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17 de Septiembre de 2025Proyectan nueva alza del 2% en las cuentas eléctricas para enero 2026
Aunque en 2025 no se registraron nuevos aumentos en las cuentas eléctricas, se proyecta un alza del 2% en enero de 2026, impulsada por la salida de contratos de energía baratos y ajustes pendientes en transmisión y distribución que podrían generar nuevas subidas.
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Este 2025 no habrá nuevas alzas en las cuentas de electricidad, pero sí se espera un nuevo aumento en enero del próximo año. A pesar de que se proyecta que este incremento sea más moderado que los anteriores, se sumará a la seguidilla de alzas generadas por el descongelamiento de las tarifas eléctricas.
Aún falta que la Comisión Nacional de Energía publique el Informe Técnico Preliminar de Fijación de Precios de Nudo Promedio del Sistema Eléctrico Nacional, correspondiente al primer semestre de 2026. Sin embargo, según las estimaciones de la consultora energiE, el próximo ajuste significará una nueva alza, aunque menor que su último aumento en julio de 2025, que alcanzó el 7,1% promedio a nivel nacional.
De acuerdo con Diario Financiero, también se proyecta que la cuenta de la luz más común —que abarca al 97% de los clientes del país con un consumo promedio de 180 kWh al mes— aumente un 2%. Lo anterior equivale a unos $800 más al mes para un hogar promedio.
En el caso de clientes industriales regulados, con un consumo de unos 13.629 kWh mensuales, se espera un alza de 1,7%, es decir, unos $45.000 adicionales.
En julio de 2025, la tarifa residencial fue de $38.748, mientas que la industrial alcanzaba los $2.527.403. Para enero de 2026 se proyecta que suban $39.539 y $2.571.859, respectivamente.
Razones detrás del aumento
Según energiE, esta alza se debe a varios factores que influyen en el Precio de Nudo Promedio del primer semestre de 2026: contratos de suministro regulado, variación de indexados de energía y variación en el dólar.
El alza se explica porque el próximo semestre saldrán del sistema contratos de 2017 y 2021, que ofrecían ofertas con precios sustancialmente menores —entre US$ 30 a US$ 45 por MWh— al Precio de Nudo Promedio (PNP), mientras que el PNP vigente es de US$ 93,1 por MWh.
“Esta situación implica que una fracción relevante de energía barata dejará de estar disponible para el suministro regulado, eliminando los beneficios tarifarios proyectados a partir de dichas licitaciones. Como consecuencia de lo anterior, el retiro anticipado de estos contratos incrementa la proporción de energía cubierta por contratos de mayor precio, reduciendo la expectativa inicial de estas adjudicaciones en torno a la disminución de tarifas reguladas”, advierte la consultora.
El informe explica que, considerando solamente la variación de los indexadores y sus respectivos pesos en la energía contratada, el promedio de los contratos aumentaría un 3,7%. El índice con mayor peso, el CPI (66,4%), subiría un 1,3%. Sin embargo, el dólar bajó un 1,3%, lo que ayuda a contener parcialmente el alza.
Sumando todas estas variables, el PNP quedó en un promedio de US$ 96,96 por MWh, lo que corresponde a un alza de 4,1% respecto al semestre anterior. Según la consultora, este aumento se debe principalmente a la salida de contratos con precios bajos y, en menor medida, al aumento de los indexadores asociados a estos.
En conversación con Diario Financiero, la Comisión Nacional de Energía declinó referirse al tema.
Reliquidaciones atrasadas podrían alcanzar los US$ 1.000 millones
Aunque en la industria valoran que el Gobierno no subiera más las tarifas eléctricas este 2025, también se advierten cobros pendientes que tendrá que resolver la próxima administración.
Así lo advierte el gerente general de la consultora Systep, Rodrigo Jiménez: “la deuda acumulada durante el congelamiento tarifario ya se está cobrando mediante el Cargo MPC (Mecanismo Transitorio de Protección al Cliente), pero todavía falta incorporar los ajustes de transmisión y distribución, lo que podría significar nuevas alzas cuando entren en vigencia los decretos pendientes”.
Por ejemplo, todavía se sigue en espera de la publicación del decreto que regula la transmisión para el periodo 2020-2023 y concluir el estudio correspondiente al ciclo 2024-2027.
En el caso de la distribución, Jiménez sostiene que el decreto 2020-2024 se publicó con tres años y siete meses de atraso, y aún no se resuelve la reliquidación asociada a este retraso. “En cuanto al proceso actual, VAD 2024-2028, que debía entrar en vigor en noviembre de 2024, aún se encuentra en fase de desarrollo por parte con un importante grado de atraso”.
Jiménez añade que estas reliquidaciones de distribución, al demorarse la publicación del decreto, podrían ascender a US$ 600 millones y US$ 1.000 millones más intereses, según estimaciones. La Superintendencia de Electricidad y Combustibles tendrá que definir el plazo y la manera en que estos montos se trasladarán hacia los clientes.
El ministro de Energía, Diego Pardow, comentó hace algunos días que “si la recopilación de información todavía no termina, difícilmente vamos a poder hacer la reliquidación en lo que queda del año”.



