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Entrevistas

20 de Octubre de 2022

María Román, viuda de Manuel Muga, fallecido en bodega Kayser durante Estallido Social: «Queremos saber la verdad, qué pasó realmente, cómo llegó mi esposo ahí»

Ex bodega de empresa Kayser, en Renca. Foto: Agencia UNO

La mujer explica algunas de las dudas que tienen respecto de la investigación que ha llevado Fiscalía. Además, adelanta que junto a autoridades, pedirán que el recinto se convierta en un sitio de memoria.

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Este jueves 19 de octubre se cumplen tres años desde el saqueo -y posterior incendio- en la bodega Kayser de Renca en el marco del Estallido Social, ocurrido en 2019. El siniestro dejó cinco fallecidos -eventualmente- a causa de la inhalación de humo, una teoría de la que desconfían las familias de las víctimas.

Las primeras pericias recabadas por Carabineros indicaban esta razón como la principal causa de sus muertes. Sin embargo, durante el proceso de investigación, se han agregado antecedentes que ponen en duda esa hipótesis.

Un informe del Equipo Chileno de Antropología Forense y Derechos Humanos entregado en enero de 2020, según recoge El Mostrador, “da cuenta de múltiples irregularidades procedimentales e incumplimiento de protocolos, así como la probable existencia de lesiones premortem y perimortem (es decir, antes y durante el deceso de las cinco víctimas fatales) e inconsistencias relativas a las posturas de los cuerpos”.

También, los familiares de los muertos acusan que Fiscalía ha tenido un rol muy pasivo en el esclarecimientos de los hechos. Sobre eso y más, conversamos con María Román, viuda de Manuel Puga, uno de los cinco hombres que murieron ese 20 de octubre de 2019.

Dudas sobre la investigación

María, ¿cuáles son las principales dudas que tienen ustedes sobre el procedimiento de fiscalía al respecto?

-Fiscalía no ha hecho nada. Supuestamente las pruebas que encontramos para ellos no fueron válidas, el sitio del suceso que no lo cerraron, hay muchas cosas del Servicio Médico Legal que no informó todas las cosas bien. Se les pedían las carpetas y eran casi todas iguales. Ahora ya se entregaron todas las que tenían bien, con los nombres y todo. 

¿Han tenido reuniones con el fiscal José Morales, a cargo de la investigación?

-Nada, nada, nada. Tuvimos solamente una, que fue en noviembre del año 2019. Fue como al mes después, que el nos tomó para explicarnos, pero solamente nos dijo que habían inhalado humo, y que ahí habían fallecido. Incluso ahí estaba con el fiscal, Xavier Armendáriz, que él estuvo de bombero ese día en el incendio de Kayser. Así que mire, teniendo ahí mismo a un fiscal que podía haber hecho los procedimientos al tiro, pero no hizo nada en ese momento. 

Y no han hecho nada.  A mí nunca me han llamado a declarar, no he sabido nada de ellos. Fue la primera y última vez. 

Usted y otros familiares han dicho en diversos medios que creen que su marido y las otras cuatro personas fueron asesinadas. ¿Qué les hace pensar eso?

-Lo que pasa es que Andrés Ponce y Luis Salas estaban con balas. Joshua Osorio tenía orificios de bala. Y las fracturas que tenían no eran equivalentes al fuego. Nosotros hemos averiguado con diferentes partes. Todas las averiguaciones las hemos hechos nosotros como familia.

Hay huesitos que se destruyen por el fuego, pero otros huesos no, cómo las costillas. Luis Salas tenía un golpe en la cabeza y eso equivalía a algo pesado con que le pegaron. Y los golpes que tenían, son fracturas que no son equivalentes al fuego. 

Verdad y memoria

Este 20 de octubre, María junto a las agrupaciones de familiares de los otros fallecidos en la bodega de Kayser, realizarán una actividad junto a autoridades para solicitar que el recinto pueda convertirse en un sitio de memoria.

Además, harán un llamado para que se puedan esclarecer los hechos acontecidos con sus familiares.

“Queremos saber la verdad, qué pasó realmente, cómo llegó mi esposo ahí. Queremos un sitio de memoria por cada uno de los cinco fallecidos, contar sus historias hasta el día que a ellos los mataron. Para que así Renca nunca se olvide y tener todo claro: cómo fallecieron, cómo los mataron, y sus vidas también”, explica María.

¿Qué siente cuando han pasado tres años desde los sucesos en ex bodegas Kayser y aún no tiene claridad sobre lo que pasó?

-Tengo rabia, pena a la vez. Una no llora ya, porque a mí el Manuel me hizo ser fuerte. Mucha pena, mucha rabia, que Chile, que Renca se olvide de todos los crímenes que pasaron acá. Eso es lo que uno se olvida, porque para ellos fueron unos saqueadores más. Lamentablemente mi esposo no era un saqueador, era una persona enferma y no podía andar allá. Me dijo que salía a comprar y volvía, y cinco días después me avisan que estaba en las bodegas de Kayser. Nosotros realmente no vivimos cerca de Kayser, vivimos en la comuna pero no cerca de ahí. Yo voy a llegar hasta el final, caiga quién caiga. 

María, ¿desde el gobierno se han puesto en contacto con ustedes?

-No, nada. Don Andrés (Giordano, diputado) ahora puso en tabla para que pudieran hacer una comisión investigadora. La primera semana de noviembre empieza. 

¿Esa es la única medida de carácter “institucional” que han obtenido?

-Lo único, porque nosotros hemos golpeado muchas puertas. Más de un año estuvimos golpeando puertas y nos las cerraron. Al menos ahora se está viendo una lucecita.

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