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22 de Octubre de 2025“Son distorsiones causadas por la atmósfera”: Astrónomo explicó el por qué vemos parpadear a las estrellas
El astrónomo José Luis Nilo, de la Universidad de La Serena, explicó que el parpadeo de las estrellas se debe a las distorsiones que provoca la atmósfera en la luz que emiten. Comparó este efecto con una “lasaña” de capas de aire que desvían los rayos antes de llegar a la Tierra.
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La contaminación lumínica -sobre todo en la región Metropolitana– muchas veces no nos deja disfrutar el cielo, las estrellas y los misterios que se esconden. Pero, hay días en donde podemos mirar hacia arriba y ver ese titilar de las estrellas junto a la luna, pero ¿por qué vemos ese parpadeo?
José Luis Nilo, académico del Departamento de Astronomía de la Universidad de La Serena, explicó un fenómeno que todas y todos hemos visto alguna vez en el cielo nocturno: el parpadeo de las estrellas. “Las estrellas, como nuestro Sol, son esferas de distintos tamaños y colores. Si pudiéramos verlas tal como son, se verían como discos perfectos, pero no ocurre así. Lo que percibimos son distorsiones causadas por la atmósfera“, explicó Nilo.
Para ilustrar cómo lo perciben nuestros ojos, el académico comparó la atmósfera con una ‘lasaña’ compuesta por múltiples capas de aire, cada una con diferentes temperaturas y densidades, que desvían la luz antes de llegar a nosotros.
“Chile tiene esa combinación única”
La ciencia ha trabajado durante décadas en la óptica adaptativa que permite captar de manera más nítida las imágenes para analizar el espacio. En este contexto, la Universidad de La Serena será sede de encuentro mundial sobre tecnología de vanguardia para mejorar la observación astronómica. Se trata del Workshop Internacional sobre Tecnología Laser y Óptica Adaptativa (L4AO 2025) que se realiza por primera vez en Latinoamérica durante este mes.
La misma atmósfera que nos da la vida es también un dolor de cabeza para las y los astrónomos. Durante décadas, la solución fue lanzar telescopios al espacio. Pero a partir de los años 80 surgió una idea revolucionaria: en lugar de escapar de la atmósfera, había que entenderla y corregir sus efectos. Así nació la óptica adaptativa, una técnica que utiliza láseres y espejos capaces de compensar en tiempo real las turbulencias del aire. Gracias a ella, telescopios instalados en nuestra región —como Gémini y SOAR— pueden obtener imágenes nítidas.
En este sentido, Chile es uno de los mejores lugares del mundo para observar el cielo. Según la Unión Astronómica Internacional, hacia 2030 un 70 % del poder astronómico del planeta estará concentrado en el norte del país, entre Coquimbo y Antofagasta.
“¿Por qué? Primero, por la estabilidad política: desde los años 60 la astronomía ha seguido trabajando aquí, incluso en medio de crisis. Segundo, por la ingeniería chilena: estamos acostumbrados a temblores y terremotos, y aun así mantenemos infraestructura. Y lo natural: el norte es largo, con ciudades pequeñas y distantes, lo que mantiene baja la contaminación lumínica (aunque está aumentando). Pero la clave no es solo la tierra, sino el mar: los vientos llegan lisos tras miles de kilómetros de océano. Al cruzar la cordillera se perturban, y eso explica por qué Argentina, con cerros altos, no tiene los mismos cielos. Chile tiene esa combinación única“, detalló el astrónomo.



