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16 de junio de 2022

Papitos corazón y cultura mamona: Las razones por las que el Día del Padre no prende tanto como el Día de la Madre

Un padre lleva de la mano a dos niños mientras se aleja de la cámara Agencia Uno

Con una alta tasa de ausentismo, un rol históricamente frío y la falta de imagen cercana, la figura paterna no es tan cercana para los chilenos como las madres. Sin embargo, para los expertos hay otros factores que explican por qué el Día del Padre no prende tanto en Chile y en Latinoamérica.

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Este domingo 19 de junio es el Día del Padre. Probablemente a más de uno se le ha pasado colado. Todavía queda la oportunidad de gastar un poco y darle un regalito: un desayuno, un libro, una herramienta o un viaje. Pero no te sientas culpable: no eres la primera persona a la que se le olvida esta celebración.

A diferencia del Día de la Madre, el de los papás históricamente ha tenido menos relevancia. Sea porque son figuras menos presentes en la familia o porque se les reconoce menos, el Día del Padre no suele ser un acontecimiento para todas las familias chilenas. 

De hecho, de acuerdo a los propios estudios de marketing, a nivel mundial se suele gastar hasta un tercio menos en este día, comparado con la celebración de las figuras maternas. Incluso, de acuerdo a los expertos, históricamente la figura del papá ha sido ausente y lejana, lo que contribuiría a que veamos el Día del Padre como un día más.

¿Por qué el Día del Padre no prende tanto? ¿Es un tema cultural? En The Clinic quisimos explorar distintas miradas, desde el ámbito social a la visión económica, para entender este fenómeno.

Una mirada histórica

Si hay algo en lo que los expertos están de acuerdo, es en la mirada latinoamericana que existe en torno a las figuras materna y paterna. Esto, considerando la influencia que tuvo en la zona la religión tras la colonización española. 

En palabras de Elisa Fernández, académica del Departamento de Ciencias Históricas de la Universidad de Chile, la “idea de que la madre es el centro de la familia es muy propia de lo latino”. Esto, ya que el conformar una familia sería, en sus palabras, parte de la conformación de una nación. “¿Qué es una nación? Crear familias, que hayan familias que compongan esta ciudad”, explica la doctora en Historia.

Asimismo, existiría una fuerte influencia religiosa en nuestra visión de las figuras maternas y paternas. De acuerdo con el sociólogo y académico de la Universidad Central, Rafael Catalán, en Latinoamérica existe una fuerte cultura marianista. Es decir, “la construcción de la mujer se ha hecho con una concepción judeocristiana, como la figura de la Virgen María”.

De esta manera, existe una cultura en la región de “visibilizar el trabajo de la madre, que siempre es un trabajo desinteresado, de cuidado y de construcción de la familia”, según explica Catalán. Esto tiene impacto directo en las figuras paternas, puesto que su visibilidad sería menor. 

Una mujer lleva a su hijo en un triciclo guiado calle arriba.
En Chile existe una cultura de visibilizar el trabajo de la madre, que siempre es un desinteresado y de cuidado. Esto tiene impacto directo en las figuras paternas, y por ende explica por qué el Día del Padre no prende. // AGENCIA UNO

“La mayoría de los hogares son los que tienen el padre ausente. Alrededor de un 30% de las familias están conformadas con un padre ausente, eso también tiene concordancia con Latinoamérica. Entonces, por así decirlo, los papás no tienen la mejor publicidad para que su día sea algo relevante”, remata el sociólogo.

Elisa Fernández respalda esta idea, y explica que existe un tema de los roles de “padre proveedor” y “madre cuidadora”. El primero debe cumplir con su obligación de proteger y alimentar a su familia, mientras que la mujer “cumplía con todas estas características de la Virgen María, entonces era como una mujer especial… aunque fuera como el forro”.

Así, este tema está relacionado directamente con nuestra estructura social, que determina lo que “es ser mujer, madre y esposa dentro de una sociedad, y el ser padre y hombre”.

Una sociedad “mamona”, pero no por opción

Una de las principales críticas que se le hace al chileno es que es “mamón”. Sin embargo, el estar muy apegados a la figura de la madre no sería tanto una opción, sino que una estructura social. Así, podemos decir que el Día del Padre no prende porque como sociedad lo vemos como “menos relevante”.

De acuerdo con Rafael Catalán, esto está directamente asociado a cómo se conforma la estructura familiar chilena. El padre proveedor ha tenido un rol foráneo en la familia, mientras que la mujer se ha preocupado de mantener al núcleo unido.

“La maternidad es una maternidad sobrecargada. Hay madres que llevan esa labor, que es 24/7, con dificultades de diverso tipo y en soledad”, agrega la publicista y doctora en sociología, Mónica Humeres.

La también académica de la Escuela de Publicidad UDP explica un poco la importancia del Día de la Madre en nuestra sociedad. “Opera como una cierta expiación o una cierta reparación de las culpas que sentimos como sociedad por ese trabajo que está sobrecargado”, explica.

Y remata señalando que “la maternidad se da por garantizada. Una buena madre es tan solo una madre. En cambio, un buen padre es mucho más reconocido cotidianamente cuando lo hace bien”. 

Esa idea es respaldada por Elisa Fernández, quien asegura que, “en una familia normal, el Día del Padre es como otro día más”. Esto, a diferencia de lo que ocurre con las mamás. “Tiene que ver con la cultura de entender que la madre es el pilar de la familia, que sin ella no hay nada. Entonces la única instancia en que la familia puede agradecerle a esa madre es en su día”, explica. Y cuestiona “¿qué dejaría de hacer él en su día?”.

Para Gregorio Fernández, publicista especializado en Marketing Integral y subdirector de la carrera de Publicidad UC, el resumen de la situación es simple: “Los papás nunca vamos a ser tan queridos y reconocidos socialmente como las mamás”.

El efecto de los “papitos corazón”

Uno de los chistes más recurrentes que se dan estos días es el de regalarle a los papás “una demanda de pensión de alimentos”. Y, aunque solemos reírnos, la verdad es que es un reflejo de las figuras paternas del país.

Al ver la situación a nivel nacional, de acuerdo a las cifras de la Corporación de Asistencia Judicial (CAJ), de cada 10 deudores de la pensión de alimentos, nueve son hombres y sólo una es mujer. Según los datos del Ministerio de Justicia, a 2020 el 84% de los hombres demandados por causas de manutención no paga el monto fijado por los tribunales.

Así, la ausencia de los padres en la vida de sus hijos es también un factor para explicar por qué el Día del Padre no prende en Chile.

En palabras de Gregorio Fernández, esto está directamente relacionado a cómo se han conformado históricamente las familias en Chile. “Cuántas madres han sacado a sus hijos adelante y son familias con padres ausentes o con padres progenitores, pero no necesariamente padres en su rol”, cuestiona el experto.

“Más allá de los papitos corazón, incluso los padres que han estado presentes en la vida de sus hijos, lo han estado muchas veces de modo distante”, suma a la discusión Mónica Humeres. Y aclara que “eso no quiere decir que todos los padres sean así, hay padres excelentes, pero hemos estado más acostumbrados a paternidades más lejanas”.

Si damos una mirada general, hay un gran problema en materia de ausentismo paterno. De acuerdo a los datos de la Encuesta Familia Recurso de la Sociedad, realizada por la Universidad Católica, este fenómeno varía entre un 23% y un 35%, de acuerdo a los ingresos de los hogares. Es más, un 37% de los padres nunca o casi nunca visita a sus hijos.

Un padre lleva en sus hombros a su hijo, mientras ambos miran el Palacio de La Moneda
El ausentismo paterno llega a tal punto que, de acuerdo a la encuesta Casen 2017, un 31,1% de los hogares corresponde a estructuras monoparentales con jefatura femenina. Así, no sorprende que el Día del Padre no prenda tanto como el de la Madre. // AGENCIA UNO

Incluso, se ha llegado a denominar a muchos padres como “hombres cero”, por dedicar cero horas al cuidado del hogar y de sus hijos. En cifras, un 38% de los hombres encuestados destinó cero horas semanales a cumplir con tareas domésticas, un 57% cero horas al cuidado de niños y niñas, e incluso el 71% hizo lo propio con el apoyo escolar.

Estos datos se dieron a conocer en el estudio «Radiografía al hombre cero«, realizado por el Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales, ONU Mujeres y el Ministerio de la Mujer, y son una muestra del rol de los padres dentro del hogar.

La deuda comunicacional y publicitaria

Ahora bien, los expertos tampoco ponen todo el peso de que el Día del Padre no prenda en los propios papás. También hacen un mea culpa desde la visión publicitaria y comunicacional de las empresas sobre su rol de configurar la figura paterna.

Según pone sobre la mesa Mónica Humeres, “los padres están más alejados de la vida emocional de sus hijos y, como sabemos, la publicidad opera en el plano de las emociones”. Así, sería mucho más fácil conectar “con esa gratificación hacia las madres que, en general, han estado mucho más presentes en nuestra cultura”.

Gregorio Fernández suma que la figura materna tiene un fuerte componente emotivo. “Es potente, por ejemplo, cuando agreden a una madre. Con una noticia así saltamos todos. El garabato más significativo es sacarle la madre a alguien. El Día de la Madre va mucho más allá, está metido en nuestra cultura de manera profunda. Nadie lo mira como una fecha comercial”.

Además, explicita que, “desde el Día del Padre y el Día de la Madre hasta la Pascua de los conejos, son fechas que se llaman del comercio”. Es decir, son fechas creadas por las tiendas para aumentar sus ventas. Aunque asegura sobre el Día del Padre que, “si el comercio no lo recordara, nadie se acordaría de qué fecha es”.

Si miramos los datos, podemos decir que el publicista tiene razón. De acuerdo a la Federación Nacional de Comercio Minorista (NFR), instalada en Estados Unidos, las personas gastarán hasta 172 dólares (cerca de $148 mil) en el regalo del Día del Padre. Es decir, un 30% menos de lo que se gastó, en promedio, para el Día de la Madre, que fue un monto cercano a los 245 dólares (unos $212 mil).

Gregorio Fernández, de todas maneras, hace el punto sobre que “si usted no saluda a su padre o a su madre en su día igual queda mal, así que socialmente a la gente le importa. Ya se incorporaron a nuestro ideario colectivo, a nuestra manera de pensar”.

Un padre tiene a sus hijos en brazos, mientras miran a través de una reja de protección a un niño jugar con una pelota.
Para los expertos, en una familia estándar este día es como otro día más. Es decir, el Día del Padre no prende porque no se entiende como un quiebre en la rutina para las familias. // AGENCIA UNO

Los relatos que cambian la sociedad

Flavia Cardoso es académica de la Facultad de Economía y Negocios UDD. Además, tiene un PhD en Marketing y Cultura de Consumo de la Universidad de París. Es decir, es experta en entender por qué la gente consume lo que consume.

Para Cardoso, existe una enorme deuda desde las marcas con la figura paterna en nuestro país. “Los padres han tenido mucha menos visibilidad en la publicidad que las madres”, explica.

¿Por qué esto es esencial en la conformación social de la figura paterna? La experta en Cultura de Consumo asegura que “la comunicación publicitaria es, alguna manera, performativa. Quiere decir que, de tanto verlo, lo aceptamos como norma”.

Así, la forma en que se representa al padre en la publicidad es también una traba para que “prenda” el Día del Padre. Otro punto que expone Cardoso es la conformación de roles a través de la publicidad y cómo puede apoyar el cambio de paradigma en Chile.

De esta manera, si ponemos “en la publicidad a los papás contribuyendo en la familia, podemos estar contribuyendo a un cambio social”. Esto, porque como personas nos identificamos con las marcas que tienen “valores parecidos a los míos”.

A esto, Rafael Catalán agrega la importancia de sumar dentro de la publicidad los distintos tipos de paternidad para darles espacio dentro de la sociedad. “Yo creo que el marketing pierde ahí una oportunidad respecto a la diversidad de las masculinidades que hoy se están visibilizando en el país”.

Cardoso también señala que “los retailers pueden estimular el reconocimiento al rol de los papás en la sociedad mostrando comportamientos de papás contribuyendo a la familia”. Es decir, se le da espacio a esas actividades que se debieran reconocer desde el rol de los padres.

También reconoce que la deuda de los estereotipos no es sólo con los padres y explica que hay también una falta de inversión desde el mundo publicitario para entenderlos. “Lo que falta es entender cuál es el rol del papá de hoy”, remata la experta.

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