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18 de Octubre de 2022

Tomás Moulian, sociólogo: «El Estallido Social fue una crítica radical del modelo y por eso hubo una fuerte represión»

El Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales en 2015 y militante de RD cree que, a tres años de la Revuelta, nuestro país está "mejor" y que vamos "caminando hacia adelante".

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Este 18 de octubre se cumple el tercer aniversario del Estallido Social que ocurrió el año 2019. Con el alza en el transporte público -en ese entonces- se detonó una manifestación a nivel nacional, relacionada con el alto costo de la vida y los tratamientos de salud, las pensiones bajas, y un desprestigio institucional generalizado. El sociólogo Tomás Moulian (83), dice que prefiere llamarle “Rebelión social”.

Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales en 2015, fundador del Instituto de Sociología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Moulian es un activo detractor de la estructura económico-social de Chile que se estableció después de la dictadura de Pinochet.

Con destacadas obras como Chile actual: anatomía de un mito, El consumo me consume o Contradicciones del desarrollo político chileno se ha convertido en todo un referente para la izquierda política en nuestro país. Desde 2016 es militante de Revolución Democrática.

Pasados tres años de quizás el hito social más importante que ha ocurrido en Chile desde el retorno a la democracia, The Clinic conversó con Moulian para saber su diagnóstico de la contingencia actual.

¿Qué evaluación hace del país a tres años del Estallido Social? ¿Estamos peor o mejor?

-Yo diría que estamos mejor. Hemos superado el gobierno de tradición conservadora de Sebastián Piñera y entramos en una nueva etapa, la cuál suscita esperanza aunque está llena de dificultades. 

Pero creo que estamos mejor, que caminamos hacia adelante, y que se ha dejado atrás ese período del gobierno de Piñera que era un intento de retroceso respecto, incluso, de los gobiernos de Michelle Bachelet. 

Considero que el Estallido Social -que me gusta llamarlo mejor «Rebelión Social»- fue una crítica radical del modelo. Y por eso mismo hubo una fuerte represión: algunos jóvenes todavía están presos, y cuando uno piensa en liberarlos de la prisión inmediatamente surgen las voces del rechazo de ese intento. Pero fue dejado atrás. 

¿Cómo avanza el país teniendo en cuenta temas críticos como la crisis delincuencial y económica?

-En materia de delincuencia se ha agudizado estos procesos, se generan encerronas, entonces en eso, la sociedad en su conjunto, ha experimentado un retroceso. Pero es un fenómeno nacional y también que ocurre en otros países del mundo. 

La delincuencia está remontando y eso afecta la vida de las personas. Pero frente a eso hay que aplicar la ley, la justicia. Hay que perseguir a los delincuentes pero de manera legal. 

En el Estallido surgieron diversas demandas en pensiones, salud, educación, costo de la vida. Había un malestar generalizado. ¿Cree que se han satisfecho esas demandas? 

-Se está en proceso de avanzar. Yo espero que el gobierno de Boric sea un proceso que enfrente esas penas. Es difícil terminar con ello, pero por lo menos hay que caminar hacia adelante. Yo tengo esperanzas que el gobierno de Boric lo haga, aunque se que es difícil y que va a pasar un tiempo antes que se llegue a buen puerto en esos temas. 

Actualmente está el proceso constituyente, algunos actores políticos piden cambiar el rumbo del programa de gobierno, y otros intentan interpretar las urgencias sociales. A su juicio, ¿cómo se avanza en política hacia el futuro y la satifacción de estas necesidades?

-Se avanza tratando de que esas demandas empiecen a ser satisfechas. Cuando digo “empiecen” a ser satifechas, estoy señalando que estamos acercándonos a un comienzo, no todavía hacia una finalización. Hay que tener mejores políticas de salud y de educación para que esas demandas estén satifechas, pero eso toma tiempo.

Es de esperar que el gobierno de Boric lo ponga en práctica. Yo tengo esperanzas pero también me doy cuenta que son procesos largos y difíciles. Sobretodo difíciles. 

¿Cree usted que el proceso constituyente debería canalizar las demandas?

-Si, yo creo que el proceso constituyente tiene que canalizarla. Un proceso constituyente que en vista del triunfo del Rechazo, va a ser un proceso nuevo, pero que tiene que ser un proceso parecido al anterior, donde se piense Chile con un urgencia. Con énfasis en poner en práctica nuevas tareas. 

Desgraciadamente se produjo el Rechazo, pero hay que volver a intentar crear una nueva Constitución que deje fuera a la constitución del 80′, que aunque esté reformada, tiene la huella de Pinochet. 

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