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Comer y beber

27 de Junio de 2024

La historia del hombre de Villa Alemana que se convirtió en dueño del único restaurante chileno en Boston y que vende chacareros y completos

Dana Albala (@dnlblpn en Instagram)

Juan llegó a Boston, Massachusetts en los años 90 con 175 dólares en el bolsillo y sin conocer a nadie. Al llegar, estaba constantemente buscando trabajos en los cuales se pudiera ganar la vida. Se preguntaba una y otra vez: “¿Si todos alcanzan el éxito en Estados Unidos, cómo lo alcanzaré yo?”. A 34 años de aquel momento, él y su señora son los dueños de Chacarero, el único restaurante chileno de la icónica ciudad de Estados Unidos, local que con sus completos, empanadas y sandwiches sedujo a The Boston Globe. “Si hubiera vivido en Chile, mi vida hubiera sido miserable”, comenta en entrevista.

Por Dana Albala

Juan es el dueño del único restaurante que sirve exclusivamente comida chilena en Boston, su nombre es un homenaje a un plato típico nacional. Su local se llama Chacarero.

Oriundo de Villa Alemana, Juan decidió en su juventud dejar la universidad para viajar por el mundo, primero visitó distintos países en Europa y África. La vida allí no fue fácil, recuerda que algunas noches incluso debió dormir en la calle. Cuando se encontraba en España la situación comenzó a mejorar. Allí empezó su negocio de comida como vendedor ambulante, comercializando hamburguesas. “Siempre he empezado de cero, con nada”, explica Hurtado. 

Con lo que juntó en España se fue a Estados Unidos en 1991, ya que su esposa, Margarita Grandón se había asentado ahi previamente a su llegada. Con solo 175 dólares en su bolsillo, Juan comenzó trabajando de personal de limpieza donde constantemente se preguntaba “¿Si todos alcanzan el éxito en Estados Unidos, cómo lo alcanzaré yo?”. Con esa idea en la cabeza rondándole por años, en 1993 decidió volver a sus días de vendedor ambulante, pero esta vez decidido a cumplir el sueño americano a través de su pasión.

El nacimiento de Chacarero

Al comienzo su negocio no tuvo mucho éxito, hasta que un día se le acercó una periodista de el reconocido diario The Boston Globe. Le ofreció entrevistarlo para una nota. “Yo le dije a ella, “No tengo plata para pagarte” pero ella me respondió, “No tienes que pagarme,” cuenta Juan.

Al siguiente día, un cliente se acercó al puesto de Juan. “Él (el cliente) me dijo que venía a probar la comida de la cual leyó en el diario. Después de él se acercaron más y más clientes, y al final se hizo una fila frente a mi puesto. Todos querían probar mi comida”.

Tras el sorpresivo éxito de sus preparaciones Juan trasladó su emprendimiento de la calle a un local gracias a la gran clientela que ganaron al pasar el tiempo. Decidió nombrarlo Chacarero, una frase que los gringos no entienden, pero que les resulta intrigante y divertida. Su local queda en el centro de la ciudad a pocas cuadras del parque central Boston Common y del ayuntamiento.

Lo que distingue a Chacarero de otros restaurantes

Juan, quien es vegetariano, sirve sus platos en distintos formatos: veganos, con carne, pollo sazonado o hasta ambos. Tal y como lo anuncia su nombre, el mismo sándwich chacarero es el plato estrella del restaurante. “Lo que distingue a Chacarero de otros restaurantes es el mismo sándwich chacarero. Un sándwich con porotos verdes es algo que nadie ha visto antes acá (en Estados Unidos),” explica Hurtado.

Todos los días, los trabajadores de Chacarero llegan a eso de las 6 de la mañana a hornear las hallullas, el pan de los completos, y cortar las verduras. Juan se encarga de seleccionar las verduras para que sus clientes puedan distinguir la calidad de sus platos. A eso de las 12 de la tarde, se forma una fila que llega hasta las afueras del local.

La identidad chilena de Juan viviendo en el extranjero

En cuanto a la conexión con su país natal, Juan siente que no se imagina regresando a Chile. “Si hubiera vivido en Chile, mi vida hubiera sido miserable”, comenta. “Es muy difícil ser alguien en Chile. Hay una mentalidad que no es muy constructiva en la sociedad chilena”, agrega. A pesar de esto, el hecho de que Juan se dedique a la comida chilena demuestra su amor por su país y sus intenciones de representarlo internacionalmente a través de la gastronomía.

Juan siente que en Chile hay una separación ineludible en lo que se considera profesional y poco profesional, y que la gente juzga al resto en base a su profesión de una manera más intensa que en los Estados Unidos. “En realidad, todos merecemos tener las mismas oportunidades en esta vida a pesar de nuestra vocación”, indica.

Juan piensa que la gente joven chilena debería aprovechar de viajar y armar su vida fuera de Chile “si es que pueden ya que esto expande tu conocimiento.”

La misión de Chacarero

La inspiración de Hurtado para empezar su negocio fue introducirles a los norteamericanos la cultura latina, y más específicamente, la cultura chilena a través de su comida. “Las veces que gente chilena a visitado Chacarero, me dicen cosas como “¡Así no lo cocinamos en Chile!” O también, “¿Por qué lo cocinas así?” Nunca me dicen “que hermoso trabajo, felicitaciones.”

La historia de Juan y su familia es una de trabajo duro y dedicación. En cuanto al futuro, él espera que sus hijos, Andrea y Javier continúen su legado y se encarguen de Chacarero. “Ellos nacieron y crecieron acá (en Boston). Son mi inspiración y mi razón por la cual seguir. Tienen una visión clara de lo que nuestro negocio podría ser en el futuro.” Finalmente, Juan espera retirarse, jugar fútbol, viajar más, y disfrutar su vida junto a su familia. 

Juan Hurtado y su familia: (De izquierda a derecha): Juan Hurtado, Andrea Hurtado Grandón, Margarita Grandón, y Javier Hurtado Grandón.

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