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7 de Enero de 2025

Frentistas en fuga: el dispar camino de los cuatro guerrilleros que escaparon de prisión y la detención de Pablo Muñoz Hoffman luego de 28 años

Durante 28 años, el paradero de los prófugos de la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago bajo la llamada “Fuga del Siglo” se mantenía inconcluso. Se supo que Ricardo Palma Salamanca estaba en Francia bajo asilo político, mientras que en Suiza se ubicó a Patricio Ortiz Montenegro, a quien se le quitó la condena a finales de 2018. Se sabe que Mauricio Hernández Norambuena, el “Comandante Ramiro”, estuvo por varios países hasta ser capturado y condenado en Brasil por casi veinte años, hasta ser extraditado a Chile en 2019. Sin embargo, de Pablo Muñoz no se sabía. No hasta su reciente captura en Bolivia, lo que marcó un cierre de tres décadas de interrogantes.

Por Juan Oportot Campillay
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Todo sucedió en 58 segundos. A eso de las 15.00 de la tarde del 30 de diciembre de 1996, un helicóptero volaba encima de la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago con una misión. La nave Bell Long Ranger 206 B1 era piloteada bajo secuestro del FPMR por el sargento de Carabineros, Daniel Sagredo.  

Esa tarde fue calurosa, y el hormigón de la cárcel absorbía y aumentaba la sensación de calor. En el medio del patio carcelario había un balde amarillo como un símbolo. A su alrededor esperaban los cuatro miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR): Pablo Muñoz Hoffman, Patricio Ortiz Montenegro, Ricardo “El Negro” Palma Salamanca y Mauricio “Comandante Ramiro” Hernández Norambuena. 

En el FPMR había reglas. Una de ellas era el resguardo de la información bajo un secreto total, incluso entre ellos mismos. Los militantes sabían lo que tenían que saber y punto. Para esa tarde, Patricio, Pablo, Ricardo y Mauricio lo tenían claro. Solo tenían que esperar.

Tan solo 58 segundos tomó la operación catalogada como “de película”. A balazos se enteraron los gendarmes del asalto, quienes frente lo repentino se ocultaron en sus cabinas. Una cuerda atada a una canasta de tela fue lanzada al patio para que subieran los frentistas. Solo Palma y Ortiz lograron subir al helicóptero, mientras que Hernández Norambuena y Muñoz se fueron colgados al exterior. 

A 200 km/hr el helicóptero desapareció por Santiago, hasta descender en Parque Brasil. Apenas se bajaron de la nave se separaron y se fueron de Chile. Los frentistas habían escapado y el golpe había azotado con fuerza al gobierno de turno, bajo la presidencia de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, y con Pinochet como comandante en jefe del Ejército.

“¡La fuga del siglo!”, tituló Las Últimas Noticias. “Operación Vuelo de Justicia”, catalogó el FPMR.

FPMR

28 años después capturaron al último de los frentistas prófugos en la ciudad de La Paz, Bolivia. Pablo Muñoz Hoffman se encontraba de manera irregular en el país vecino, pero no dio detalles del porqué de su estadía. La detención la confirmó la Interpol boliviana, quien se encuentra en conversaciones con la PDI para el traslado de Muñoz a Chile. No obstante, a pocas horas de su detención, Muñoz quedó en libertad por la justicia boliviana al no quedar sujeto a ninguna medida cautelar ni arraigo.

De esta forma se cierra un capítulo de casi tres décadas de búsqueda y captura de los declarados culpables por el asesinato del senador y fundador de la UDI, Jaime Guzmán, quienes amarrados y colgados lograron evadir la seguridad de uno de los recintos más vigilados de Santiago, donde se convirtieron en los prófugos más buscados de Chile.

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El prófugo Pablo Muñoz Hoffman

Desde el momento de su escape no sabía nada de su paradero. Se creyó que estaba en Estados Unidos, pero no fue así. 28 años después, la policía boliviana confirmó su captura en razón de la Notificación Roja emitida por la OCN Interpol Santiago, más las dos órdenes de detención que mantenía por Infracción a la Ley de Armas, secuestro y fuga del territorio nacional.

Según las declaraciones de PDI, actualmente se están gestionando los trámites con Bolivia para la extradición de Muñoz Hoffman.

Las razones de su búsqueda se remontan a fines de los ochenta y comienzo de los noventa, años en que ejercía su militancia en el FPMR. El 23 de enero de 1992, junto a los frentistas Fabián López Luque y Alexis Muñoz Hoffman, su hermano, robaron 7,6 millones de pesos de un camión de transporte de valores.

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Luego, escapando de la policía se refugiaron en la casa del abogado Erick Riveros, en Ñuñoa, a quienes tomaron de rehenes. Tras más de 14 horas de negociación, producto de la intervención de francotiradores de Carabineros de Chile, se dio la muerte de Fabián y Alexis, quienes tenían 23 y 22 años, respectivamente. El secuestro fue televisado. 

Pablo fue gravemente herido. Tras su traslado a un hospital, fue procesado y condenado por secuestro y asociación ilícita terrorista a una pena de cuatro años. 

A Muñoz Hoffman se le vinculó el crimen del coronel (R) de Carabineros Luis Fontaine y el atentado fallido en contra del general Gustavo Leigh. También, por participar en la organización del asesinato del senador UDI Jaime Guzmán. Producto de esto, fue condenado a cadena perpetua. 

La vida de Ricardo Palma Salamanca, El Negro

Era febrero del 2019 y el ex frentista, desde París, accedió a hablar con The Clinic. Nunca había dado una entrevista antes. En conversación con el periodista Patricio Fernández, comentó que desde su escape vivó huyendo y escondiendo su verdadera biografía. Dijo, también, que el comunismo lo tenía cansado.

La cultura comunista me tiene harto, es ideológicamente intolerante y autoritaria—, dijo Palma Salamanca en la entrevista a The Clinic, con fecha del 11 de febrero de 2019.

Tenía 21 años el 01 de abril de 1991, día en que participó en el atentado en el que murió Jaime Guzmán. Un año después, en 1992, lo detuvieron y fue condenado a cadena perpetua. “El Negro Palma”, como se le conoce, pasó por varios lugares luego de su escape.

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Adoptó una vida nueva y se la tomó en serio. Se cambió el nombre a Esteban Solis Tamayo, se fue a México durante veinte años, se casó, se separó, tuvo hijos y perdió la comunicación con sus padres. No tenía parientes. Según él, ya no era Ricardo, ni de Chile, ni tampoco frentista.

Todo iba bien para Ricardo hasta el viernes 09 de junio de 2017, día en que se le acusó de formar parte de una banda de secuestradores. Palma Salamanca niega absolutamente cualquier relación con actividades ilegales desde su escape en 1996. Para él, la mera idea de volver a caer en la cárcel era un miedo, una pesadilla, algo que no puede sacarse de la cabeza. Las razones: el trato y las torturas.

—El juez Alfredo Pfeiffer me escupió dos veces. Me amarraba de cadenas y manos a la silla mientras me interrogaba. Me tuvo 28 días incomunicado y luego me ingresaron al sector de los enfermos mentales. Durante seis meses me tuvo en aislamiento” —dijo Ricardo Salamanca en la entrevista a The Clinic. 

Su miedo a volver a la cárcel se condice con su nueva vida. En palabras de él, se considera una nueva persona que quiere vivir su vida como le dé la gana. Actualmente reside en Francia.

La Revolución está agotada. Los cambios se dan de manera paulatina, porque lo que debe transformarse es la cultura. Yo ya pasé eso que tenía que pasar y ahora quiero vivir mi vida como se me dé la gana—, dice en la entrevista a The Clinic en conversación con Patricio Fernández, donde agrega que la experiencia “lo ha vuelto un reformista”.

No obstante, la insistencia de su apresamiento sigue vigente. En noviembre de 2024, con la visita del presidente francés Emmanuel Macron, se le envió una carta de la UDI en donde se le solicitó que se extradite a Ricardo Salamanca. En un documento firmado por los gremialistas Juan Antonio Coloma y Flor Weisse se aboga por el sistema judicial como un pilar fundamental de la democracia.

“Nos asiste la obligación de manifestar nuestro interés por transmitir a usted un asunto de especial relevancia desde el punto de vista político, jurídico y humano (…) cualquier acto de esta índole requiere ser juzgado como corresponde , exigiendo su cumplimiento de forma efectiva y sin entregar señales equívocas hacia el resto de la comunidad internacional, en orden a que países como Francia —en este caso— están dispuestos a otorgar asilo y protección a un asesino confeso”, dice el documento de dos carillas de la bancada de la UDI.

Patricio Ortiz Montenegro, guerrillero del FPMR

Tras escaparse de la Cárcel de Santiago partió su rumbo a Suiza. No obstante, tuvo un largo recorrido por diferentes países antes de llegar a Europa. “En un país grande de Latinoamérica tenía que hacer un contacto con gente del FPMR”, dijo en una entrevista a The Clinic con fecha del 11 de febrero de 2019. Cita que nunca se concretó, por lo que, para evitar perjudicar al FPMR, emprendió contactar a sus hermanos quienes vivían en Suiza desde 1973.

Su primera libertad duró menos de un año. Tras su captura estuvo un año bajo estricto sistema penitenciario: 23 horas de encierro y solo una de esparcimiento, total control de la correspondencia y acceso limitado a la información mediática. También poseía media hora de visitas a la semana por medio de un vidrio. Luego de campañas solidarias y la presión de organismos humanitarios internacionales, Suiza le ofreció la libertad condicional con estatus transitorio. Condición que mantiene hasta la fecha.

FPMR

Su exilio político duró hasta finales de 2018, cuando anularon su orden de arresto en Chile. Su condena era por. A Ortiz se le había condenado por doble presidio perpetuo por ser uno de los autores intelectuales del asesinato de Jaime Guzmán y del secuesto de Edwards. También, por participar en el atentado a Augusto Pinochet en 1986, en su residencia de El Melocotón, como también en el asalto al retén Los Queñes en 1988.

—No salimos de la carcel arrodillados ni caminando. Salimos volando—, comenta en la entrevista de febrero de 2019

Si bien continúa viviendo en Suiza, en febrero de 2019 visitó durante tres semanas Chile. Su recibimiento estuvo marcado por un grupo de 50 simpatizantes que portaban banderas rojas del FPMR.

—Estoy muy emocionado, muy emocionado, realmente este recibimiento no me lo esperaba—, dijo Ortiz Montenegro en su recibimiento.

—Vuelvo a mi país, vuelvo digno, vuelvo después de 23 años y vuelvo a reencontrarme con todos mis compañeros y compañeras, a ejercer el derecho inalienable de encontrarme con mi gente. Soy parte de la resistencia de este país—, agregó.

Mauricio Hernández Norambuena, “El Comandante Ramiro”

Pese a que hace años no participa como guerrillero, a Hernández Norambuena no le gusta que le llamen por su nombre. 

Comandante, tráteme de comandante—, dijo cuando lo interrogó un capitán de Inteligencia de Carabineros.

Audaz y metódico, al cabecilla y miembro histórico del FPMR siempre exige que se le trate como un militar. Según el periodista Juan Cristóbal Peña, considera al egresado de educación física por la Universidad de Chile como la persona más importante del organismo paramilitar.

FPMR

Protagonizó los hechos más importantes del FPMR desde sus comienzos. Partió desde abajo, realizando apagones en la ciudad y llevando mensajes. Luego realizó una instrucción militar en Cuba y participación en el atentado a Pinochet en 1986. Lo respetaban por su formación en Chile, por venir desde abajo y sobre todo, por su liderazgo. 

Al momento del escape pasó por varios países, como Cuba, Nicaragua, El Salvador, Colombia, Uruguay, Argentina y Brasil, donde finalmente se erradicó. Nunca abandonó su vida guerrillera, siendo el 02 de febrero de 2002 detenido junto a otras seis personas en Serena Negra tras el secuestro al empresario brasileño Washington Olivetto, en 2001. La razón de este secuestro era buscar apoyo financiero para la guerrilla colombiana. 

En Brasil se le condenó a la pena máxima de 30 años, en donde estuvo recluido en la Penitenciaría Federal de Mossoró, en la Penitenciaría de Seguridad Máxima de Catanduva y en la Penitenciaría de Seguridad Máxima de Avaré. 

Eso hasta 2019. Tras una operación que llevó a cabo el gobierno del expresidente Sebastián Piñera, de manera sigilosa se consiguió su extradición. El 20 de agosto de ese año aterrizó en Chile luego de varios años, el 02 de septiembre de 2019 el juez Mario Carrosa lo condenó a dos cadenas perpetuas por el asesinato al senador Jaime Guzmán y el secuestro de Cristian Edwards. 

En una entrevista realizada para el Diario Uchile y la revista Doble Espacio en 2022, Hernández Norambuena sostuvo que es, y sigue siendo, un preso político. Asimismo, pese a los veinte años que lleva tras las rejas, comentó que su posición política se mantiene inquebrantable.

—La lectura, el ajedrez y el yoga han sido mi trinchera de cordura. La solidaridad recibida durante este tiempo ha sido determinante en mi sobrevivencia. El reconocimiento popular a mi condición de luchador social y antidictatorial, así como de preso político, reconforta y me da fuerzas para continuar resistiendo este doble castigo del Estado chileno—, dijo Hernández Norambuena.

Hasta el 07 de enero de 2025, Mauricio Hernández Norambuena era el único que se encontraba cumpliendo una pena de cárcel, hasta 2046. Sin embargo, con la captura de Pablo Muñoz Hoffman se abre nuevamente el capítulo que remeció a la naciente democracia chilena al principio de los 90. Una historia que, a casi tres décadas de la llamada “Fuga del Siglo”, u “Operación Vuelo de Justicia”, remite con fuerza en la memoria de quienes habitaron esos años. 

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