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Política

12 de mayo de 2022

El dolor de cabeza de las fuerzas oficialistas ante Plebiscito: quién pone las lucas y cómo se enfrenta una victoria del Rechazo

Bancada trasnversal por el apruebo para el plebiscito de salida

Los contactos entre Apruebo Dignidad y el Socialismo Democrático para definir la campaña por el Apruebo en el referéndum del 04 de Septiembre, han sido cautelosos debido a diferencias tácticas sobre el inicio de la ofensiva, y por la incertidumbre del financiamiento de la arremetida a favor del Apruebo. Un tema recurrente en los diálogos informales del sector apuntan a la reconocida estructura del Partido Socialista donde, sin embargo, advierten que no habrá creatividad ante la normativa sobre financiamiento electoral.

Por Emmanuel Ganora y Joaquín Abud

“Apruebo Nueva Constitución”. Esa fue la consigna estampada en un lienzo que desplegaron un grupo de diputados oficialistas para anunciar la conformación de una bancada transversal para respaldar la propuesta de nueva Constitución en el Plebiscito de Salida del próximo 4 de septiembre. En la performance participaron, principalmente, legisladores de los partidos de Apruebo Dignidad, mientras que del llamado Socialismo Democrático, sólo se sumaron dos diputados, ambos socialistas: Marcos Ilabaca y Jaime Naranjo.

Una escena que no contó con la presencia del resto de las colectividades del Socialismo Democrático, como el Partido Por la Democracia, el Partido Radical y el Partido Liberal. La escasa presencia de la centro izquierda oficialista, en todo caso, no es casualidad; han asegurado que harán campaña por el Apruebo sólo cuando la Convención concluya su trabajo.

Esto, a objeto de evitar la entrega de lo que califican como un “cheque en blanco” a un órgano constituyente que llega a su recta final con cuestionamientos de la clase política en general, cargando con inquietantes índices de popularidad cargados al Rechazo, según registran diversos sondeos de opinión.

La diferencia de criterios entre las dos coaliciones que sustentan la base de apoyo del gobierno está a la vista y ya se arrastra desde hace semanas. Aún es recordada en los círculos oficialistas cuando el 14 de Abril, la presidenta de Revolución Democrática, Margarita Portuguez, convocó a las colectividades de gobierno a una reunión telemática para trazar los primeros lineamientos para la campaña por el Apruebo ante el Plebiscito de Salida.

Sin embargo, hubo una ausencia más que notoria: no asistió ningún representante de los partidos del Socialismo Democrático. O casi nadie: a la cita por Zoom ingresó por unos minutos el secretario general del PPD, José Toro, quien abandonó el encuentro al darse cuenta que era el único dirigente del bloque presente en la reunión.

Desde entonces, los contactos entre ambas coaliciones -aseguran fuentes del oficialismo- fueron prácticamente nulos hasta el pasado 05 de Mayo. Sólo entonces llegaron los dirigentes del PS, PPD, PR y PL a encontrarse con las cúpulas de Apruebo Dignidad para afinar la estrategia de cara al referéndum ratificatorio de la nueva Constitución. Fue ahí que en el estado mayor oficialista se sinceraron las divergencias tácticas: los partidos del Socialismo Democrático le hicieron ver a Apruebo Dignidad de que ellos se sumarían a la campaña por el Apruebo sólo «con el borrador en mano”.

Fue en este contexto que en el hito comunicacional de los diputados oficialistas a favor del Apruebo realizado este miércoles 11 de Mayo en la Cámara, intervino el diputado y jefe de bancada socialista, Marcos Ilabaca, con una suerte de declaración de principios: «los socialistas vamos a estar en cada uno de los territorios de nuestro país, trabajando codo a codo con las fuerzas progresistas con este cambio tan necesario, porque la lucha que dio la población el 18 de Octubre hace ya dos años, hoy se ve culminada con el trabajo de la Convención Constitucional”.

De todas formas, el fervor del diputado Ilabaca tiene una limitación que en privado reconocen dirigentes partidarios de las dos coaliciones de gobierno: ¿de dónde provendrán esos codiciados recursos para financiar la campaña por el Apruebo y la estructura para sostenerla?

Todos los ojos puestos en el PS de cara al plebiscito

En este sentido, tanto desde Apruebo Dignidad como desde el Socialismo Democrático ponen su mirada en lo que coinciden es el partido con las mejores espaldas financieras para sustentar una campaña que, coinciden las fuentes, puede ser una disputa de voto a voto: el Partido Socialista.

Es de consenso entre la dirigencia oficialista que la colectividad con mayor fortaleza financiera son los socialistas, quienes cohabitan en el gobierno con partidos de reciente formación -Frente Amplio y Partido Liberal-, otros con una evidente merma en su tamaño e influencia con el paso de los años -PPD y PR- y un partido que no se caracteriza precisamente por descollar ante el capital: el Partido Comunista.

En el resto del oficialismo ya tienen en la mira al PS como el partido con las mejores arcas financieras para sustentar el despliegue de la campaña del apruebo.

Por lo mismo, en las fuentes oficialistas recuerdan que en el pasado reciente el PS recibió cuantiosos recursos por parte del Fisco por bienes confiscados durante la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet. Con ello, el partido ha invertido en diversos instrumentos financieros para resguardar y hacer rendir esos activos.

Ante esta situación es que, con cierto dejo de pesar, interpretan la distancia con que la dirigencia socialista se ha tomado hasta ahora la preparación de la campaña por el Apruebo: el PS quiere hacer valer su peso específico en el oficialismo con una “máquina” que el resto de los partidos carecen.

En los cálculos de los círculos oficialistas acusan que los socialistas están “subiendo el precio” de su ingreso al área chica de la campaña. “Básicamente acumulan intereses de lo que pueda aportar el PS cuando articulemos la campaña”, comenta un alto dirigente oficialista fuera de micrófono.

Una lectura que, sin embargo, los socialistas replican con argumentos que están a la mano. “¿Y qué quieren? ¿Que nos mandemos un ‘Karina Oliva’”?, replican desde la directiva socialista ante la idea de que el PS se pongan con recursos que sostengan la ofensiva oficialista ante el Plebiscito. Un ejemplo a la mano con el caso de la ex candidata a senadora de Comunes, recientemente cuestionada -además de los abultados pagos a asesores, según advirtió el Servicio Electoral, causa abierta en el Ministerio Público mediante- por apoyar con material publicitario a otros candidatos parlamentarios de Apruebo Dignidad.

“Legalmente no podemos apoyar a otros partidos”, agregan en la mesa socialista, enfatizando que harán una campaña por el Apruebo -franja televisiva, propaganda impresa, despliegue territorial-, pero sólo a nombre del PS.

En este sentido, los socialistas recuerdan algunos hitos que refuerzan el celo ante la norma y la arremetida intramuros del socialismo: también hay ciertas cuentas pendientes. En la dirigencia PS aseguran que para el Plebiscito de Entrada de Octubre del 2020, intentaron optimizar esfuerzos con el Frente Amplio, iniciativa que no tuvo eco. Fue así que terminaron haciendo campaña en la pasada franja por el Apruebo, sólo en compañía con el PPD y el PR.

Junto a la anterior negativa, en el PS también aseveran que recibieron cuestionamientos por los voceros socialistas que aparecieron en pantalla en esos días donde la idea del cambio constitucional gozaba de mejor salud. Esta versión indica que desde el FA acusaban que no era lo apropiado poner a rostros “tradicionales” hablando sobre un nuevo país que por entonces comenzaba a construirse a partir del Estallido Social del 18O.

¿Quiénes eran esos portavoces del socialismo para marcar Apruebo en el primer Plebiscito? Entre otros, el entonces presidente del PR, Carlos Maldonado, su par del PPD, Heraldo Muñoz, el propio presidente del PS, Álvaro Elizalde, además de la senadora socialista Isabel Allende.

“Y ahora quieren que les financiemos la campaña. Son bien audaces estos cabros”, añaden con desenfado, subrayando que no habrá creatividad ante la normativa vigente sobre financiamiento electoral, especialmente en una colectividad que, además, se encuentra en un proceso de elecciones internas que comenzará este domingo 15 de Mayo.

A las prevenciones legales, además se suma la línea argumental del PS de comenzar la disputa por el Apruebo ante el Plebiscito de Salida sólo una vez de que el órgano constituyente haya puesto el punto final a la propuesta de nueva Constitución.

Esto, debido a las reservas que tienen los socialistas -extensivas al resto del Socialismo Democrático- con lo emanado desde la Convención, especialmente con la pérdida de atribuciones que tendrá el Senado -futura Cámara de las Regiones-, institución donde el PS tiene la bancada parlamentaria más numerosa del oficialismo -cuatro senadores- y que es presidida justamente por el timonel saliente de partido, Álvaro Elizalde.

Una Tercera Vía al mando del Congreso

Pese a que las fuerzas oficialistas ya han confirmado su postura favorable al Apruebo en el Plebiscito de Salida, también están conscientes de lo factible que es una victoria del Rechazo, con todas las implicancias políticas que ello traería consigo para el progresismo y, particularmente, para la línea de flotación del gobierno de Gabriel Boric.

En las bancadas oficialistas ya analizan opciones para continuar con el camino constitucional en caso de ganar el rechazo. La alternativa que suena con mayor fuerza, apunta a que el actual Congreso sea el encargado.

En esa línea, desde el oficialismo apuntan a que si fracasa el Apruebo en el Plebiscito del 04 de septiembre, el proceso constituyente debe continuar bajo un diseño que, desde luego, ni los partidos ni el Ejecutivo tienen definido, reconocen las fuentes a este medio.

Así, en las bancadas oficialistas ya analizan opciones para continuar con el camino constitucional. Y la alternativa que se mantiene con mayor fuerza, apunta a que el actual Congreso sea la institución que abra y conduzca un nuevo camino hacia una nueva Carta Fundamental.

Algo que va en línea con los expresado el miércoles 11 de Mayo por el presidente de la Cámara, Raúl Soto (PPD), quien afirmó tras una cita con la mesa de la Convención -María Elisa Quinteros y Gaspar Domínguez- que «nuestro rol es garantizar que, cualquiera sea el resultado, nuestro país tenga una salida institucional que permita viabilizar una salida a una crisis social, que es muy profunda y que tuvimos hace dos años”.

Desde el entorno del presidente de la Cámara, en tanto, aseguran que hasta el momento no han habido reuniones formales para analizar opciones en caso de que pierda el Apruebo. Sin embargo, las conversaciones de pasillo son frecuentes en las jornadas legislativas.

En aquellos diálogos, aseguran las fuentes, proyectan este escenario reforzando el apoyo que el Congreso ha brindado mediante el soporte técnico a la Convención. También pesa el hecho de que la composición de fuerzas al interior de la corporación -aseguran- es más diversa que el Parlamento pasado, por ende, más representativa de las distintas visiones y sensibilidades existentes en el país.

El diagnóstico en lo que podríamos conceptualizar como el “camarín” de Socialismo Democrático, tiene dos prevenciones subrayadas por las fuentes consultadas por este medio: ya no hay margen para convocar a una nueva Convención, una línea de crédito que se agotó por los desaguisados comunicacionales y la radicalización de ciertas propuestas que terminó por ahuyentar el apoyo de sectores que, incluso, estuvieron en principio a favor del reemplazar la Constitución vigente.

Pese al descrédito con que la Convención llega a su etapa final, desde Socialismo Democrático reconocen que, sin embargo, un proceso dirigido por el Parlamento debe tener algún componente de incidencia ciudadana. Pero para ello, dudan del apoyo que pueda brindar Chile Vamos ante un diseño de esas características.

Con todo, con un Rechazo victorioso y los presidentes de ambas cámaras pertenecientes al Socialismo Democrático, Raúl Soto (PPD) y Álvaro Elizalde (PS), teniendo un rol protagónico en una nueva -e incierta- vía constitucional, las fuentes del sector visualizan un insospechado escenario político para el gobierno, bajo ese escenario superado por las circunstancias de la historia, y el surgimiento de las contradicciones orgánicas en el seno de Apruebo Dignidad debido a que el capital político de la ex Concertación se verá reforzado en detrimento del FA y el PC, proyectan en las fuerzas del oficialismo.

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