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19 de Agosto de 2022

Daniel Mansuy, cientista político: “Gane el Apruebo o el Rechazo, Boric va a tener que traicionarse a sí mismo”

Intelectual agudo, Daniel Mansuy es uno de los nombres que sobresalen en el mundo del análisis político del país. Sin militancia, pero inclinado a la derecha, este académico sostiene que pase lo que pase el 5 de septiembre, la clase política deberá jugar un rol preponderante para lograr acuerdos. ¿Su preocupación? Cuánta fuerza y legitimidad tendrá el Presidente Gabriel Boric para liderar el proceso.

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Por estos días, el mundo político se despliega para construir acuerdos de cara al plebiscito del 4 de septiembre próximo. Por estos mismos días, el mundo la ciencias políticas, saca cuentas, observa y procesa los movimientos en curso.

Daniel Mansuy, académico de la Universidad de los Andes e investigador asociado al Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), habita ahí: en el universo de la racionalidad y las ideas.

Pero Mansuy, que es máster en Filosofía Política y uno de los columnistas más influyentes del país, no mira la realidad con desapego. Por el contrario. Está preocupado por el momento político que vive el país y cree que gane quien gane –el Apruebo o el Rechazo- la clase política deberá jugar un rol definitivo en la etapa que viene.

-Pensando en el despertar del 5 de septiembre, ¿qué te preocupa?

-Si gana el Rechazo me preocupa muy hondamente la institución de la Presidencia de la República y también la persona de Gabriel Boric. 

-¿Te provoca temor que se instale un vacío?

-Más que nada, me preocupa muchísimo el escenario que se pueda abrir… Fundamentalmente, con qué fuerzas, con qué liderazgo, el Presidente Boric podrá articular lo que viene.

-¿Y qué piensas que viene?

-Veo el riesgo de que ese 4 ó 5 de septiembre sea para Gabriel Boric lo que para Sebastián Piñera fue el 12 de noviembre del 2019… Esa noche en que Piñera habló al país y le pasó la pelota a los parlamentarios en una clara renuncia a su iniciativa política.

Veo el riesgo de que ese 4 ó 5 de septiembre sea para Gabriel Boric lo que para Sebastián Piñera fue el 12 de noviembre del 2019… Esa noche en que Piñera habló al país y le pasó la pelota a los parlamentarios en una clara renuncia a su iniciativa política.”.

-¿Por qué crees que se podría repetir ese escenario?

-Porque el Presidente Boric ha puesto todas sus fichas en el Apruebo. Puedo entenderlo en algún sentido, pero con ese despliegue, ha dejado muy expuesta a la institución de la Presidencia de la República. De ahí la inquietud de qué pasa en caso de que gane el Rechazo. ¿Qué papel va a jugar? ¿Qué fuerza va a tener para tomar la iniciativa? ¿Con quiénes va a seguir gobernando? Eso es lo que más me preocupa…

-O sea, ¿te preocupa la fragilidad en la que puede quedar el Estado de Chile, más allá de su gobierno?  

-Así es. Y eso es porque el jefe del Estado de Chile puso todas sus fichas en un número de la ruleta que es cada vez menos probable que gane. En ese sentido, me parece extraordinariamente temerario lo que hizo Boric. Expone a la institución de la Presidencia de la República a un resultado plebiscitario muy incierto. 

-Las cartas ya están echadas. Pase lo que pase, el mundo político ya está pavimentado algo. ¿Qué es lo que debiera venir? 

-A mi juicio, tiene que darse un acuerdo que sea la continuación natural del Pacto por la Paz que se firmó el 15 de noviembre del 2019. Las fuerzas políticas tendrán que ponerse de acuerdo en un plazo breve, porque esto tampoco resiste mucho tiempo. El gran objetivo del mundo político es ver cómo seguimos con un proceso constituyente que los chilenos ratificaron en el plebiscito de entrada. Y para eso necesitamos liderazgos políticos sólidos, articulados y también necesitamos un Presidente con cierta autoridad para poder dirigir este proceso.

-¿Y qué significa eso?

-Que no esté enamorado de sus propias ideas, porque no las va a poder imponer tampoco. El que pierde nunca pone las reglas…

-¿Y quién va a poner las reglas si es que gana el Rechazo? 

-Hoy es imposible predecirlo, pero muy probablemente nadie en particular va a poder poner sus reglas. Tendrán que sentarse en una mesa el presidente del Senado, el presidente de la Cámara de Diputados, los presidentes de los partidos y los actores políticos más relevantes del país. Lo que es claro es que vamos a entrar a un período de negociación política que -espero- sea de alto nivel.

-¿Y si gana el Apruebo? ¿Es menos incierto el camino?

Estoy muy preocupado por el país gane el Apruebo o el Rechazo. Me parece que en cualquier caso, el 5 de septiembre vamos a estar en problemas porque el camino que escogimos para canalizar la crisis social, fracasó. Y, en lo esencial, fracasó porque nos polarizó. Enredó más las cosas y nos dejó una situación muy, muy, difícil. Por lo tanto, gane el Apruebo o el Rechazo, será súper arduo reconstituir la legitimidad política para ver cómo seguimos para adelante. Insisto: vamos  a requerir el talento de nuestros mejores políticos. No va a ser fácil.

Estoy muy preocupado por el país gane el Apruebo o el Rechazo. Me parece que en cualquier caso, el 5 de septiembre vamos a estar en problemas porque el camino que escogimos para canalizar la crisis social, fracasó. Y, en lo esencial, fracasó porque nos polarizó. Enredó más las cosas y nos dejó una situación muy, muy, difícil”.

-Concretamente, ¿qué caminos se abren con una u otra alternativa?

-En el caso que gane el Rechazo, será complejo porque hay que darle continuidad al proceso y ponerse de acuerdo para ver cómo seguimos. Y si gana el Apruebo porque vamos a tener una Constitución que no equivale a un verdadero pacto constitucional porque habrá un mitad del país que no se siente parte. Y ninguna Constitución es viable con la mitad en contra. Los procesos constitucionales en el mundo son del 75% para arriba.

LA DERECHA SILENCIOSA

-Cualquier acuerdo requiere la firma de la derecha. Se la ve muy silenciosa por estos días. ¿Cómo habría que leerlo?

-La derecha le ha dejado más espacio a la centro izquierda porque, claramente, el hecho político más llamativo desde 1988 hasta ahora, es que una parte muy relevante de lo que fue la Concertación se haya movido de bando. Ellos van a decir que no se han movido de bando, pero están votando con la derecha, cuestión que no habían hecho nunca. Es un dato importante. La derecha lo captó y prefirió ponerse en un segundo plano, dando por muerta la Constitución del 80 y aprobando estos quórums.

-¿Y qué explicaría ese cambio de actitud?

-Es una sensación que recorre a la derecha desde el 18 de octubre del 2019 hasta hoy… La derecha fue apaleada política, social y electoralmente. Y lo fue de un modo brutal… Probablemente, la gente que no es de ese sector, no lo puede entender siquiera.

-¿En qué se nota?

-…O sea, el pánico que cunde en la derecha cuando una encuesta muestra un leve repunte del Apruebo, es brutal. Es que el 18 de octubre fue durísimo para ellos. Entregar la Constitución fue durísimo también. El plebiscito de entrada, la elección de los constituyentes, todo eso fue un batatazo terrible… Quedó como un animal golpeado.

El pánico que cunde en la derecha cuando una encuesta muestra un leve repunte del Apruebo, es brutal. Es que el 18 de octubre fue durísimo para ellos. Entregar la Constitución fue durísimo también. El plebiscito de entrada, la elección de los constituyentes, todo eso fue un batatazo terrible… Quedó como un animal golpeado”.

-Pero se recuperó en la elección parlamentaria y la cantidad de escaños que logró en el Congreso…

-Sí, pero viene de unos años electorales inéditos en la historia de la derecha. Entonces, parte importante de lo que le pasa, de la decisión de estar en segundo plano, tiene que ver precisamente con que fue muy, muy apaleada. Y si me apuras, todavía la derecha está incrédula de que pueda ganar el Rechazo.

-¿Aunque lo estén mostrando todas las encuestas?

-Sí. Le cuesta creer que pueda a ganar el Rechazo. Por eso siente que cualquier paso en falso que dé, arriesga sus posibilidades en el plebiscito.

-¿Por eso se muestra poco?

-Claro, pero también porque hay una visión táctica. Como te decía, el hecho político más significativo es que hay sectores de la centro izquierda que están votando Rechazo. Por tanto, que la derecha haga o no campaña, no suma nada.  La gente de derecha va a votar Rechazo pase lo que pase. Mi pregunta es qué efectos tiene eso para el futuro. Y eso sí me preocupa. Se entiende el rol de la sociedad civil en la campaña, pero no se puede delegar enteramente. El 5 de septiembre se va a requerir mucha política, gane quien gane.

Parte importante de lo que le pasa, de la decisión de estar en segundo plano, tiene que ver precisamente con que fue muy, muy apaleada. Y si me apuras, todavía la derecha está incrédula de que pueda ganar el Rechazo”.

EL GRAN ACTIVO

-¿Y cómo ves el rol que ha decidido cumplir el Presidente Boric? Da la impresión de que está jugando todos los roles: jefe de Estado, jefe de gobierno, jefe de coalición… ¿Eso podría desgastarlo?

-Ciertamente, Boric es el activo más grande que tiene el gobierno. De hecho, Boric es mucho más que su gobierno y es mucho más que el Frente Amplio. Incluso, me atrevería a decir que el gran activo que tiene hoy la izquierda chilena se llama Gabriel Boric. Eso lo obliga a jugar en todas las posiciones, pero eso lo desgasta, lo confunde y deja de ver el largo plazo. Sobre todo, deja de ver cuán importante fue su giro de la segunda vuelta.

-¿Su giro político?

– Su giro discursivo, su giro personal incluso.

-¿Dirías que fue convicción o sólo táctica? 

-Fue una táctica estratégica muy eficiente de ganar votos. Pero esto nos lleva al mismo problema que tuvo la Unidad Popular. Cuando la izquierda hace una autocrítica de lo que fue la UP, reconoce que el gran aprendizaje es que no se pueden hacer grandes transformaciones sin mayorías robustas. Esa es la gran conclusión. Trataron de transformarlo todo, pero tenían sólo un tercio.

-¿Entonces…?

-Bueno, para evitar que eso volviera a ocurrir, en Chile hay segunda vuelta. Pero si lo que haces sólo para ganar votos en segunda vuelta, y no es realmente asumido, integrado e incorporado a tu visión de país, volvemos al mismo problema. Estás tratando de impulsar grandes transformaciones, pero resulta que sacaste un 25% en primera vuelta. Es imposible impulsar grandes transformaciones desde ahí.

Boric es mucho más que su gobierno y es mucho más que el Frente Amplio. Incluso, me atrevería a decir que el gran activo que tiene hoy la izquierda chilena se llama Gabriel Boric. Eso lo obliga a jugar en todas las posiciones, pero eso lo desgasta, lo confunde y deja de ver el largo plazo”.

-Pero el gobierno tiene otra disyuntiva. La sociedad civil es un actor. No le pueden dar la espalda y, como dejó entrever Giorgio Jackson, tienen la obligación de hacer las cosas distintas…

-Sin duda. Pero ahí se enfrentan a una disyuntiva muy grande y la frase de Giorgio la retrata a la perfección: o sigues en la posición de crítica moral a la manera en como se hace política, como si fueras dirigente universitario, o asumes que la política es la política, y que tienes que ensuciarte las manos para impulsar esas grandes transformaciones. Lo más absurdo es que al mirar la política con esta distancia, esta generación se priva de los medios para impulsar las transformaciones que tanto anhela.

-¿Cómo así?

-Los grandes cambios no se pueden hacer sin política. Pero eso supone perder la inocencia. Supone estar dispuesto a dejar atrás el discurso adolescente. Básicamente, los obliga a convertirse en adultos y pagar costos.

-¿Encuentras que han infantilizado la política?  

-Claro. Al moralizar la política, la han infantilizado. Tienen problemas con el uso legítimo de la fuerza del Estado para proteger a los ciudadanos. ¿Cuántos problemas tuvieron para querellarse contra Héctor Llaitul? Un hombre que ha amenazado abiertamente y que su grupo comete actos terroristas todos los días. Pero ellos, desde una especie de evangelismo moral, les parecía que eran sólo ideas. Los ejemplos son muchos…

-¿En qué otras esferas se repite el problema?

-Está el tema de la migración y todo el discurso que ellos tuvieron. ¿Qué vemos? Que la crisis migratoria es uno de los principales problemas que tiene el país. Probablemente, sea de los más explosivos. Y te voy a decir más: si este gobierno no lo administra bien, el tema migratorio será caldo de cultivo para que surja una derecha mucho más radical que la de José Antonio Kast. Tienen que hacerse cargo de ese problema.

Al moralizar la política, la han infantilizado. Tienen problemas con el uso legítimo de la fuerza del Estado para proteger a los ciudadanos. ¿Cuántos problemas tuvieron para querellarse contra Héctor Llaitul? Un hombre que ha amenazado abiertamente y que su grupo comete actos terroristas todos los días. Pero ellos, desde una especie de evangelismo moral, les parecía que eran sólo ideas”.

BORIC Y SUS FUERZAS POLITICAS

-Dices que si gana el Rechazo, el Presidente Boric quedará fragilizado. ¿Dónde debe afirmarse para seguir gobernando? ¿En qué fuerzas políticas?

-Hay un cambio de gabinete que está llorando hace meses. Seguramente, vendrá después del plebiscito. Tanto Izkia Siches como Giorgio Jackson son ministros medios muertos caminando. Podrán estar en otros cargos, pero han perdido legitimidad para seguir.

-¿Eso implicaría abdicar del diseño original?

-Me parece que el diseño original de Boric murió hace rato. Es evidente que gane el Apruebo o el Rechazo, va a venir un cambio de gabinete. Tiene que dar una gran señal. Y la disyuntiva ahí es reforzar el equipo político que está dominado por sus cercanos generacionales, como Izkia Siches, Camila Vallejo y Giorgio Jackson, o mete en el corazón del equipo político al Partido Socialista.

-En el caso hipotético de que gane el Rechazo y deba terminar negociando con el PS, ¿no sería una doble derrota para Boric?,

-De todas maneras. Es una enorme derrota para su proyecto generacional, pero a veces hay que aceptar la derrota para poder sacar a su gobierno adelante. Yo no veo cómo, en caso de que gane el Rechazo, Boric pueda tener un gobierno medianamente exitoso si es que insiste en una base de apoyo extraordinariamente estrecha. Tiene que integrar más otros mundos. Ahora, ¿cómo cuadra el círculo para que el PC no se enoje? Es un problema que él va a tener el día 5 de septiembre. 

Hay un cambio de gabinete que está llorando hace meses. Seguramente, vendrá después del plebiscito. Tanto Izkia Siches como Giorgio Jackson son ministros medios muertos caminando. Podrán estar en otros cargos, pero han perdido legitimidad para seguir”.

-En esa encrucijada, ¿podría quedar solo el Presidente?

-Bueno, ahí está su disyuntiva. Entregarle las llaves a los socialistas, significa una pérdida para su generación… Haber hecho todo este recorrido desde el 2011 para terminar gobernando con los socialistas es duro, pero yo creo que no va a tener otra alternativa, salvo que se quiera radicalizar y gobernar sólo con el PC y el FA. Pero eso lo va a llevar a golpearse contra un muro. 

-En cualquier caso, ¿Boric tendrá que tomar ese sartén por el mando?

-Tal cual. Y tendrá que hacer algo que hacen todos los políticos cuando maduran: traicionarse a sí mismo. Como esta generación es un poco especial, le va a costar. Pero todo gran político se ha traicionado a sí mismo y varias veces. Entonces, gane el Apruebo o el Rechazo, el 5 de septiembre Gabriel Boric va a tener que traicionarse a sí mismo.

-¿Qué implicaría traicionarse si gana el Apruebo?

-Si gana esa opción, tendrá que impulsar un acuerdo muy amplio para lograr un pacto constitucional amplio. Eso va a significar traicionar a parte de su mundo, que se le enojen sus filas, pero va a tener que hacer lo que la Convención no hizo: incorporar a parte de la derecha en el pacto. Y si gana el Rechazo va a tener que gobernar con reglas que no le gustan y aceptar que no es el gran líder de todos. Va a tener que ceder bastante poder y muy probablemente, va a tener que entregarle las llaves al PS, lo que también significa traicionarse a sí mismo. 

-¿Quedaría sin alternativa?

-Sí, porque si quiere tener un gobierno exitoso, tendrá que traicionarse a sí mismo.

Tendrá que hacer algo que hacen todos los políticos cuando maduran: traicionarse a sí mismo. Como esta generación es un poco especial, le va a costar. Pero todo gran político se ha traicionado a sí mismo y varias veces. Entonces, gane el Apruebo o el Rechazo, el 5 de septiembre Gabriel Boric va a tener que traicionarse a sí mismo”.

¿SIN PROYECTO?

-Sólo para poner a contraluz. Aquí se lo ve como un Presidente en aprietos, pero en la mirada internacional, como la gran figura de una nueva izquierda. ¿No te llama la atención?

-El mundo siempre ha mirado a Chile como un laboratorio. Al extranjero le encanta que en Chile pasen cosas originales, pero que a los chilenos no siempre le gustan tanto. Ahora, efectivamente, Gabriel Boric representa una esperanza para la izquierda latinoamericana que ha estado carcomida por figuras chavistas, kichneristas. Entonces, es real que Boric es una esperanza para esa izquierda, pero es una esperanza que todavía no concreta un camino propio.

-¿No?

-No. Todavía es sólo una esperanza. ¿Qué es lo propio de Boric en el gobierno? ¿Cuál es el sello del Frente Amplio en el gobierno que lo distingue de otras alternativas de izquierda? Todavía no se puede decir…

-Pero llegó a La Moneda con un proyecto, ¿no? 

-Yo creo que la generación de Boric no tiene proyecto político. El PC tiene un proyecto. El PS también. Pero, hasta ahora, la generación de Boric tiene una especie de proyecto cultural; como una pose, como una posición estética frente al mundo. Pero yo no veo que ellos tengan un proyecto alternativo al del PC o al PS. Por eso es que Boric se ve tironeado.

Creo que la generación de Boric no tiene proyecto político. El PC tiene un proyecto. El PS también. Pero, hasta ahora, la generación de Boric tiene una especie de proyecto cultural; como una pose, como una posición estética frente al mundo. Pero yo no veo que ellos tengan un proyecto alternativo al del PC o al PS”.

-Pero junto a esa discusión política, hay una ciudadanía agobiada por la inflación y la inseguridad. ¿Esas urgencias pueden terminar desactivando los grandes cambios sociales?

-Sin duda, y esos problemas tiene que resolverlos bien. Ese es su piso para poder gobernar. Sino lo hace, la izquierda se desfonda. Y un gobierno desfondado por seguridad e inflación es imposible que aspire a reformar integralmente el sistema de pensiones, por ejemplo.

-Pero para eso la Constitución es clave. Lo ha dicho el ministro Jackson. También Camila Vallejo…

-Ese es un eslogan de campaña de muy baja estofa. Otra pregunta que viene es: ¿qué hace el gobierno si pierde el 5 de septiembre? ¿Va a quedar igual que Sebastián Piñera que se quedó encerrado en la Moneda y el poder pasó al Parlamento? Hace mal Camila Vallejo cuando dice el programa depende de la nueva Constitución. Ellos mismos se están privando de los medios para sacar adelante su programa. En el tema de pensiones, por ejemplo, pueden avanzar y llegar a un acuerdo. La idea de que sea un problema estrictamente constitucional, supone postergar más la urgencia social. Yo creo que tenemos un problema constitucional, pero me parece que hemos puesto todas las fichas ahí cuando se puede avanzar igual.

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