en la Sala y quedó en el lugar setenta y siete de la tabla, con lo que su posible votación podría darse a mediados del próximo año, calculan entre los senadores de oposición. Ahora, en todo caso, el gobierno volvió a poner en el tapete el proyecto, a modo de arrinconar a los candidatos presidenciales y emplazando a los senadores a votar a la brevedad el proyecto en la Sala. Tal como lo expresó el vocero de gobierno, Jaime Bellolio, en un punto de prensa realizado en La Moneda el pasado 19 de Octubre.

En este contexto, el presidente de la Comisión de Constitución del Senado, Pedro Araya, responde el teléfono a The Clinic para discutir sobre los alcances del proyecto y las razones que llevaron a La Moneda a reflotar el proyecto endosando responsabilidades ajenas.

¿En qué etapa está el proyecto de indulto general?

El proyecto fue votado en general y en particular por la Comisión de Constitución, se aprobó con tres votos a favor y dos en contra. Y como consecuencia de lo anterior, está esperando que sea votado en la sala del Senado. El día que se votará en la Sala es una decisión que tiene que tomar la mesa del Senado con los comités. Lo que he sabido es que la derecha se opone a que el proyecto pueda ser visto a la brevedad en la tabla, a pesar de las peticiones de distintos parlamentarios de la oposición de que sea votado a la brevedad.

En ese sentido, ¿Cómo recibe el emplazamiento que hizo el Ejecutivo a través del ministro Bellolio para que sea votado a la brevedad en la Sala del Senado?

Primero, hay que separar las cosas. Lo que estamos viendo es la ineficacia del gobierno para resolver cualquier tipo de problema, o sea, no había que ser genio ni tener una bolita de cristal para saber que el lunes iban a haber desmanes en distintos puntos del país. Lo que hay aquí, por parte del gobierno, es tapar la ineficacia que tiene el gobierno para el control del orden público.

El proyecto de indulto no tiene nada que ver con los hechos que ocurrieron el lunes. El proyecto se refiere a hechos ocurridos durante un período específico de tiempo, que va desde el 18 de Octubre, el día del Estallido Social, hasta el momento en que se presentó (9 de diciembre del 2020) No cubre los hechos del lunes, como se ha dicho. Entonces, lo que quiere hacer el gobierno, a mi juicio, es confundir a la opinión pública para disfrazar la mala gestión que tienen.

¿Cómo interpreta entonces que el Ejecutivo emplace al Senado para que adelante la votación del proyecto?

Sería bueno que los ministros Bellolio o Ossa agarraran el teléfono y llamaran a los jefes de comités de la UDI y de RN y les pidan que den el acuerdo para que lo podamos votar. Yo lo he dicho tanto en público como en privado: lo peor que puede hacer el Senado en este minuto es rehuir el debate del proyecto de la ley de indulto. Entonces, si el gobierno está tan interesado, bastaría que le pegue un telefonazo a sus senadores, porque los que se han opuesto a que esto se discuta en el Senado son los senadores de la UDI, RN y de Evópoli.

Hay que transparentar esta situación frente a la ciudadanía. No hay que tenerle miedo a discutir un tema que es sensible y que claramente polariza la opinión pública. Pero esto tenemos que discutirlo, nosotros tenemos que construir paz social y eso requiere esfuerzos y sacrificios de todos. Hay que reconocer que durante la Revuelta Social se persiguió a muchos jóvenes que fueron sujetos de persecución penal. Si no hubiera ocurrido el Estallido Social, probablemente jamás habrían pasado por el sistema penal.

Hemos visto lo que ha pasado con las personas que han sido llevados a juicios: la gran mayoría ha sido absuelta por los tribunales por falta de pruebas. Claramente no podemos seguir tapando el sol con un dedo y diciendo ‘no, este es un problema simplemente del sistema penal’. Tenemos que hacernos cargo de dar una salida a un problema que tiene componentes políticos, así como también tiene problemas que tienen que ver con la persecución penal.

¿Cree que esto pueda abrir un flanco en la candidatura de Yasna Provoste, considerando lo impopular que podría ser una medida como esta después de los hechos de violencia registrados este 18O?

No creo que esto vaya a abrir un flanco en la candidatura de Yasna Provoste. El mensaje que entregó Yasna el lunes fue bastante categórico y lo dijo con toda claridad: aquí se condenan los hechos de violencia. Nosotros no estamos legitimando la violencia, venga de donde venga, como una forma de cambiar la sociedad. Y aquellas personas que cometieron delitos, tienen que responder ante los tribunales de justicia.

En eso el discurso que ha dado nuestra candidata presidencial, a mi juicio, es la línea correcta. No debiera ser un tema que defina la votación de los chilenos y chilenas.

“Es hora de que los chilenos sepan cómo votan sus parlamentarios, que sepan quiénes están del lado de la impunidad y quiénes están del lado del respeto a la ley”, dijo el ministro Bellolio…

Es que nosotros vemos a un gobierno absolutamente desesperado que perdió el control de lo que está pasando. No solamente hoy, sino que hace mucho rato que estamos ante un gobierno que perdió el timón y que está dando manotazos de ahogado.

Para nadie es un misterio que el candidato de La Moneda se terminó de desfondar en las encuestas: Sebastián Sichel hoy día no logra convencer ni siquiera a la propia derecha. Entonces, claramente el gobierno está tratando de armar alguna agenda que pueda darle algo de oxígeno a Sichel, una candidatura que ya prácticamente no tiene posibilidad alguna de pasar a segunda vuelta.

Luego de ser aprobado en las comisiones de Seguridad y de Constitución, el proyecto pasó a Sala, pero luego volvió a la comisión de Constitución. ¿Por qué?

Lo que ocurre es que originalmente este proyecto se votó en general y la Sala acordó que la comisión lo discutiera en particular. Pero nosotros, como Comisión de Constitución, lo que señalamos era que no tenía mucho sentido que la Comisión de Constitución empezara a mejorar el proyecto si es que no iban a estar los votos en la Sala. Entonces esa fue la razón: una vez que la Sala lo apruebe, ahí como comisión entraremos al detalle del proyecto porque yo lo he dicho: el proyecto tiene muy mala factura técnica, claramente tiene deficiencias, pero eso no puede ser argumento para evitar el debate. El proyecto hay que mejorarlo porque no puede ser una puerta para que delincuentes comunes obtengan el beneficio. Todos tenemos coincidencias en ese punto. Entonces volvió a Sala y está esperando tabla.

Entonces yo quiero emplazar al ministro Ossa y al ministro Bellolio a que tomen el teléfono, llamen a los senadores de la UDI, de RN y Evópoli y les digan que den el acuerdo para que esto se pueda votar a la brevedad en el Senado, porque parece ser que, además, el gobierno no tiene información de lo que están haciendo sus parlamentarios porque debieran saber que el proyecto no se ha votado en Sala y no se puede votar producto de la oposición que dan los comités de la UDI, RN y Evópoli a colocarlo en tabla.

“El proyecto tiene muy mala factura técnica, claramente tiene deficiencias, pero eso no puede ser argumento para evitar el debate.”

¿Y están los votos para que sea aprobado en Sala?

En esto uno no podría anticipar lo que va a ocurrir, porque el proyecto tiene dos quórums distintos. Por un lado, tiene un quórum de 22 senadores que probablemente van a estar para aprobarlo, y tiene además un quórum de Ley Orgánica dado que el proyecto otorga una nueva atribución a los tribunales de justicia. Eso requiere 25 votos que la oposición no tiene.

¿Y el quórum que requiere 22 votos a qué se refiere?

El proyecto tiene dos grandes temas. Establece qué delitos pueden ser indultables o amnistiables, lo cual es el grueso del proyecto, pero la norma del quórum es el corazón del proyecto porque no es un indulto o amnistía de pleno derecho, es decir, no es una amnistía que dictada la ley, todas las personas que se encuentran en esa situación pueden beneficiarse, sino que tiene que ser declarada por un tribunal y esa atribución no la tienen hoy los jueces. Si se aprueba el proyecto vamos a tener la norma, pero no va a haber quien declare el indulto, que es la norma de quórum más alto. Ahí vamos a tener un problema porque el corazón del proyecto no va a estar.

¿Y cómo han sido las tratativas para superar esto?

Las tratativas han sido sumamente complejas porque los senadores de derecha que son más abiertos a conversaciones o que son más moderados, están muy cerrados en poder avanzar en este proyecto de ley. No hemos logrado generar un acuerdo.

Y de no lograr un acuerdo para que se aprueben ambos quórums…

Si se llega a aprobar la norma, pero no qué organismo la otorga, al final del día vamos a tener un bonito proyecto de ley que establece un indulto o una amnistía, pero que en la práctica no se puede aplicar.

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